18 de agosto de 2016

SOBRE LA INTERPRETACIÓN JURÍDICA: COMANDUCCI VS ATIENZA




En un capítulo del texto: “Realismo jurídico genovés”; el profesor italiano nos comenta sobre la interpretación jurídica en la teoría del derecho contemporáneo (mainstream). Este afirma, que la interpretación está dada en el razonamiento jurídico, judicial, radicada en el papel del juez. Mientras que Atienza (2011) se basa en una teoría del derecho teórica, el iusrealista se enfoca en una fundamentación metateórica. Para Comanducci lo prescriptivo no puede dar lugar a ninguna teoría, sino a una ideología. (p. 74).
Por ello, distingue tres tipos de interpretación:
Hermenéutica, que es la atribución a los sentidos, objetos, fenómenos y procesos, por parte del sujeto que la conoce.
Semántica, que es darle significado a entidades lingüísticas y
Jurídica, que igual a la anterior, varía según las dudas o discusiones acerca de ese significado.
Son bajo estas dos últimas líneas interpretativas las que presentan problema. Dentro de estas podemos encontrar las tesis: “neo escéptica” y “neoformalista”; la primera, anotada en una actividad volitiva en la que el operador elige el significado que le va atribuir al documento, creando el significado, mas no descubriéndose; y la segunda, circunscrita en los documentos normativos cuyo sentido es manifiesto y que por consiguiente, no han de ser interpretados, donde los supuestos se aplican a las consecuencias jurídicas, claramente. Sin que tenga que ser interpretada.
Para Comanducci estas dos tesis no son contradictorias, ya que una puede ser usada con acepción semántica y la otra con acepción jurídica. En todo caso, algunas veces el juez realiza una interpretación y en otras no, lo que le llama: “tesis ecléctica”.
En este son, no hay interpretación en el sentido jurídico de los casos que se deban adscribir un significado a un documento; sino solo cuando surjan dudas o contrastes acerca de cuál es el significado que ha de adscribirse al mismo. Normalmente se presenta esta situación en el ámbito jurídico cuando no hay consenso universal acerca de cuál sea el significado correcto que hay que atribuir a un documento normativo. Cuando por ejemplo, dos jueces interpretan (en la acepción semántica) la misma disposición de una ley de distinta manera, se dice que tal disposición necesita ser interpretada (en la acepción jurídica). Puede ocurrir que se haya considerado clara una disposición, esto es, que se haya considerado que no requiere interpretación (acepción jurídica), hasta que alguien la intérprete (en la acepción semántica) de manera distinta. Así, una disposición puede parecer clara en una primera lectura pero puede suceder que requiera una interpretación (en la acepción jurídica). Creo, en conclusión, que en el ámbito jurídico se deben utilizar conjuntamente las acepciones semántica y jurídica de interpretación, pero manteniendo la distinción en el plano conceptual. (Comanducci, 2011, p. 59).
Al realista genovés le resulta importante determinar qué tipo de normas se producen a través de esta interpretación. Le parece curioso que ahora el juez no solo produce normas individuales y concretas sino también generales, lo que la noción de validez se utiliza producto de la actividad interpretativa del juez, destacando que hay normas generales más y menos vigentes, fundamentada en la previsibilidad de las decisiones elaboradas a través de la interpretación, como cuando sucede que en una jurisprudencia se crean normas generales. Afirma, que mientras que en general las normas producidas por el legislador son válidas y también vigentes, en la mayoría de los casos las producidas por los jueces no son vigentes. Y es por esto que el realismo o neo escepticismo interpretativo han sido criticados, producto de la teoría del derecho contemporánea que han elaborado teorías preceptivas en construcción de modelos axiológicos relativos a interpretación y a la justificación de esta.
Comanducci resuelve este impasse expresando:
Las decisiones interpretativas tienen que ser manifiestas, para poder ser controlables. Por lo que exponiéndose las razones sobre la decisión interpretativa, la opinión pública estará en condiciones de cuestionarla, de ejercer un control de interpretación le llama el autor.
En sentido fuerte,  la justificación debe ser coherente. Es decir, coherente consigo misma (sincrónica) y coherente en el tiempo; debe ser llevado por el juez armoniosamente (diacrónico). Todo esto en aras buscar la certeza.
De aquí, que se consiga una dimensión individual de una decisión interpretativa, en obtención de responsabilidad en conciencia como productor de normas y no con responsabilidad política como si de legislador se  tratara; la búsqueda no debe ser solo en consecución del valor de la equidad, sino también de la certeza, como forma de encontrar la coherencia en el tiempo, volviéndose previsibles al final del caso.
¿Cómo lograr esta coherencia en el tiempo?
Dworkin, Zagrebelsky y Ferrajoli, exponen la idea de apelar a los principios y valores constitucionales como criterios-guía en la interpretación de los textos normativos infraconstitucionales.
El modelo de coherencia entre estos son muy distintos, siendo que Ferrajoli ve con escepticismo la llamada ponderación (Atienza, 2011, p. 77).
A lo que el profesor iusrealista tiene reparos:
Conlleva que en cada caso se elija a través de una operación de ponderación entre los valores y los intereses constitucionales involucrados, el principio a aplicar como criterio-guía en la interpretación. Lo que aumenta la incertidumbre, de la forma en que cada caso puede ser distinta, sin que se elaboren metra-criterios, en ausencia de criterios que establece su solución.
Y si pudiese superarse, estos meta-criterios estuvieran determinados, con una filosofía política de trasfondo tal como sostiene Dworkin (progre) que brindara apoyo a todos los jueces; no pareciendo estar deslumbrada en las sociedades contemporáneas, generalmente marcadas por divisiones y contrastes políticos e ideológicos. Por lo que habiendo esa ausencia, de la ponderación y los valores constitucionales queda confiada al variable juego de las mayorías dentro de los tribunales constitucionales, con el resultado de aumentar, no de disminuir la incertidumbre del derecho.
Para Atienza (2011), el escepticismo axiológico y el positivismo jurídico constituyen obstáculos fundamentales para construir una teoría de la interpretación adecuada para los sistemas jurídicos de los Estados constitucionales (p. 78).
Siendo esto no tan cierto para Comanducci por las razones anteriormente expuestas.

Referencias
Atienza, M. (2011). Sobre la interpretación jurídica de Paolo Comanducci. En Ferrer Beltrán, J., y Battista Ratti, G. (Coord.), Realismo jurídico genovés. (pp. 72-79). Madrid, España: Marcial Pons.
Comanducci, P. (2011). La interpretación jurídica. En Ferrer Beltrán, J., y Battista Ratti, G. (Coord.), Realismo jurídico genovés. (pp. 52-70). Madrid, España: Marcial Pons.