11 de abril de 2016

¿SON DÉBILES NUESTRAS "INSTITUCIONES" EN LATINOAMÉRICA?





“Lo que este país necesita son más políticos desempleados”. — W. Churchill.


Tal vez comentar sobre el modelo de la "institución" puede conducirnos a una noción "ambigua" y vaga; ya que primero, no todos tenemos la misma idea; por tanto su término es inextricable por lo que parece. Y segundo, no toda "institucionalidad" puede tomarse de la misma forma. Esto significa que pueden existir varios tipos de “institucionalidad”; de ello, que podamos hablar de una institución social, política, religiosa... y no de una sola. Entonces, tenemos que la Familia, el Derecho, la Ley, la Iglesia, las Empresas, el Matrimonio, la Democracia, el Mercado, los Sindicatos, la Corrupción, la Educación... son instituciones y subinstituciones en sus diferentes formas y vertientes, pero no igual de importantes.


Ahora, ¿nos debería interesar todos estas "instituciones" y sus problemas? La respuesta es sí y no.


- Si, porque a cada quien le interesa lo suyo, lo que le afecte y agrade. Y


- No, porque a los que no estén involucrados o afectados en esas instituciones les debe interesar un comino lo que suceda.


Todo esto significa que la "institucionalidad" es poco o nada; significa mucho para algunos y muy pocos para otros.


El término "institución", etimológicamente, significa instrucción, instructor, e instituto, no siempre ha correspondido a un lugar físico, también puede corresponder a algo intangible, tales como son los convencionalismos sociales (costumbres, tradiciones...), a las instituciones normas, llamadas como instituciones cosas, o instituciones mecanismos: códigos, reglamentos…, también están las fuertemente establecidas como el Gobierno o los hechos sociales  (como subir las escaleras del lado derecho y bajar por el izquierdo), hasta incluso, el respeto, el aprecio, la honestidad..., una persona en sí (artistas, ideólogos, cantantes...) pueden ser considerados como una "institución" y a todo esto se debe su carácter ambiguo y vago, al que hemos alegado arriba. De este modo, la formación de las instituciones requiere intencionalidad compartida, el lenguaje y otras habilidades cognitivas en gran medida ausentes en otros primates. (Simon T. Powers, Carel P. van Schaik, Laurent Lehmann. «How institutions shaped the last major evolutionary transition to large-scale human societies». The royal society publishing, 2016).


Para Pablo Miró Rocasolano "institución" lo entiende, como:


"Cualquier organismo o grupo social que, con unos determinados medios, persigue la realización de unos fines o propósitos. Sin embargo, dentro de la literatura económica, se utiliza el concepto "institución" como algo más genérico: la forma en que se relacionan los seres humanos de una determinada sociedad o colectivo, buscando el mayor beneficio para el grupo. Son  los usos, hábitos, costumbres o normas por los que se rigen las relaciones sociales y económicas entre los miembros del grupo. El beneficio de la institución es mayor cuanto más eficiencia genere en la economía y más minimice los costes de transacción y de información. Generalmente las instituciones no son algo diseñado, sino resultado evolutivo de la actuación espontánea de los agentes (personas físicas y jurídicas) que participan de la misma".


Las instituciones son mecanismos de índole social y cooperativa, que procuran ordenar y normalizar el comportamiento de un grupo de individuos (que puede ser de cualquier dimensión, reducido o amplio, hasta coincidir con toda una sociedad). Las instituciones trascienden las voluntades individuales, al identificarse con la imposición de un propósito considerado como un bien social, es decir, "normal" para ese grupo. Su mecanismo de funcionamiento varía ampliamente en cada caso, aunque se destaca la elaboración de numerosas reglas o normas que suelen ser poco flexibles y moldeables. (Haidar, J.I., 2012. "Impact of Business Regulatory Reforms on Economic Growth," Journal of the Japanese and International Economics, Elsevier, vol. 26(3), pages 285–307).


Al respecto Douglas North expresa que:


"Las instituciones son una creación humana. Evolucionan y son alteradas por humanos; por consiguiente, nuestra teoría debe empezar con el individuo. Al mismo tiempo, las limitaciones que esas instituciones imponen a las elecciones individuales son generalizadoras" (North, Instituciones, cambio institucional y desempeño económico, México, FCE, 2006, pág 16).


Para este mismo autor es importante en toda “institución”:


1) Crear orden y reducir la incertidumbre. 2) Proporcionar la estructura de incentivos en una economía de costos de transacción son un elemento crítico de los resultados económicos, y las instituciones (junto con la eficacia de la aplicación y la tecnología) determinar los costos de transacción. («Institutions». The Journal of Economic Perspectives, Vol. 5, No. 1. (Winter, 1991), pages. 97-112, para más información leer a Geoffrey Hodgson).


De este modo, el estudio de las “instituciones” se encarga de desarrollar una teoría comprendida en el funcionamiento de la sociedad, de sus características y efectividad, con todo tipo de funciones (políticas, económicas, jurídicas...) con fin de que se pueda regular la acción humana; es decir, es un tipo de organización de la sociedad a partir de reglas, costumbres, leyes (“instituciones normas”) que vienen a solucionar los conflictos de los intereses en la estructura social; la forma en que se relacionan los seres humanos de una determinada sociedad o colectivo, buscando el mayor beneficio para el grupo. El beneficio de la institución es mayor cuanto más eficiencia genere y  minimice los costes de transacción y de información.


La institucionalidad ya sea moral o social son importantes, pero desde el punto de vista de nuestra sociedad, es cambiante. Por ejemplo cada quien puede pensar que su institución puede ser el cuerpo mismo, o el "individuo"; así; entendiéndolo como soberanía propia, patria individual. Otros pensarán que la Familia, como institución social puede ser una patria o una soberanía, pero que en últimas no afecta coaccionadamente la solución deliberada de otros; en cambio, el Estado como patria colectiva puede ser perjudicial para todos, aunque no queramos. De allí la importancia de radicar "exaltación" y los problemas de estas "instituciones". Con todo esto quiero figurar que las instituciones morales y sociales son importantes tal como se ha expresado ut supra; pero la demarcación debe realizarse con aquellas instituciones e incluso hasta sociales que coaccionan sin miedo y tapujo nuestros supuestos "problemas" para arreglarlos, y esto es lo que pretender hacer: el "Derecho" a través de la politiquería, el lobby, el clientelismo, la cleptocracia, ineptocracia..., y todo esto se concibe a través del Estado.


Con el llamado modelo del "institucionalismo" y del “neoinstitucionalismo” que surgió a partir del estudio de las "instituciones", valga la perogrullada; viene adentrarse a este “rollo”, pero es que este no solo se deriva de la economía misma, de la política o de lo jurídico, sino también de todas las ciencias sociales. El "institucionalismo" no tiene que ver mucho con partidos políticos o ideologías, por ello es que se puede concebir este a través de ideas de izquierda, derecha, totalitarias o liberales, por ejemplo podemos encontrar a personas de gran renombre apoyándose en este modelo, tales como lo son: Douglas North, Thorstein Veblen, Mauricio Hauriou, Santi Romano, Neil MacCormick, Ronald Coase,  Willard Earl Atkins, Arthur Robert Burns, Simon Kuznets, Robert Heilbroner, Gunnar Myrdal, Elinor Ostrom, Hann Jong Chan, John Kenneth Galbraith, Peter Drucker, Harold Demsetz, Richard Posner, Oliver Williamson, Gary Becker, James Buchanan... desde nuestra postura podemos encontrar a institucionalistas clásicos y funcionalistas liberales tales como Stuart Mill, Tocqueville, Locke, Paine, Spencer... de la cual pensaban que la sociedad es la suma de individuos que buscan sus propias metas particulares.  Mientras que los primeros institucionalistas trataron de introducir en la ciencia económica conceptos procedentes de otras ciencias, los nuevos institucionalistas tratan de utilizar los instrumentos de la Economía para explicar la historia, el comportamiento animal, el comportamiento delictivo, el derecho, los contratos, la empresa, el derecho sancionatorio, la justicia, las redes de información, el gobierno, la familia y otras instituciones sociales. Es lo que también se ha llamado “imperialismo económico” (tramitado bajo el Análisis Económico del Derecho —Law and Economics—), la invasión por la ciencia económica de áreas del conocimiento que le habían sido ajenas; de aquí podemos rescatar los estudios de Gary Becker.  Está por tanto más interesado en las normas blandas que en las leyes, más en el arbitraje y las soluciones privadas que en el proceso judicial.


Las normas y convenciones sociales son un conjunto de reglas informales y frecuentemente tácitas. Son códigos de conducta que regulan los comportamientos en situaciones recurrentes y proporcionan un sistema de premios (sanción positiva) y castigos (sanción negativa). Estas convenciones sociales o leyes consuetudinarias son consideradas en el análisis económico del nuevo institucionalismo como superiores, más eficaces y de menor coste que la resolución judicial o administrativa. Cuando se analizan grupos sociales concretos se observa que la gran mayoría de las querellas son resueltas muy tempranamente por estos mecanismos. Por otra parte, son estas normas las que han dado origen a las leyes y están continuamente transformándose a través de su influencia sobre las decisiones del legislador y la jurisprudencia. Por ejemplo, si existe un contrato entre las partes de comprar un televisor, esto sería lo explícito, la compra y venta del bien, pero existen ciertas reglas que no están descritas tal cual, como el de no devolver el bien defectuoso en cierta cantidad de días no será reembolsado el dinero, si existe un daño anterior a la compra..., si, entonces todo esto hace parte de las instituciones que no permea el mercado mismo, son instituciones jurídicas que deben ser tomadas en cuenta ya sea por el Estado (mínimamente) y por los particulares por acuerdo, que es lo ideal, es decir, ya sea por un contrato regulador o por normas reguladoras; Williamson ha llamado esto como estructuras de gobierno.


Dejando esto claro, pienso que si bien hay instituciones que no nos pueden interesar o afectar directamente, tales como: la Religión, los Sindicatos, yo que sé... existen otros tipos de "instituciones" que aunque no nos interese si nos afectan, tales como el Derecho, la Política, el Estado mismo; y he aquí el gran problema de la "institucionalidad". Siendo estos problemas los que nos afecta directa o indirectamente; independientemente que nos interese o no, son las instituciones más pérdidas en la corrupción, en la "justicia prepago" y en su esnobismo burocrático, lo que ha hecho que sea cada vez más débil con cierto grado de degeneración, tal como lo ha presenciado el mercado, que ha sido desvalorizado por parte de los políticos mismos (sub-institución), a pesar de las políticas económicas intervencionistas. El mercado ha sido una institución bondadosa desde la existencia humana, a partir de la cooperación, el orden espontáneo, la cohesión social... pero no quiere decir que el mercado no tenga defectos, simplemente defectos naturales y tampoco quiere decir que no haya límites del mercado tal como lo plantea Sandel; simplemente hay algunos tipos de instituciones tal como son el Derecho y la Política que le dan freno a este, como por ejemplo sucede con las políticas criminales, los marcos jurídicos. los contratos, la organización del Estado, los controles de poder... por tanto estas instituciones constituyen un check and balances de los excesos que pueda tener el mercado como falla; esto no quiere decir que el mercado deba ser regulado como se pretende, sino que debe contar con instituciones propias y marcos jurídicos, para que sea tomado como igualdad de armas de los productores y consumidores; simplemente sin darle privilegios o garantías a unos a costa de otros.


A pesar de que el Derecho a través de la Política haya tomado otro destino infructuoso de ver las cosas terminando de socavar y debilitando las bases robustas de las instituciones no solo políticas y jurídicas, sino indirectamente las sociales,, morales... difícilmente ha sido construir instituciones, donde son las mismas personas las que denigran, para que después salgan a enaltecerse y a criticarlas; bien, se les puede preguntar a los ciudadanos y dicen: "es que no nos podemos comparar con Suiza", "¿qué es eso de la sociedad civil"? Nuestra vida esta gobernada de personas ignorantes sin ningún sentido, que se dejan llevar por el populismo de caudillos nacionales y no por las ideas, o simplemente porque lo que hacen crean que es "mejor o justo"; y esto es lo que ha destrozado estas bases, los propios mesías políticos, que vienen siempre con su deja vu, pensando que pueden ser la reencarnación de otros gobernantes con ponencias repetitivas de poder, por eso que sea importante dejar a un lado a todos los políticos y comenzar a gobernar nosotros mismos, aunque suene difícil o utópico. De ello que Buchanan rechace cualquier concepción orgánica del Estado como superior en sabiduría a los ciudadanos de este Estado.


Por ello, podemos decir que una forma de solucionar esta debilidad, como siempre he dicho, es que la política sea mínima y cada vez más directa; que la participación sea por parte de la ciudadanía. Es importante la figura del empoderamiento ciudadano (por medio de la sociedad civil misma, cooperativas, juntas de acción comunal, veedurías, liga de consumidores...) robustecer las bases de las “instituciones jurídicas y políticas”; es necesario que el ciudadano se culturice y conozca sus derechos, deberes y obligaciones. Verdaderamente en este Estado leguleyo, son los políticos los que nos controlan, y a su vez manejan el derecho a su antojo, es por ello que la ciudadanía no tiene voz y voto en las decisiones que se hacen llamar: "democráticas", que les llamo liberales. El ciudadano de a pie, por mucho que quiera participar en las decisiones del Estado, no puede, porque las medidas están hechas para que el político triunfe y el ciudadano pierda.