5 de octubre de 2015

EL SISTEMA PENITENCIARIO ES UNA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS.




Los Estados Unidos es el hogar de un sector socialista gigante, más grande y con un mayor alcance que cualquier otro en el mundo, y se alimenta del dinero de los impuestos que es manejado en su totalidad por el gobierno.

Extrañamente, los adversarios de la medicina socializada y la industria socializada no se quejan de ello. De hecho, durante toda la década de 1980 y 1990, pidieron su expansión.

Este sistema es llamado sistema penitenciario. Es nuevo este sistema, pero las crueldades de este sistema es tan famoso que en toda la historia se ha hablado de ello, hasta en los Salmos: "Porque el Señor oye a los necesitados y no desprecia a sus propias personas que están presos".

La presunción que se cita en Salmos es que los presos son despreciados, ignorados, olvidados, y están en nuestro país, donde este tema ni siquiera está en la lista en el debate principal.

Por ejemplo: el sistema penitenciario se está convirtiendo en un gran sector en el que los ancianos están alojados aquí. El Business Insider informa:

“2.3 millones de adultos estadounidenses está en la cárcel o en prisión, 246.000 son mayores de 50 años... la población reclusa de envejecimiento continúa aumentando considerablemente. Para 2030, se proyecta que el número de presos mayores de 55 años formará parte de un tercio de la población carcelaria total, lo que representa un incremento del 4,400% mayor de 50 años”.

Es impresionante cuando se piensa en ello. Los estadounidenses constituyen el 5% de la población mundial, sin embargo, una cuarta parte de los internos de todo el mundo se encuentran en los EE.UU. La proporción de la población carcelaria a la población en general es mayor en las de cualquier otra nación en el mundo. Rusia es el segundo. China es el tercero.

Si viviera los presos en un solo lugar, los 2,3 millones conformarían una ciudad estadounidense, e incluso la cuarto mayor, como puede ser Chicago o Houston. Cada día, 35,948 personas entran a prisión, y a los ciudadanos de a pie e incluso les molesta hablar de ello, lo consideran como si fuese temas de izquierda, lo tratan como gente loca que no pueden dejar de pedir por los intereses especiales. Rand Paul es singular entre los republicanos que incluso ha abordado este tema.

¿Tal vez debemos tener más criminales que deban estar encerrado? Depende de cómo se defina un criminal. Alrededor de dos tercios de las personas introducidas en el sistema de justicia (la cárcel, libertad condicional, libertad condicional) están por delitos no violentos (delitos sin victima). Entre los presos federales, el 91% son por delitos no violentos. Ningún dictador en el mundo consigue llegar lejos con estas cosas.

Y mientras que el sistema penitenciario como la conocemos hoy en día, nació en la primera parte del siglo 20, la tendencia hacia el encarcelamiento en masa es relativamente nuevo. Los datos dicen que en la cárcel hay cinco veces mayor encarcelamiento que en 1980, cuando la guerra contra las drogas en realidad se convirtió en una manía nacional y la sentencia se hizo larga y obligatoria. Casi la totalidad de este cambio se explica por estos dos hechos por sí solos. En 1980, 40.000 personas se encontraban en la cárcel por cargos relacionados con drogas. Hoy en día, son más de medio millón (500.000).

Las estadísticas no son desconocidas por las personas. Nunca han sido más accesible hasta el momento. Sin embargo la gente escucha estas estadísticas y piensan: "Bueno, eso parece como un montón de gente, pero, no estoy allí, ni mi familia y ni mis amigos tampoco. En cualquier caso, estamos probablemente mejor con bastante gente en la cárcel, que es un lugar de muy pocos. Por lo menos las calles están un poco más seguro que antes. Así que vamos a olvidarnos de todo esto: ¿si?

Pero resulta ser muy fácil en estos días tropezar con algo que le haría llegar a la cárcel. El problema es que usted no sabe cuando puede suceder. Podría ser un error que tu o un miembro de la familia haya hecho tal como un manejo de mucho dinero en efectivo. Podría ser de alguien haya fumado en la fiesta de tu casa. Podría ser una multa sin pagar. Podría ser un tweet que envió y que insultó a un burócrata.

Podría ser la mala, carga, descarga o intercambio de archivos. O tal vez perdiste tus estribos en el aeropuerto y dijiste algo que no debiste decir, en presencia de un agente de la TSA (Administración de Seguridad en el Transporte). Tal vez usted ha actuado de una forma que era demasiada reveladora. Incluso la mirada equivocada a un policía podría hacer que su vida se desentraña.

Cualquiera de estas acciones y miles de personas puede hacer que estés envuelto en un sistema que no puedes controlar y no se puede resistir. Te pasas la noche en la cárcel. Usted esta fuera de apuros, pero hay batallas legales interminables delante para salir de ese matorral.

Su vida se convierte de repente solo en mantener tu libertad. Pagas abogados. Pierdes el tiempo del trabajo, solo en ir a las audiencias. Pierdes las ganas de dormir por la preocupación y tienes que tomar pastillas por lo que nunca pensaste que lo harías. Tus finanzas están muy mal. Difícilmente se puede pensar en otra cosa. Y esto continúa durante meses y que son más o menos una ruina.

Todo esto parece una locura y un absurdo. ¿Por qué se centra el Estado en mi, en lugar de verdaderos criminales? Porque usted es un blanco más fácil y más seguro. Además, ha roto la ley. Es una ley estúpida y es comprensible que la ha roto y nunca lo haría de nuevo, a pesar de que muchos otros que han hecho lo mismo están fuera libres, pero finalmente tendrá que admitirlo: Usted es más culpable que inocente.

Llega el momento de pedir rebaja. Tus abogados hacen un trato con el sistema. Si usted admite culpabilidad, se le deja fuera. La sentencia es de 20 años, o sea lo que pasa a ser, probablemente será condicionada. Usted acepta el trato, nada para poner fin a este infierno. Pero algo sale mal. El juez te sanciona de todas formas. ¡Espera, esta no es la forma en que se suponía que iba a llegar! Pero ahora no hay nada que puedas hacer.

Entonces te encuentras con que el sistema penitenciario es la cristalización de la vida bajo el control del gobierno. Su Facebook, Twitter, correo electrónico, número de teléfono son todos destruidos/borrados. Las libertades de reunión, expresión y de prensa están totalmente ausentes. Los derechos humanos no se aplican. Las opciones que usted puede hacer sobre la manera de pasar el tiempo se asignados por los guardias y a su discreción. Tu como persona y el trabajo son valorados por nadie en particular. Todo lo que usted consume, si se trata de alimentos o en tu espacio, se consideran como un favor concedido.

Todo aquel que se preocupa por ti está fuera de la prisión. La gente en el interior no les importa si vives o mueres. Y para su asombro y sorpresa, descubre que la prisión no está lleno de matones violentos, ladrones y asesinos. Casi todo el mundo es muy parecido a ti. Son personas, personas reales con las familias y los amigos y la vida, que fueron detenidos por un policía que se les había olvidado de quitar la marihuana fuera de la guantera. Son personas que explotaron en una rabia temporal por un burócrata. Son personas que han descargado y compartido los archivos equivocados.

Descubre que todo un mundo está detrás de las paredes, miles de personas como usted, y casi todos ellos podrían estar viviendo una vida productiva, el cuidado de sus familias, lo que contribuye a la vida en sus comunidades, viviendo sus sueños en el exterior. Pero aquí están en esta institución gubernamental, como millones de otros en nuestro tiempo y en toda la historia, consumiendo sus vidas en nombre de una cierta demanda de la "justicia" que claramente no existe.

La experiencia es esclarecedora y sorprendente. Los presos no son lo que usted pensaba que eran. Quiere recibir las noticias de todo el mundo en el exterior. Usted quiere revelar este escándalo para todo el mundo.

¿Qué estás diciendo? Las consignas que crearon sobre este sistema: "la guerra contra las drogas", "mano dura contra el crimen", "tolerancia cero", "detención obligatoria" son sobre política, no la justicia o al humanitarismo, y no tienen nada que ver con la realidad que ver. Es un sistema cruel, completamente fuera de control, y uno con un costo humano enorme.

El sistema penitenciario es una violación masiva de los derechos humanos. Tiene que ser parado.

Pero hay un gran problema: no se puede hablar. No se puede actuar. Ahora ya se sabe la verdad, pero ahora también se sabe que no hay nada que puedas hacer al respecto. Y usted también sabe que todo el mundo afuera prácticamente piensa exactamente lo que se tiene que hacer, para pensar. No les importa.


Traducido al español por @mariodaza. Articulo orginal del inglés, aquí.