4 de diciembre de 2015

10 RAZONES DEL PORQUÉ EL "MALTRATO ANIMAL" NO SE DEBE PENAR



Nota introductoria de @mariodaza


Es mejor ser perro o gato que vaca o toro, gallo, gallina, cerdo... de eso estamos claro; el Estado al penalizar (criminalmente) “el gaticidio y el perricidio” dice: «defendemos los derechos de las personas” y tambien la de los animales.

El populismo punitivo es un efecto bastante recurrente en el contexto actual colombiano, cada vez se crean más delitos, más sanciones administrativas, civiles y por supuestos penas criminales. Ya hemos visto proyectos de ley transitados por el congreso como la del “ataque de ácido”, la del feminicidio, la creación y el aumento de penas para los delitos de seguridad ciudadana, el estatuto anticorrupción y de más... (para más información leer, aquí o aquí) y ahora es frecuente expandirse hacia otros delitos que no afectan bienes jurídicos, que bien los crea el legislador para solo penar con el fin de complacer a su votantes, esa es actualmente la política criminal de hoy (la política del lobby o de grupos de presión).


Recientemente han aprobado la pena criminal para quienes maltraten animales (con penas hasta de 3 años y con multas hasta 30 millones de pesos). Este es producto del mismo normativismo o expansión del derecho penal (que en teoría general le llamarían “positivismo legalista”) que no está interesado en los reales intereses de los individuos, sino a mero objetos simbólicos. En este caso Daniel Andreas abogado egresado de la Universidad Sergio Arboleda (Bogotá) connotado penalista, nos aclara un poco del porque no debe haber un expansionismo del derecho penal en este tema; el autor actualmente es candidato de magíster en Derecho Penal de las universidades de Alicante, Jaume I, la Rovira i Virgili, y la de Lleida.




Con respecto al maltrato animal tenemos que castigar con prisión las lesiones en un ser humano se justifica por la dignidad y la racionalidad de la persona... ¿en un perro? ¿En que es un ser vivo y entonces hay que castigar con prisión a quien le arranqué una rama a un árbol? ¿En que es un ser sensible y hay que castigar con prisión también a quien use un insecticida o un purgante? ¿En que es un mamífero y hay que castigar con prisión a quien golpee a una rata o a quienes producen alimentos cárnicos? No tiene justificación desde un derecho penal racional (salvo dentro de un peligroso modelo funcionalista y normativista que olvida la justificación ontológica del delito y de la pena). La razón de ser de estas leyes es una política criminal demagógica.


Nuestro legislador es tan hipócrita como sus votantes... ¿En serio les duele que alguien golpee a un perro y no les importa que un cerdo nazca, viva toda su vida y muera en una granja industrial de menos de 0.5, lacerándose la piel todos los días, infectándose las heridas y con un estrés insoportable? Siendo condescendientes con el perro, no existe diferencia pero lo segundo no se castiga y lo primero sí... No se están protegiendo los animales, se está protegiendo la sensibilería barata de los animalistas de redes sociales... Al final del día lo importante de la ley no es su corrección, lo que importa es que da votos, y el derecho penal es el mejor instrumento para quedar bien frente a una sociedad mediocre, facilista, y vindicativa... Eso sí, no se volvió a decir nada de los votos irregulares del ponente del proyecto que, se supone, debía de estar fuera del legislativo.


Bien, así lo ratifica el profesor de derecho penal de la Universidad de los Andes

El derecho penal está para proteger bienes jurídicos, lo que exceda esta esfera de protección puede regularse por el derecho administrativo sancionatorio. Los bienes jurídicos son los valores que son tan importantes como para garantizar la existencia del conglomerado social. Nadie viviría en una sociedad con un alto grado de incertidumbre de que el día de mañana lo matarán, lo violaran, lo torturaran, etc. Por tratarse de valores tan importantes dentro de una comunidad se utiliza castigos tan severos e invasivos como las penas privativas de la libertad. El Estado no debe hacer normas apresuradas jugando con el derecho penal si este tipo de factores no está en riesgo porque no hay una legitimación de la punibilidad al no existir una amenaza para un bien jurídico. Este tipo de leyes en que no existen bienes jurídicos amenazados lo que hacen es reemplazar el juicio de reproche que se hace del resultado logrado, y se reprocha en cambio la acción, entendiendo que es una acción desplegada por una persona indeseable en la sociedad, es decir son delitos que se tipifican para dictar un modelo de personalidad aceptable a la sociedad y se castiga a alguien por ser una “persona detestable” y no por haber infringido los valores mínimos establecidos para vivir en sociedad. Es una intervención arbitraria del Estado que para el caso se da con fines populistas y peligrosos para la libertad de la persona. El día de mañana un 51% integrado por animalistas vegetarianos podrá criminalizar el consumo de carne, y aunque no haya un bien jurídico de por medio no importaría esta limitación material de la intervención del Estado por haber un apoyo mayoritario. Lo mismo ocurrirá cuando los más conservadores logren un 51% en contra del consumo de psicotrópicos, o las esposas aburridas de sus maridos borrachos logren el mismo porcentaje frente a la criminalización de la ingesta de alcohol. El derecho penal no está para todos los comportamientos que a un sector de la sociedad se le antojen como indeseables, está para proteger intereses jurídicos, de ahí su carácter fragmentario y subsidiario. Entender el derecho penal de otra manera es caer en el normativismo en el que el legislador es libre de tipificar cualquier conducta que se le antoje, y en el que se puede, vía legislativa, determinar enemigos de la sociedad como sujetos sancionables penalmente porque una norma así lo dice.


Debido a la extensión de este ensayo (proporcional a las críticas que yacen en las redes sociales) mencionaré 10 puntos concretos del porque no se debe penar criminalmente el “maltrato animal”.


1. En ningún caso se puede justificar la intervención del derecho penal, por la ineficiencia del del derecho público, ni del derecho civil, pues se trata de áreas completamente distintas de los saberes jurídicos, con justificaciones independientes y objetos de estudio independientes también. El hecho de que fuere ineficiente, por ejemplo, la ejecución de un título civil, no facultará en ningún caso al legislador para hacer uso del derecho penal para instaurar la prisión por deudas.

2. La legislación no dejaba vacíos enormes, ni pequeños tampoco, frente a las conductas de maltrato animal porque no se trata de conductas que merezcan per se reproche jurídico penal, pues aunque moralmente sea indebido maltratar un animal, el derecho penal no está para establecer códigos morales de conducta sino para la protección de bienes jurídicos, y estos bienes jurídicos sólo se pueden entender como derechos subjetivos (por parte de un titular de un derecho subjetivo por supuesto), o como los presupuestos mínimos que garantizan la coexistencia armónica de las personas alrededor del contrato social.

3. El hecho de que no se criminalicen todos los maltratamientos que pueda sufrir un animal no implica que se esté garantizando el principio de subsidiariedad, ni el principio de fragmentariedad, pues estos principios obedecen a criterios axiológicos con una entidad propia. Es decir, si penalizan el consumo de agua a partir de 10 litros diarios, no se estaría respetando el principio de fragmentariedad por el hecho de que no se esté castigando la ingesta de 2 litros, y sí la de 10, el tema es que no le es dable al Estado castigar este tipo de comportamientos por ser innanes frente a la escala de valores de la sociedad, y que el conglomerado puede pervivir con tranquilidad con independencia de que ese comportamiento se realizare o no.

4. El hecho de que en muchos países se hayan adoptado este tipo de medidas no implica que las mismas debieran ser sancionables, eso es una falacia de autoridad. El hecho de que en China se castigue el narcotráfico con pena de muerte no quiere decir que sea algo que se debiera adoptar en nuestro ordenamiento, porque contradijera los principios básicos de nuestro ordenamiento jurídico penal, de carácter liberal y respetuoso de una potestad punitiva limitada.

5. Los ordenamientos en que se considera un bien jurídico independiente, son ordenamientos que parten desde una óptica normativista, en el que las normas por sí mismas tienen un valor jurídico, y por lo tanto es criminalizable, por ejemplo, la conducción imprudente, la construcción sin respeto de las normas de ordenamiento territorial, la violación de las normas administrativas de sanidad ambiental, etc. Desde ese punto de vista no existen bienes jurídicos en sí mismos, y el Estado puede tipificar cualquier tipo de conducta. Bajo el ordenamiento colombiano, si se pretende que sea un constructo coherente y armónico, las normas funcionalistas no son de recibo cuando la inspiración de nuestro ordenamiento penal es ontologisista y no normativista.

6. No se puede inducir que toda vulneración de algo que haga parte del medio ambiente sea una vulneración misma del medio ambiente. Bajo ese punto de vista, golpear a otra persona sería un atentado contra el medio ambiente, ni qué decir de arrancar una planta del suelo, de usar pesticidas de cualquier tipo, etc.

7. La complejidad biológica es un término valorativo, y por lo tanto incierto en el que es imposible determinar, sin ser arbitrario, qué animales son lo suficiente complejos como para merecer una protección penal. Aunque no sea de buen recibo el maltrato animal, eso no es una puerta abierta para que entre el derecho penal. Esta mal cruzar el semáforo en rojo, pero no se me ocurriría que alguien fuera a la cárcel por hacerlo. Está mal gritarle a la mamá, pero no se me ocurriría que alguien deba ir a la cárcel por eso. Y así la lista de ejemplos de lo incorrecto que no le interesa al derecho penal, es ilimitada.

8. El mismo consumo se puede considerar innecesario. Por ejemplo, el consumo de productos de cuero, implica un trato cruel para el animal, y es absolutamente innecesario... Ahora, si se tiene en cuenta toda la carne que se mueve en el mercado, la proporción supera con creces a la que resulta necesaria para la supervivencia de las personas (y eso, partiendo de que es necesaria en alguna medida, y no absolutamente sustituible).

9. Todas las regulaciones que mencionan normalmente son administrativas, no penales. Un derecho penal sin prisión, es lo mismo que un derecho administrativo sancionador, por ello el derecho penal criminal no debe entrar en esta área (así sea por razones prácticas).

10. El populismo punitivo se da en cualquier caso en que el legislador busca legitimarse usando el castigo como un producto de mercadeo frente a los electores, sacrificando cualquier propuesta punitiva sería... Deriva en punitivismo, en inflación de tipos penales, en sanciones desproporcionadas en cuanto a la consecuencia jurídica, en la disminución de los beneficios procesales y de ejecución de pena... y en últimas, una reducción de la libertad.

En conclusión


El derecho penal jamás se ha entendido como el remedio para paliar la eficiencia de las otras ramas del derecho, porque es un saber jurídico completamente autónomo.

Decir que el entendimiento racional de la persona es una teoría más, probablemente sea bastante apresurado. La afección a la sociedad es la misma afección que producen los eventos en que se mencionan como casos de populismo punitivo. El derecho comparado es mucho más complejo que decir que en un sitio se hace una cosa u otra, el derecho comparado debe tener en cuenta la justificación de los diferentes sistemas jurídicos, afirmar que en otro lugar se hace algo, y que eso justifica su “importación” normativa no dice nada.


¿Considerar que los perros, los caballos, y los gatos (a cuya protección señala principalmente esta norma) están en peligro de extinción? Si la respuesta es negativa, no existe una justificación para hablar de protección del medio ambiente ligada a la criminalización de estas conductas. Las ratas no están protegidas por esta ley, y tienen la misma complejidad biológica del perro o del gato. Los cerdos tienen un sistema de aprendizaje más avanzado que el de los animales domésticos tradicionales, y no es protegido por esta norma. La justificación de la norma (si es que hay alguna justificación racional) no está en los puntos que señalan.

El derecho penal si considera otras penas, pero bajo nuestro sistema son accesorias, o alternativas, las únicas dos penas principales son la pena privativa de la libertad y la multa. La multa la comparte con el derecho administrativo sancionador, y una norma penal que se centre en la multa, no tiene ninguna diferencia práctica con este tipo de derecho.