27 de marzo de 2016

DOS CONCEPTOS DE "ESTADO SOCIAL DE DERECHO".






“La gente que se ha acostumbrado a contar con el Estado nunca aprende el arte de la confianza en uno mismo, ni adquiere los hábitos de la acción cívica”.

Anthony de Jasay.


En la mayoría de las cartas políticas del mundo tenemos la noción del “Estado Social de Derecho” —ESD—, decimos, y nos llenamos la boca "argumentando" que: “¡No! Es que Colombia —es un Estado Social de Derecho—”, como si fuese la panacea ante cualquier debate o cualquier problema, sin saber realmente lo que significa el “Estado Social de Derecho” y de lo costos que este genera. En esta nota manejaremos dos significados de Estado Social de Derecho (en adelante ESD); el primero será de como se entiende popularmente este, que no es otro que aquella transformación del Estado Liberal burgués, o del “liberalismo clásico”, para dar paso a un concepto “moderno”, progresista, más “cool”, dirigida a integrar la sociedad; a las necesidades básicas de la población, el bien común, bla bla... Ahora la administración, o mas bien el Estado debe hacerse cargo de aquellos servicios "públicos" que le correspondía a los particulares, y que bien se los ha arrebatado; ya que el actual significado dice que el Estado presta el servicio de una mejor forma y eficiente que el que pueden hacer los privados. Desde esta concepción de ESD ha habido una transformación monumental de toda las estructuras del Estado y jurídicamente hablando de todas las áreas, de esta última es la que la haremos critica.


De la segunda noción que hablaremos no será de tapujos, sino de alabanza del Estado Social de Derecho (ESD) no como se entiende la primera concepción; —digámoslo de una vez—: socialista, estatista, o como lo dicen los socialistas: capitalista burgués, “neoliberal”, igual da lo mismo, porque la noción primera de ESD se maneja de la misma forma sea capitalista o socialista, ya que es intervencionista; en cambio, si entendemos a lo social, como lo entendía LUDWIG ERHARD como una economía social de mercado, en este caso como un estado social de derecho, en donde lo social significa más liberal (acciones cívicas), donde la sinergia de acciones individuales lleva a planos sociales, este si que debe ser su definición, sin que esto signifique intervención del Estado en los servicios “públicos”, ni en la vida de los ciudadanos.


El proyecto de Estado Social de Derecho, es un concepto puramente constitucional que se ha introducido en todas las ramas del derecho, y sobre todo en las estatales (no digo público, porque lo público no significa estatal). Es así que el significado de las materias en "derecho estatal", quieren buscar un interés general, siendo que en lo privado también se busca un interés general, independientemente del egoísmo de la persona; un interés privado-público (y me refiero no solo a lo privado como empresas, sino también a individuos, como a cooperativas o asociaciones...) El Estado nos dice por medio de un papel (constitución) que debemos hacer para entrar en armonía con los coasociados, co-administrados, y esto se destaca desde el preámbulo de la mismas y a partir del primer artículo en adelante, y es bonito, porque si uno lee detenidamente la descripción de esta carta, uno diría, que estás en la mejor nación del mundo; el mejor país para vivir ¡Que alegría! Pero no, nos encontramos con otro mundo, y no porque no se pueda, es que no se puede porque no se dan las condiciones para que se den, y no se dan porque lo diga un papel que diga que tenga que ser así. A ver, promover la solidaridad o la prosperidad general se hace no porque me lo diga alguien, lo haces porque tu crees que debe hacerse, y la prosperidad general se da en una sociedad por medio de un orden espontáneo, no por medio de decretos o regulaciones, y esto no lo ha entendido los ciudadanos de a pie que se dejan llevar por las ínfulas de los gobernantes.


Al respecto Andres Mejía Vergnaud expresa, en su libro: Maestros de la democracia moderna, 2003, Legis, Bogotá, pág. 183:



El autor se refiere al actual concepto de ESD como un “fetiche político”, y le agregaría no solo político sino también ciudadano; ya la gente se ha acostumbrado a utilizar este concepto vacío para dar explicaciones jurídicas, políticas… tu miras cualquier respuesta y ahí está como definición, están en todas las “argumentaciones” solo para quedar "bien"; pero lo que no saben es que no están diciendo nada en sí, porque concebir un ESD tal como lo entendemos hoy en día es no ser realista y ese es uno de los problemas que tenemos en la cultura leguleya en latinoamérica, creer componer las cosas, solo diciéndolas, escribiéndolas en Decretos, Reglamentos..., y la cuestión esta en la cultura misma de la gente. Ahora mismo hablar y escribir en contra del concepto de ESD en su estado burdo es un pecado para nosotros, es ser "ignorante" y no reconocer supuestamente los “problemas sociales”; pero es que la solución de los problemas sociales no esta en lo político ni en lo jurídico, sino en las organizaciones cívicas, en la ciudadanía misma. No resta decir que como vamos, con el actual concepto de “Estado Social de Derecho”, como se entiende llanamente, estamos llevando a los derechos individuales a épocas similares como se reflejó en el comunismo, fascismo y nazismo.


En síntesis, podemos entender el "ESD", de dos formas:

Estado social-socialista-colectivista de derecho, que es el que predomina hoy en día en las naciones del mundo, y solo puede presentarse donde hay Estados. Y

— Estado social-liberal (o liberal-social) de derecho, que fue el que predominó en el siglo XIX en gran parte de las naciones del mundo. Aunque no con tanta libertad cívica. Por tanto resurgir este concepto de ESD, ya perfeccionado, traería prosperidad a los ciudadanos y a las naciones con y sin Estado.