18 de enero de 2016

5 RAZONES DEL PORQUÉ Y DEL PORQUÉ NO SE DEBE VENDER ISAGEN



Ahora todos andamos enlodados con el cuento de Isagen (Energía Productiva), de si se debe vender o no a Brookfield Asset Management (BAM, con el 57.61%), la verdad es que mayor ha sido la propaganda sucia de que no se venda a la que se venda (aquí, o aquí, sobre la venta de Isagen en un principio, aquí, un boletín de prensa de la empresa sobre su venta) por parte de políticos, caudillos y demás castas que tiene este país; que se oponen o no a la venta de esta empresa no por intereses “públicos” sino por intereses particulares. Ya sea por lo uno o por lo otro es pura charlatanería, nunca por cuestiones de líneas de pensamiento, ni por cuestiones como le llama la gente: del “bien común” o para bienestar del “pueblo”... eso es pura patraña. En este breve ensayo diremos cinco razones de porqué se debe vender Isagen y de porqué no se debe vender Isagen, teniendo en cuenta criterios propios mas no partidistas, ni particularistas como muchos pretenden.
5 razones del porqué NO SE DEBE vender:
1.            Porque bien como hemos dicho al inicio de este artículo; su venta responde a intereses particulares de los políticos no de las personas o ciudadanos..., ni del público en general. Si bien una empresa estatal constituye de por sí una cuota política para el manejo de sus intereses, del modo mismo al llevarse a cabo no una privatización (porque bien son pocas) sino una mercantilización de un bien estatal que hace parte de la “privatización”, pero no de la privatización misma en sí (que sea del privado completamente) lo que hace es generar mayor incertidumbre en la comunidad sin haber resuelto el problema. Al enajenarse se está vendiendo simplemente capital “estatal” a intereses privados pero no por cuestiones de “bien común” sino por intereses de desangramiento y derrochamiento. Y este puede ser el caso, ojala y me equivoque (invirtiendo en cuestiones innecesarias más no devolviéndole el dinero a los ciudadanos[1], al estilo Robin Hood).
2. Porqué la sustentación jurídica no es la más adecuada, motivada, objetiva, transparente... esto quiere decir que las ventas de empresas estatales, se deben enajenar por medio de una licitación pública (oferta pública de adquisición de acciones (OPA), en este caso con la Bolsa de Valores) con unas reglas de juego justas (ver, aquí), ojo, con varios oferentes (principio de libre competencia y pluralidad de oferentes, artículo 88 y 333 de la CN,  teniendo en cuenta el principio de moralidad, transparencia en la subasta, de selección objetiva...; aunque en el caso de energía que compete para Isagen, no se ha encontrado una norma que diga que no se puede hacer la subasta con un sólo oferente, aunque tampoco que lo mencione, existe un vacío en mi parecer). De no existir esa ley, se dice que se aplica la Ley 80, como la Ley 226 de 1995, (aunque se tomara la primera, según lo que establece el artículo 20[2] de esta última, que bien no permite la adjudicación a un sólo oferente); por ello, que este “método de contratación” parezca más una contratación directa que una subasta misma, esto si bien no es irregular no es apropiado, por la adecuación, objetividad, transparencia, relevancia y trascendencia misma del proceso. Pues la mejor forma de adjudicar contratos es por medio de APP (Ley 1508 de 2012), bueno, al menos según lo que se ha demostrado (pero no en este caso, pero si por ejemplo para el caso de infraestructura). Se pretende expresar que se puede realizar con un solo oferente pero no es así según el pronunciamiento que ha emitido el Consejo de Estado[3], pero al haber un vacío al respecto, el tema se debe dirimir por medio de los principios generales del derecho, en este caso específico por medio de los principios generales de la contratación administrativa, precisamente por el principio de selección objetiva que establece la Ley 80 de 1993 so pena de ser anulado no solo por ley sino por ser inconstitucional.
3. Porque no hay transparencia, bien como hemos dicho ut supra, esta enajenación (como en muchas otras) responde a intereses para nada claros y sobre todo porque no se hace de la mejor forma jurídica; la transparencia en todo proceso debe ser “objetiva” (algo que es propio de los principios de la contratación estatal) a la hora de enajenar una empresa (en este caso, de comprar parte de los activos de Isagen) se debe realizar de la forma en que todos queden “satisfechos” y no solo los compradores sino también lo que llama falsamente como: “el pueblo”. Hablemos aquí de personas, individuos, hasta si se quiere de sociedad, entonces decir que Isagen pertenece al pueblo colombiano es mero populismo y bien demagógico.
4. El dinero que se proyecta con la venta de Isagen (lo hizo como único oferente de la subasta por el 57,61 %) no irá destinada a ninguna carreteras 4g (aquí), pues bien, ya hay proyectos adjudicados a contratistas para completar dichas obras; por tanto justificar la venta para inversión en cuestiones que ya se están dando, me parece que es robo y además va en contra del principio mismo de la Ley 226 de 1995, cuando se habla de detrimento del patrimonio[4]. Este punto tiene que ver mucho con el punto #3. Si las vías 4G son tan buen negocio, como afirma el Gobierno, deberían poder concesionar sin ningún apalancamiento de recursos estatales (es decir por medio de APP).
5. Porque la venta de Isagen se irá en mayor grado para la “mermelada” y para apoyar futuros candidatos políticos, y no solo eso, sino también porqué quieren prometer cosas que no pueden cumplir tales como: reparar víctimas con dinero ajeno, pagar sueldos a terroristas y ofrecer gabelas a aquellos que no la merecen, es que si se la merecen tampoco deben hacerlo; si lo quieren hacer que lo hagan con su dinero no con el nuestro, y esto es inaudito. Por tanto esto creería mayor burocracia.
5 razones del porqué SE DEBE VENDER Isagen:
1.            Bien como dijo un amigo por ahí: ¿si bien todas las empresas estatales “generan riqueza” como es que Venezuela no es el país más rico del mundo? Creemos que hablar del Estado de por sí, es hablar de ineficiencia, todo lo que tiene por lo general (salvo excepciones, para otros no los hay, pero digamos que si) lo hace mal, y cuando se trata de administrar recursos de otros, mucho peor. El Estado no es un mal, sino un pésimo administrador, repartiendo dinero de unos (impuestos) para otros (ineptocracia); pero por lo general los más beneficiados son los funcionarios estatales de turno. Se ha incrementado el gasto estatal de manera desproporcionada con nuevas embajadas, consulados, ministerios, agencias, etc. haciendo del gasto burocrático un derroche total, de esta forma lo más seguro es que con la venta de Isagen el dinero se desperdiciara en cuotas de los mismos políticos.
2. Es un pajazo mental creer que las empresas del Estado son del “pueblo” o de todos[5], si bien puede haber empresas estatales que pueden ser de todos, al recibir dinero por sus ingresos[6] bien como pasa en Noruega (empresa petroleras, ver, aquí), este no es el caso, ni va a ser con ninguna empresa estatal colombiana y me atrevería que casi mundialmente. Lo que sí puede afirmar que un bien es público es mayor medida cuando es privado, que cuando es estatal, es decir, cuando una empresa estatal presta servicios públicos a la comunidad lo hace menos “público” que cuando lo realiza una privada; habría algunas que no, pero ese debe ser el fin de toda empresa, la responsabilidad social empresarial… servir a la comunidad. Por tanto es una total mentira decir que la empresa que compra Isagen va a hacer lo que le da la gana, porque bien sigue mercantilizada siguiendo directrices administrativas de políticos (recibiendo ellos su parte), también existen las superintendencias y las comisiones de regulación ¿o es que se les olvida? que les gusta regular hasta lo más mínimo.
3. Por la eficiencia en recursos[7], en solvencia (por ejemplo Ecopetrol es la empresa más importante de Colombia, tiene una de las tasas más bajas de exploración entre la compañías petroleras más importantes del mundo, sino ver, aquí, aquí y aquí) la empresa privada genera mejores réditos que las empresas estatales, no genera deuda pública (puede generar deuda externa privada, pero es su problema, no la de los demás); una empresa estatal cuando quiebra siempre tienden a rescatarla con dinero de los contribuyentes (también ha sucedido con las privadas, pero en total desacuerdo), pero eso sí, nunca, pero nunca, las empresas estatales serán más eficientes que las empresas privadas, porque si bien no lo son, los ciudadanos cambiarían su cuchara por otra, cuestión que no sucede con las estatales, ya que ser ineficiente es un punto de estas y que por tanto no se soluciona, sino con la privatización misma, pero de la real[8].
4. Si bien estoy de acuerdo con la privatización de las empresas (más no de la mercantilización, proceso que le hacen llamar privatización, siendo que no lo es del todo), no estoy en contra de que haya empresas estatales, pero si siguen existiendo, bien estas deben competir, sino compiten deben cerrar, igual que las empresas privadas que queden insolventes, esto significa que no debían socializar pérdidas y solo repartir ganancias, porque hacer esto es propio del capitalismo de amiguetes o socialismo para ricos (crony capitalism). Y esto se debe superar.
5. Mayor desmonopolización del Estado, al haber menos monopolios, hay ápices de mayor competencia en el mercado es a lo que se debe llegar con mayores ventas de empresas que lo constituyen, si bien, esto no solo es problema de las empresas estatales, por sí ya una empresa estatal puede resultar una redundancia de monopolio porque es una empresa estatal del Estado, algo así como una monopolización de la monopolización; la cuestión cambia cuando los monopolios creados por las empresas privadas también son creadas por los Estados en ejecución de estos, en favor de prebendas entregadas a los particulares. Este me parece el punto más importante ya que se debe ver no como una simple privatización sino de como quitarle fuerza al Estado y además si nos jactamos en verdad de que esa empresa (dinero, por su venta) es nuestra, debemos reclamar para que ese dinero sea devuelto a nuestro bolsillo.
Conclusión
Como pudieron notar mi postura con respecto a la venta de Isagen es un: si pero no, o un no pero sí, pero no porque me gustan las posturas eclécticas, sino porque no es el momento propicio para hacerlo y bien si se hace debe cumplir con todos los requerimientos jurídicos del caso.
Nos quieren meter cuento chino, tal como el sector de la izquierda y la derecha de que se debe vender o no Isagen, aquí una prueba más de que son la misma mier… (ser de izquierda o derecha es una hemiplejía moral) la gente se debe dar cuenta de sus intenciones, es decir, de buscar intereses particulares, más no intereses privados-públicos, ni mucho menos estatales-públicos. Señores, el problema no es la privatización sino el método de esa privatización de cómo se hace, no es la mismo hacerlo de forma de que sea de algunas personas o bien de “todos” (pero verdaderamente de todos) que sea 51, 52… 57% de manos mercantilizadas y el otro 50, 49… 43%, del Estado, eso no es ninguna privatización, ahí bien el argumento de los izquierdosos de llamar esto como: “neoliberalización” bien porque lo que se está haciendo es una dizque liberalización para ingresar dinero robado en manos de unos pocos y eso es producto de la desigualdad, pero no de la desigualdad económica, tal como lo pretenden imaginar los progresistas (pijoprogres), sino propio de la desigualdad política que tiene repercusiones económicas, por supuesto.
Persisto en que si lo que se busca son fuentes de energía para nuestro país, la solución no esta en la venta, no venta o privatización misma de empresas de energía estatales sino en la búsqueda ALTERNATIVA de estas, tal como la energía solar, eólica, evaporativa, mareomotriz, biomasa... y que sea brindada por lo mismos ciudadanos, empresas privadas. De esa manera vamos liberalizando el mercado, en este caso el de la energía, desmonopolizando todos los sectores.



[1]Si las 1.570.490.767 acciones del Gobierno en ISAGEN serán entregadas a sus verdaderos propietarios, los 48.320.000 colombianos (aprox), en cantidades iguales. A cada uno le corresponderían 32 acciones. De esta manera Los titulares de las acciones serán libres de venderlas o no. El problema de pronto sería la existencia de costos de transacción, por ejemplo, ¿cómo es posible repartir a cada uno de los colombianos las acciones que se propone? Bien se puede crear un Fondo tal como lo ha hecho Noruega, ver, aquí. Tienen un US$1.000.000.000.000 (aprox) de fondo soberano. Cada ciudadano de ese país tiene 150,000 dólares guardados gracias a su industria energética (ver, aquí)
[2]Artículo 20º.- la enajenación accionaria que se realice entre órganos estatales no se ajusta al procedimiento previsto en este Ley, sino que para este efecto, se aplicarán únicamente las reglas de contratación administrativa vigentes. Así mismo, la venta de activos estatales distintos de acciones o bonos obligatoriamente convertibles en acciones sólo se sujetará a las reglas generales de contratación.
[3]Cfr. Sentencia nº de Consejo de Estado - Sección Tercera, de 27 de Marzo de 2014 (caso Sentencia 25000231500020100240401)
[4] Artículo 4º.- Protección del patrimonio público. La enajenación de la participación accionaria estatal se hará en condiciones que salvaguarden el patrimonio público.
[5]La propiedad pública o la propiedad de todo el pueblo es una ficción jurídica. Los verdaderos propietarios de las cosas son quienes deciden qué hacer con ellas, trátese un individuo o de un pequeño grupo de ellos. Toda propiedad es privada. Eso lo saben bien los políticos estatistas que gustan arroparse en la bandera de la propiedad de todo el pueblo. Cfr. Luis Guillermo Alvarez. Una propuesta libertaria, igualitaria, popular y democractica sobre Isagen, publicado el 12 de enero de 2016, recuperado de: http://luisguillermovelezalvarez.blogspot.com.co/2016/01/una-propuesta-libertaria-igualitaria.html
[6]Bien dice René Sandoval, compañero de causa, a ver si entiendo: 1. Me quitan mi dinero vía impuestos para montar un negocio. 2. Montan el negocio. 3. Me obligan a pagar por el servicio que ofrece el negocio. 4. El negocio crece y genera muchas ganancias. 5. A mi no me llega nada de esas ganancias. 6. Venden el negocio para montar otro negocio. 7. No me llega nada de la venta del primer negocio. 8. Me siguen quitando mi dinero vía impuestos. 9. Me siguen obligando a pagar por el servicio que ofrece el primer negocio. 10. Voy a tener que pagar por el nuevo servicio que ofrece el segundo negocio.
[7] De la misma forma Isagen tiene una tasa de reinversión (20% sobre Ingreso Total) más baja que competidores con un tamaño similar (Enel - 35% sobre ingreso Total). La única función de una empresa es generar riqueza para sus accionistas y el mercado debe localizar el capital allá donde mejor se cree. Luego está la falacia de las políticas de RSC. ¿ Acaso la empresas privadas no tienen políticas de RSC ? En las tres últimas premiaciones del programa Lazos (que reconoce los 30 mejores programas de RSC corporativo) , solo 2 de 90 empresas fueron estatales. Más aún, Bavaria, Cerrejón y el Grupo Aval son los tres grupos que más invierten en RSC en el país. Todos ellos privados. No necesitamos empresas públicas ya que como ha sido demostrado en repetidas veces, son más ineficientes que las privadas. Mario Varon.
[8]“La forma más conocida es cuando el Estado mantiene la titularidad de los servicios públicos perro adjudicando la gestión a empresas privadas a las que se paga con dinero de los impuestos. La segunda, no tan conocida, es cuando el Estado renuncia a la titularidad de estos servicios frente a la empresa privada, que ahora depende de los ingresos o cuotas voluntarias del ciudadano. El primer caso viene definido por la dinámica del socialismo para ricos o capitalismo de amigotes, donde los ingresos son privados pero las pérdidas públicas. El segundo caso viene definido por dinámicas de libre mercado donde los ingresos son privados y las pérdidas también. Y es por causa del primer modelo que se le está dando un mal nombre a la palabra "privatización". Jorge Antonio Soler Sanz