2 de octubre de 2015

¿BUROCRACIA O SERVICIO CIVIL?





“Vivimos en una época en la que políticos y burócratas solo conocen una política pública: más y mayor gobierno”.
Richard M. Ebeling

“La política es un conflicto de intereses disfrazado de lucha de principios. El manejo del interés público en beneficio privado”.
Ambrose Bierce




Hasta el día de hoy estamos atiborrados de empleos/cargos estatales. Cada vez hay más, se posesionan más personas, crean más puestos para combatir supuestamente la burocracia, se aumenta el gasto público al estilo keynesiano, hay más inflación, hay más déficit fiscal, los gastos del Estado son extremadamente exacerbados ¿hasta cuando? Ya lo decía BASTIAT, la gente quiere vivir a expensas del Estado, lo que no saben es que el Estado (grupo de burócratas, políticos...) viven a expensas de nosotros (los ciudadanos, los carga ladrillos, los lacayos).


Soy un critico ferviente de la burocracia (buro-kratos) en su sentido actual, per se, este tiene un término peyorativo que significa: «el poder desde la oficina, desde el buró», es decir, asociamos a la burocracia con aquellas personas que están todo el día sentada firmando papeles sin hacer nada productivo, solo cumpliendo horarios, obteniendo una diabetes gratis (debido a su sedentarismo), recibiendo órdenes de un superior que en la mayoría de los casos es su político de turno, no tienen independencia; es decir, sus fallos o lo que emitan están amañados políticamente y no tienen ningún tipo de principios a la hora seguir postulados, como el de la justicia; este es el concepto por lo menos que tenemos en la cabeza de buro-cracia (la palabra fue introducida al vocabulario político-económico —con una connotación negativa— por GOURNAY, quien escribió —con anterioridad a la Revolución Francesa y en relación a las políticas practicadas por la monarquía absoluta—: "Tenemos una enfermedad en Francia que seriamente intenta obstaculizar nuestros esfuerzos; esta enfermedad es llamada buromania").


Lo que piensa Cantinflas sobre la burocracia (ver, vídeo, abajo)



Pues, déjenme decirle que algo así pienso yo, pero podemos decir también que no todo cargo o encargo encomendado por el Estado se convierte en “burocracia” (en sentido negativo), como aquel término despectivo hacia la función “pública” (estatal), esto quiere decir que si bien, soy un detractor de la burocracia, no significa que no este de acuerdo con que haya algunos puestos estatales, que estén en concordancia con un modelo liberal/libertario de Estado (estilo burkeano o nozickniano) que cada vez sea menor o mínimo. Es decir, la excusa de aumentar el Estado para combatir males que son inherentes al mismo Estado es lo que se debe de oponer todo ciudadano sensato y con conciencia, ya que el problema mismo es el Gobierno y el Estado al querer aumentar el poder de los burócratas y de su mismo poder político (de hecho MAX WEBER lo considera como un tipo de poder —ver, aquí—, este hablaba de la burocracia en sentido de eficiencia y racionalidad, es decir no de preferencias personales sino de compromisos profesionales, reglas y normas, mérito, competencia técnica, desempeño, deberes, responsabilidades, capacidad, conocimiento, organización, transparencia, división de trabajo, productividad... pero atisbamos que es algo distinto a lo que se da hoy; de ello vemos una autoridad carismática “partidos políticos o grupos de presión”, tradicional “poder hereditario, o de familia”, pero no legal, racional o burocrático “meritocracia” tal como lo llamaba este, teniendo en cuenta los factores antes descritos. Para leer su texto: —¿Qué es la burocracia?—, ver, aquí), deteriorando la función básica de la sociedad que es el servicio civil (según MISES esta es una organización basada en el beneficio).


Por ello la idea es minimizar los costos (hablo de todo tipo de costos: operativos, técnicos, económicos...) y aumentar el pie sobre los servicios civiles, propios de la ciudadanía, es decir que los servicios públicos prestados por el Estado, o más bien por este grupo de personas con intereses particulares y no generales, puedan ser prestados por el servicio civil (sector privado o comunitario) como servicio público de interés general, hacia la población, ciudadanía o sociedad Y EN COMPETENCIA, para que así pueda satisfacer los deseos de todos nosotros.


BRUNO LEONI dice:


“Típico de nuestro tiempo es la tendencia a aumentar los poderes que los cargos oficiales de los países de Occidente han adquirido y siguen adquiriendo cada día sobre sus conciudadanos, a pesar del hecho de que estos poderes normalmente se supone que están limitados por la legislación”.


En muchos casos notamos como las funciones básicas de la sociedad se han venido tomando por parte de la burocracia; los servicios que eran anteriormente prestados por la sociedad civil de una forma efectiva; los modelos socialdemócratas políticos/económicos han impedido esto, han retrocedido este proceso, haciendo la ineficiencia de los servicios que hoy se consideran públicos pero que son estatales prestados al servicio de los particulares (beneficio propio), y muy poco al público. Todo esto ha llevado a la ocasión de al aumento de la burocracia que sea difícil quitar estos puestos/encargos oficiales después, ya que se arraigan en este, de tal forma que si lo piensas suprimir o eliminar vienen demandas por montón, por el derecho “adquirido” de ese puesto de trabajo burocrático.


Cada vez que se crea un puesto/cargo lo que se está siendo es desangrando el bolsillo de algún otro ciudadano (que nada tiene que ver con esto), por ello es necesario solo crear los puestos estatales considerados vitales para que la administración pública pueda funcionar en función de un modelo liberal, que cada vez vayan siendo menos y se vayan eliminando uno a uno, hasta que podamos conseguir un servicio civil adecuado o una sociedad civil vigorosa que pueda prestar nuevamente estos servicios privados-públicos que una vez fueron arrebatados por estas aves rapaces como es la burocracia política (no es redundante porque también puede haber burocracia judicial, económica y de otro sector, ya que el término burocracia no solo se utiliza para la administración pública, sino para la administrativa en general, por ejemplo en las empresas, iglesias, ejércitos, puede haber burocracias (ver, aquí), por ello es que el sentido que le da MAX WEBER —como connotación positiva, no es negativa o peyorativa; es una forma de organización y racionalización— la burocracia en este sentido es distinta a los que la entienden los liberales y libertarios) llena de tentáculos para saquear legalmente a los ciudadanos de una sociedad civil libre, libre de toda forma de opresión.


ISRAEL KIRZNER dice que hay que tener en cuenta tres problemas de coordinación (ver, aquí) en toda actividad socio-económica, y que obviamente el sector burocrático, pocón, pocón saben de esto, y que el servicio civil si lo sabría, tales como:


El problema de las prioridades, es decir, qué bienes y servicios deberían producirse;

El problema de la eficiencia, es decir, qué combinación de recursos usados en la producción un producto concreto dejará la mayor cantidad de recursos libres para la producción de otros bienes y servicios y

El problema de la distribución, es decir, cómo compensar a cada participante en el sistema por su contribución al proceso productivo.


Minimizar los costos de la burocracia tiene sus beneficios (el servicio civil es un mecanismo altamente independiente que, sin ninguna dirección burocrática, es capaz de alcanzar a través de lo que llama PETER DRUCKER la transmisión de conocimientos a las personas relevantes en una organización) y sus ganancias tal como hemos dicho ut supra; es decir, entre menos burocracia haya mejor para la ciudadanía, para la sociedad y para el interés general (público) será. Por ello es importante reducir, minimizar el Estado lo más posible, para evitar costos innecesarios de gastos fiscales, de las responsabilidades que incurren estos y que se lo achacan a nosotros, pagando los platos rotos que estos quebraron, o bien mírese cualquier caso de responsabilidad estatal (dicen: “la Nación responde a través de la Fiscalía, Superintendencias, UAE y otros organismo estatales”, siendo que es lo mismo que responda estos o los otros, a la final responde el ciudadano, no importa que responda la entidad estatal X o Y) y esto es lo que está pasando ahora, o bien mírese la creación de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, supuestamente creada para mitigar el dinero destinado en materia de indemnización repercutidos de las demandas en contra del “Estado” (ciudadanos) siendo que se crearon bastantes puestos para combatirlo (y según ellos lo han hecho —reducir los costos—, según sus datos, mirar, aquí o aquí, notando que cuando se presentan las demandas son hacia sectores innecesarios para la sociedad civil, exceptuando el del sector defensa y seguridad, para saber más sobre esta entidad, aquí) pero esa no es la manera para hacerlo, es decir es una solución pírrica, ya que se puede realizar con menores bajas, como la de reducir los costes operacionales del Estado, sin tener que gastar más en funcionarios para combatir la burocracia (es decir crear burocracia para combatir la burocracia, echarle azúcar para curar la diabetes es la solución de todos los Gobiernos estatistas, o bien véase la imagen de arriba, allí un ejemplo de ello).


BRUNO LEONI nos dice nuevamente:


“La libertad individual en todos los países de Occidente se ha reducido gradualmente en los últimos cien años, no solo, o principalmente, debido a las intrusiones y usurpaciones por parte de los cargos públicos contra la ley, sino también debido al hecho de que la ley, es decir, la ley formal, autorizó a estos a comportarse de formas que, según la ley anterior, habrían sido juzgadas como usurpaciones de poder e intrusiones sobre la libertad individual de los ciudadanos”.


Muchísimos poderes han sido conferidos a cargos públicos en todos los países a través de leyes por parte del poder legislativo y con la intromisión del poder ejecutivo, y no se queda atrás el poder judicial, si bien estos son poderes, lo que han hecho es reducir las libertades individuales de los ciudadanos, todo en torno a la voluntad general como le llaman, pero siendo este término abstracto y contradictorio, porque nomas habría que ver todas las leyes que se han creado por más de 100 años, todos los decretos expedidos por el presidente y actos administrativos emitidos por las entidades estatales, como también todos las sentencias falladas por los jueces, para darse cuenta que estamos cada día perdiendo más libertades a costo de la burocracia que nos mantiene hoy en día como siervos, que nos quiere gobernar a su conveniencia y según lo que opine la voluntad general, dejando a un lado los intereses individuales-generales de los ciudadanos de una sociedad civil libre prestado por el servicio civil (comunitario) como interés público-general.


Bajo el mando del servicio civil (el mercado) dice MISES:


“El sistema de precios realiza la función crucial de transmitir el conocimiento a través de la sociedad y por tanto elimina la necesidad de burocracia. Pero, precisamente porque elimina el mercado, la gestión burocrática es indispensable para una economía socialista. El efecto de esta burocratización es más visible en su representante: el burócrata. En una empresa privada, la contratación de mano de obra no es otorgar un favor, sino un transacción de negocios en la que se benefician ambas partes, empresario y empleado”.


De este modo mientras más burocracia haya menos se pueden maximizar los beneficios para la comunidad, en cambio con las empresas y entidades estatales se estancara el desarrollo y el funcionamiento de una sociedad civil libre por no haber ese incentivo que tanto detenta el sector privado, como interés privado-público, mas no particular, para crear beneficios a la sociedad, como interés personal del éxito o del fracaso propio.