1 de octubre de 2015

"LA VERDADERA CAUSA DE LA INFLACIÓN"



Por, Alberto Diaz Falcao vía @derechopublico1

¿Cuál es la causa de la inflación?  ¿Estaremos condenados a la inflación permanente? ¿Es acaso la inflación un fenómeno natural, como los  huracanes y las tempestades,  al  cual no queda más remedio que aceptar?  NO. Definitivamente NO.  El flagelo de la inflación  es un fenómeno causado  por los hombres que administran el  Gobierno desde el Banco Central. La inflación se debe a las malas políticas económicas del gobierno en el sector monetario.

La mayoría de los libros de texto de economía, las enseñanzas impartidas en las cátedras de economía de casi todas las universidades, la mayor parte de los diarios especializados en economía y hasta los debates de programas televisivos más prestigiosos de economía  , suelen definir la inflación,  como el aumento recurrente y SOSTENIDO del nivel general de los precios (DE TODOS LOS PRECIOS). ES UN ERROR lamentable. Equivocadamente, cuando se habla de inflación, se habla de aumento de los precios. La inflación NO es un problema de los precios. El aumento de los precios es un síntoma que nos avisa que la economía está enferma de inflación. La verdadera causa de la inflación, es el descenso sostenido y crónico del valor del dinero. La suba de los precios es un síntoma que nos avisa que nuestra moneda esta enferma.

Entender este error intelectual generalizado  nos permitirá enterrar los mitos y falsas creencias a cerca de la causa de la  inflación y es indispensable  para encontrar la solución al problema.

La suba de los precios refleja  la perdida del poder adquisitivo del dinero, y no al revés.  El dinero pierde valor cuando con él, no se pude comprar la misma cantidad de bienes que se compraba anteriormente. Inflación es el aumento de cantidad de moneda que tenemos que entregar para recibir los mismos bienes que antes recibíamos con menos moneda.

La inflación no tiene nada que ver con los buitres, es SIEMPRE, y EN TODAS PARTES, un fenómeno  monetario.

El alza general y sostenida de los precios es la principal CONSECUENCIA de la inflación, pero no es la inflación en sí misma.

La pérdida del valor de la moneda  se produce como consecuencia del aumento de  la cantidad billetes y monedas que emite el gobierno.

La única causa por la que existen los procesos inflacionarios, es la excesiva creación de dinero por parte de las autoridades monetarias del gobierno de un país. Se acepta MEDIR la inflación con un índice que refleja la variación de los precios, pero NO ES EL CAMBIO DE LOS PRECIOS la causa de la inflación, sino SU CONSECUENCIA.


En las épocas del trueque, no existía la inflación.  Sólo las sociedades que usan una moneda pueden tener inflación. Donde no existe moneda, algunos precios pueden subir en relación con otros; la carne se encarece respecto del pan, por ejemplo. Pero los precios no pueden subir todos al mismo tiempo, donde no existe una moneda.  No existe inflación sin una moneda que se expande.  La inflación se corresponde con mayor emisión monetaria.

La inflación es administración estatal fraudulenta. La inflación es siempre y en todas partes, un fraude monetario.

El inflacionismo, consiste en una política estafadora, fraudulenta, deliberada y sistemática de envilecimiento del valor de  la moneda,  manejada por el gobierno desde El Banco Central y  que permite al deudor (el estado), entregar un dinero de calidad inferior al que se había comprometido.

La inflación genera distribución de riqueza desde el sector privado hacia el gobierno, favoreciendo al gobierno, dado su carácter de emisor de dinero, el circulante monetario constituye una deuda del Estado con la sociedad, y la misma se ve reducida con la inflación (este es el conocido impuesto inflacionario).

La inflación, es un impuesto escondido,  es un impuesto al billete, que todos los políticos prefieren, por que se recauda por la noche mientras los ciudadanos duermen  y  no tiene que ser aprobado por el Congreso. Impuesto que les  cuesta mucho más a los pobres, quienes tienen sus escasos ingresos en billetes que pierden su valor y no tienen la opción de defender su patrimonio adquiriendo propiedades ( por ejemplo) que no se desvaloricen. Posibilidad que si tienen los ricos.

Por un momento tome un billete en sus manos y obsérvelo. Verá una  firma del Presidente  del  Banco Central.  Ellos, en pleno uso de sus facultades, deciden la cantidad de dinero que ponen a circular en la economía. Cada nuevo billete creado por el Banco Central, diluye el valor de los billetes ya existentes en la economía.

Los Gobiernos siempre negarán su responsabilidad en la creación de inflación. Los oficiales del gobierno siempre argumentarán alguna excusa: empresarios avaros, especuladores, sindicatos, boicot de multinacionales,  el mal tiempo o cualquier otra cosa que parezca remotamente posible. Lo cierto es que, en el largo plazo,  el dinero gratis para todos impacta en los precios.

Equivocadamente, tal vez por ignorancia en materia económica, las asociaciones de defensa del consumidor, la prensa  y gran parte de la población, se empeñan en perseguir y armar boicot  de compras  contra quienes,  a su entender, intentan desestabilizar el plan económico aumentando los precios.  Acusan arbitraria y discrecionalmente a quienes según ellos son los culpables. El problema son los especuladores, dicen, porque consideran que si  las políticas están diseñadas por gente bien intencionada,  la falta de éxito se debe al accionar inescrupuloso de empresarios y comerciantes. Con este equivocado diagnostico,  proponen arreglar todo con las mismas recetas fracasadas de siempre,  intervencionismo, control de precios, multas, persecución y represión a quienes aumentan los precios.

Los empresarios y comerciantes  pueden fijar precios caros o baratos, pueden fijar precios altos cometiendo abusos,  pero No pueden “crear” inflación.

El hecho de que los precios fijados sean caros por especulación o baratos por benevolencia , no tienen nada que ver con la suba sostenida de los precios.

Si los empresarios suben los precios de un modo crónico, y la cantidad de billetes se mantiene constante, los consumidores no podrían adquirir casi nada y llegaría el momento en que los empresarios NO venderían nada. El resultado sería la quiebra y la parálisis. ¿Porque atentaran contra su propio bolsillo? El argumento de que los empresarios y comerciantes pueden causar inflación, es falso.

Tampoco sirve el engaño de mentir los índices de precios  con fantasías como las del INDEC, o aplicar multas a las  consultoras privadas que los miden bien. Esa es una actitud estúpida e injusta.

La inflación debe ser erradicada porque tiene consecuencias nefastas en una economía.

No importa como se la mida, no tiene importancia. El problema de fondo, no es el termómetro. No tiene nada que ver el termómetro .Cuando uno está enfermo, está enfermo, ya sea que ponga el termómetro en la heladera o que no tenga termómetro.

Esos intentos voluntaristas no alcanzan y  siempre desembocan,  tarde ó temprano,  en una explosión que ninguna ley, ni multa, ni persecución,  jamás pudo, ni podrá evitar.

La suba de los precios son la consecuencia y no la causa de un desequilibrio económico mucho más complejo que el simple capricho de un empresario ó de un comerciante.

El problema de la inflación no se soluciona atenuando los síntomas sino erradicando la causa del  mal.

A la inflación jamás la produce el pueblo sino sus dirigentes que en los últimos 14 años,  han multiplicado por 30 o 40 veces la cantidad de billetes y monedas con emisión monetaria para mantener esa absurda y demagógica pretensión clientelista de repartir más riqueza de la que realmente producimos.

Ese es nuestro desequilibrio,  y no otro,  el que nos impide preservar la estabilidad de nuestra moneda.

Entonces ¿porque castigar a los que trabajan y producen?.  Es necesario ensayar algo nuevo, debemos enterrar esta falsa creencia que aunque bien intencionada, lleva a tomar medidas que tendrán como único destino, el fracaso, aumentando progresivamente el descontento social.  Descontento que se multiplicará con los reiterados fracasos, hasta que algún día,  lo  veremos  convertido en deseos de una lamentable y equivocada rebelión popular.

Fabricar más dinero no nos hace más prósperos. La prosperidad se consigue aumentando la producción de bienes con más capital y más trabajo PRODUCTIVO. Sencillamente no se puede dar dinero gratis a todos. Sin embargo a muchos políticos les gustaría echar dinero desde un helicóptero como solución para nuestros males económicos.

La inflación debe ser erradicada  porque empobrece a las sociedades. La inflación desajusta el sistema de precios distorsionando la información que los empresarios usan para el cálculo económico, lo cual, impide y desestimula la inversión productiva,  ya que ésta  requiere un horizonte temporal de largo plazo previsible, y por falta de previsibilidad, son reemplazadas por el empleo especulativo del dinero, disminuyendo la inversión. Una menor inversión frena el crecimiento económico y tiende a generar desempleo, con lo cual se deterioran los salarios y se profundizan los desequilibrios sociales.

Además, como la inflación deteriora el poder adquisitivo del dinero, obliga al ciudadano común a cubrirse, disminuyendo las cantidades de efectivo en su poder, forzándolo al consumo inmediato, a veces innecesario, y por lo tanto afecta las decisiones sobre el gasto y el ahorro que preferiría el ciudadano en condiciones de estabilidad. La inflación fomenta el consumo precipitado e innecesario, impidiendo el ahorro, siendo este el único camino que hace posible la inversión. Este efecto es muy perverso, ya que los ahorradores son castigados con la pérdida del valor de su dinero y los que han gastado por encima de sus ingresos son premiados por derrochadores.

La realidad es que los bancos centrales históricamente han servido los intereses de los políticos y gobernantes, resultando en su gran mayoría inmensamente perjudiciales para los ciudadanos.

Lamentablemente, el frecuente papel de la banca central de engañar y robar a los ciudadanos nunca se castiga y, a menudo, la gente ni siquiera se entera de lo que sucede. Es un inmenso fraude. Todos los bancos centrales son usados por los gobiernos para imprimir dinero con el objetivo de comprar votos, creando inflación.

La inflación puede ser eliminada y debe ser eliminada. La única forma de eliminarla, es NO CREARLA. Ello requiere corregir la política monetaria.

La estabilidad del valor de la moneda es deseable para la mayor parte de los ciudadanos y  es alcanzable.

No hacen falta planes sofisticados, como se suele hacer creer. Solo hace falta quitarle al gobierno el manejo de la imprenta de la casa de la moneda del Banco Central.

Los  gobiernos impiden esa estabilidad. Porque con estabilidad monetaria, los políticos perderían el principal instrumento de expropiación y explotación al pueblo.

“Con un proceso continuo de inflación, los gobiernos pueden confiscar, secreta e inadvertidamente, una parte importante de la riqueza de sus conciudadanos.”