14 de septiembre de 2015

¿LOS EXTRATERRESTRES TENDRÍAN DERECHOS?


Puede resultar una pregunta absurda por lo menos por ahora indagar si los extraterrestres tendrían derechos o no, ya que aún no se ha comprobado tener algún contacto con alienígenas, marcianos... ni seres del espacio todavía. Pero es bueno preguntarnos ¿qué pasa si estos aparecieran en nuestro planeta? ¿Habría que reconocerles derechos como los nuestros o no? Pues, ya hemos discutido un poco al respecto sobre el supuesto “derecho de los animales” en este blog cuando hablamos que si TED tenía derechos o no (ver, aquí), estoy en el trabajo de terminar un largo artículo que estoy elaborando al respecto, para dar sentado mi posición. Pero, resulta que ahora nos preguntamos algo que por lo menos no se cuestiona comúnmente en la calle, porque puede que no les interese, porque puede que les parezca ciencia ficción, no les importe o es demasiado rápido para hablar de esto, pero ciertamente todas las hipótesis son posibles y creo que deben ser planteadas hasta las menos realizables (por ejemplo LEW ROCKWELL, aquí, se plantea sobre el “derecho de los vampiros”).

Aunque me he encontrado con un post de un colega colombiano que habla del tema (por coincidencia, ver aquí y aquí un artículo en inglés sobre la cuestión ética de los derechos de los alienígenas) se pregunta precisamente lo mismo: ¿deberíamos prepararnos para su implementación? ¿Habrá áreas del derecho extraterrestre? ¿Derecho espacial? A lo que este dice (FRANCISCO BERMUDEZ):

”El derecho deberá reevaluar su concepción sobre persona, que según el Código Civil colombiano es "todo individuo de la especie humana...", y si nos encontramos con un individuo que no sea de la especie humana ¿no es persona? entonces habría que crear la idea de personas terrestres y extraterrestres, y generar una especie de derecho de gentes al estilo romano  pero aplicado a nuestro amigos intergalácticos...”

Siendo concreto, me gustaría traer a colación unos párrafos largos de MURRAY ROTHBARD que habla algo al respecto, en relación con los “derechos de los animales” (muy superficialmente y que no nos detendremos en esto) y de que pasaría si llegaran los marcianos a la tierra con respecto a “sus derechos”; miremos pues (para más información ver su texto: Ética de la Libertad).

Expresa ROTHBARD:

Las personas poseen derechos no porque nosotros «sintamos» que los tienen, sino en virtud del análisis racional de la naturaleza del hombre y del universo. Brevemente, el hombre tiene derechos porque son derechos naturales. Se fundamentan en su propia naturaleza: en la capacidad humana de hacer elecciones conscientes, en la necesidad en que se encuentra de utilizar su mente y su energía para adoptar los fines y los valores, para conocer el mundo, para perseguir sus objetivos de tal modo que pueda vivir y progresar, en su capacidad y su necesidad de comunicarse e interactuar con otros seres humanos y de participar en la división del trabajo. En síntesis, el hombre es un ser racional y social. Ningún otro animal, ningún otro ser posee esta capacidad de razonar, de hacer elecciones conscientes, de transformar su medio ambiente para avanzar, para desarrollarse, para colaborar voluntariamente en la sociedad y en la división del trabajo.

Hay algo más que una simple broma cuando se subraya que, en definitiva, los animales no respetan los derechos de otros animales; la condición del mundo y de todas las especies naturales es que las unas viven a base de comerse a las otras. La supervivencia entre las diferentes especies es cuestión de garras y dientes. Y sería indudablemente absurdo decir que el lobo es «malo» porque existe a base de «agredir» y devorar corderos, gallinas, etc. El lobo no es un ser maligno que acomete a otras especies; simplemente obedece a la ley natural de su propia supervivencia. Y lo mismo el hombre. Tan absurdo sería afirmar que los hombres «atacan» a las vacas y los lobos del mismo modo que los lobos atacan al rebaño como decir que el lobo es un «vil agresor» que debe ser «castigado» por su «delito». Y, sin embargo, esto es lo que se deduce cuando se quiere ampliar a los animales la ética natural de los derechos. Los conceptos de derechos, delincuencia, agresión, sólo pueden ser aplicados a las acciones de un hombre o de un grupo de hombres frente a otros seres humanos.

¿Qué decir del problema de los «marcianos»? Si algún día descubrimos y entramos en contacto con seres de otros planetas, ¿podría decirse que tienen derechos humanos? Depende de su naturaleza. Si nuestros hipotéticos «marcianos» son como los seres humanos —conscientes, racionales, capacitados para comunicarse con nosotros y participar en nuestra división del trabajo— debe suponerse que también ellos poseen los derechos hasta ahora reservados a los terrícolas. Pero supongamos que los marcianos tienen además otras características, por ejemplo, la naturaleza de los legendarios vampiros, y que sólo pueden vivir alimentándose de sangre humana. En tal caso, y aparte su inteligencia, serían un enemigo mortal para nosotros y no podríamos entender que tengan los mismos derechos que los hombres. Serían mortales enemigos no porque fueran inocuos agresores, sino porque las necesidades y las exigencias de su naturaleza entrarían en conflicto inevitable con las nuestras.

Hay una ruda justicia en el conocido chiste de que «reconoceremos los derechos de los animales apenas lo soliciten». El hecho de que, obviamente, no pueden hacer este tipo de peticiones a favor de sus «derechos» es parte constitutiva de su naturaleza y explica por qué no son iguales a nosotros ni pueden tener los derechos de los seres humanos. Y si se arguye que tampoco los bebés pueden hacerlo, la réplica es que llegará el día en que lo harán, en que serán personas humanas adultas, y los animales no.

Es de aclarar que los derechos de los animales o de los extraterrestres, no se cumplan porque el legislador diga que se cumplan, decir: “denle derechos a los animales o a las plantas, etc, porque se lo merecen moralmente…”, no, sino porque es una condición propia del ser humano, de su naturaleza y de su universo, que no tiene nada que ver con lo demás. Son seres vivos, si ¿hay que respetarlos? Si, ¿necesitan protección? Si, pero eso no significa que tengan derechos. Derechos que han sido creados simplemente por los seres humanos para los seres humanos. No se que tan difícil sea entender eso. Negar estos derechos ya sea para los animales, plantas, o extraterrestres no significa que se pueda maltratar, ultrajar; para ellos existen los mecanismos de protección, ya sea para los primeros, quizás para los segundos (como van las cosas según los progres jurídicos) y para los terceros, depende de su actitud (que aún desconocemos).

Creo que la cuestión es la misma, cuando escribí acerca de sí TED tiene derechos no (si este existiera), lo mismo pasaría con los extraterrestres, tal como lo plantea ROTHBARD. Pues, si estos son seres racionales, conscientes, capacitados, igual en aceptar obligaciones y deberes, como los seres humanos, tendrían derechos, igual como los tiene TED y no por ser un peluche, sino por tener las características antes descritas, tal como no lo tienen los animales, al menos por ahora. Porque bien se ha “comprobado” según científicos que algunos chimpancés ya se encuentran en la edad de piedra (ver, aquí o aquí) y si estos siguen evolucionando me imagino que cumplirán las características para tener estos derechos del hombre (en este vídeo, aquí, se muestra como el abogado STEVEN WISE, dice que se debe hablar de derechos para ciertos primates, como el de los chimpancés) y por cierto lo tendrán si su la visión de la naturaleza y del universo es igual como los que tienen los ser humanos, hoy en día.