6 de julio de 2015

5 COSAS QUE DEBES SABER SOBRE EL POPULISMO Y DE COMO COMBATIRLO.






Por, Mario Felipe Daza Pérez
@mariodaza

"La necesidad es el pretexto de toda infracción de la libertad humana. Es el argumento de los tiranos; es el credo de los esclavos".

William Pitt

Discurrir sobre el populismo es hablar en términos muy generales (aquí, un documento importante sobre lo que es o no es populismo o, aquí). No solo hablamos de populismo en el términos políticos, hablamos de populismo cultural, populismo punitivo y hasta de populismo en cualquier sentido de forma peyorativa, tal como el neopopulismo, por ello podemos hablar de un populismo propio, llamado neopopulismo latinoamericano o del siglo XXI (demagogia tal como lo llama el postmarxista Ernesto Laclau en la Razón Populista). El término populismo tiene cabida en cualquier espectro político ya sea para la derecha o izquierda. El populismo es un estilo de gobernar más que una ideología política, pero en este último es donde más se frecuenta. Siempre que escuchamos propuestas populares tales como: casas gratis, subsidios, y cosas que el pueblo quiere escuchar con tal de saciar la necesidad placebo de las personas, es allí un indicio de populismo. El populismo no tiene consideración alguna con cualquier persona con tal razón de llegar ahí; este es el medio del político de turno para hacer su política, es la forma de llegar a las masas, a la muchedumbre. En el populismo se tiene el protagonismo del Estado, no del individuo, ni de la sociedad; donde utiliza servicios públicos que son propios de la sociedad civil tales como: seguridad "social", “justicia social”, estado de "bienestar" a lo que se denomina como estatismo. “El principal error de la sociedad es asumir que el interés de los Gobiernos es el mismo que el de la población y que fomentan la igualdad social, Eso es falso: cuanto más poder acumula un Gobierno, más fácilmente puede conspirar contra la gente que lo eligió.(David Friedman).

Por ello creemos que la principal solución al populismo no es simplemente el sistema de gobierno como la república, la monarquía, sino la vindicación de una sociedad libre, es decir combatir el populismo con un Estado reducido, ultra mínimo y hasta aniquilado, para evitar estos tipos de injusticias devoradoras de los derechos de los demás. Pues si bien el populismo se puede combatir con republicanismo, también se puede decir que a partir del republicanismo ha habido destellos de populismo, ejemplos nos sobran como el caso de Bachelet en Chile, Maduro en Venezuela o Chávez, ahora con Santos en Colombia y como lo fue Gaitan (aunque no electo), Rafael Correa en Ecuador, Fujimori en el Perú, Carlos Menem en Argentina, Perón, Cristina Fernández o Evo Morales en Bolivia. Pues si en la solución no está la de combatir el populismo tal como comenta Niall Ferguson en la Gran Degeneración el fortalecimiento de los cuatro pilares de la sociedad son:

— República (o puede ser otro modelo en nuestro caso libertario)— Libre mercado (ser gobernantes de nosotros mismos)— Imperio de la Ley (rule of law) y— Sociedad Civil (sociedad libre)

No podemos jactarnos de decir que hemos ganado la guerra contra el populismo, sin antes...

1. Tener en cuenta a la República como medida de combate, que es necesaria por ahora, pero no la única, sin las otras no puede haber progreso, puede tenerse en cuenta; pues, podría tomarse como una república constitucional, porque también hay monarquías constitucionales (Noruega, Países Bajos, Suecia...) o monarquías parlamentarias (Mónaco, Liechtenstein, Luxemburgo...) que no son populistas, como también puede serlo otro tipo de sociedad y libre, de libre mercado laissez faire (libertaria). Así que el modelo a seguir depende del nivel de cultura en la enseñanza de las ideas en las personas. En nuestro país, no estamos preparados aún para practicar una sociedad civil libre, realmente, pero sí para comenzar hablar de ello, desde ahora, ¡porque mañana es tarde!

Por lo general esta arraigado en la sociedad la idea de que el Estado debe proveer todo, y ese es un gran problema y farsa grande, porque precisamente como he dicho arriba es la sociedad la que debe tomar el control de los servicios públicos no estatales, es decir de los servicios públicos privados o cooperativos que les pertenece, donde el Estado no se entrometa, y no meta sus intereses burocráticos, particulares, por ningún lado. Subir impuestos, aumentar la deuda pública, es de populismo, por lo tanto de estatismo.  Tal como dice el economista austriaco Ivan Carrino: "El populismo sacrifica el largo plazo en nombre de las próximas elecciones". No hay tal cosa como un almuerzo gratis.

2. Tal como dice David Friedman el libre mercado es la más parecido a una democracia perfecta o a una república perfecta diríamos nosotros.

Sigue diciendo este mismo:

“En la actualidad, en teoría, si un Gobierno no hace bien su trabajo, no se le vuelve a elegir. Pero para que este modelo de democracia funcione, es necesario que la gente sepa realmente qué hacen los políticos elegidos. Que haya una transparencia que ahora no existe. Además, la influencia del ciudadano en la política actual es casi nula: apenas hay probabilidades de que el voto de una persona sea relevante a pesar de todo el esfuerzo y tiempo que puede consumir informándose. Sin embargo, si gasta el mismo tiempo y esfuerzo en decidir con qué compañía viajar, por ejemplo, obtiene lo que quiere. Hay que aceptar que el modelo político actual no funciona. Lo más parecido a una democracia perfecta es el libre mercado”.

No hay cosa más perfecta que nosotros podamos elegir nuestros propios intereses, creo que a nadie le gusta, que lo estén mandando y menos diciéndole cosas que vayan en contra de sus intereses, pero si bien esos intereses van en contra de la mayoría hay que ponerle un límite dirían los colectivistas, pues si, mientras que afectan los intereses individuales de las personas. Pues, en Colombia tenemos muchas leyes malas, es decir muchas leyes populistas en temas de salud, educación, seguridad, desempleo, inmigración, proteccionismo... en cualquier caso se puede presentar leyes populistas con tal de proteger intereses particulares, más no privados-públicos, es decir, intereses particulares que están referidos a una élite o grupo sectorial dejando por fuera los intereses generales de los individuos, y he allí el problema.

3. Aquí no hay un imperio de Ley, y cuando hablamos de ley, nos referimos a ley en sentido general, ya sea positiva o natural (vida, libertad y propiedad), pues aquí existe lo que llamamos: el imperio de los leguleyos, y ese es el que impera, el imperio de la mafia judicial, donde no existe check and balances (pesos y contrapesos) donde cada vez el poder ejecutivo esta más inmerso en el poder judicial, el legislativo en este y en el otro, tal como si fuese un orgía. Bien, es la seguridad jurídica la que da bienestar a la comunidad, tal como su nombre lo indica —seguridad—, y pues esto genera confianza para los inversionistas y para el capital por supuesto, por lo que de esta forma será una manera en que los empresarios vengan aquí a invertir y pues parece que eso no esta pasando y nos alejamos cada vez mas de esa realidad; cada vez más aumentan las trabas para crear una empresa, suben más los impuestos, se regulariza más la economía, se interviene más... un despelote total, propio de una economía fascista. Por ello para hablar de seguridad jurídica, imperio de la ley debe ir de la mano de una desregularización casi absoluta de la que conocemos hoy, se debe incentivar más a la justicia arbitral en los casos privados, la descongestión de la administración de justicia que cada vez esta peor, crear garantías a los procesos, incentivar la meritocracia en el sistema judicial, acabar el clientelismo y nepotismo que existe; esta son una de las pocas variables que se pueden hacer, pero obviamente hay muchas más.

4. Construir un modelo de gobierno basado en el republicanismo constitucional liberal, “democracia perfecta” (como antídoto al populismo) es difícil, ahora imagínense hablar de un modelo de sociedad civil libre, es aún más difícil y es aquí a dónde debemos llegar paulatinamente, poco a poco, por eso es la importancia la guerra de las ideas, donde poco a poco se debe adentrar en cada persona la importancia en que la sociedad tome más terreno sobre el estatismo/populismo, donde podamos pasar de un modelo de sociedad incivil a uno civil, donde el protagonismo sea la sociedad a través del individuo, donde exista una lucha de clases liberal, contra el estatismo, en contra de los demagogos, los populistas.

5. Ahora, con respecto a la llegada de Gloria Alvarez a casi todos los países latinoamericanos podríamos decir que fue una buena idea y oportuna, ya que estamos inundados de políticas populistas, que no nos dejan avanzar, prosperar, bien dice la cientista política que el populismo: “es una manipulación que se usa para persuadir a la ciudadanía a votar por X o Y candidato, con propuestas que son insostenibles”; por ello el mensaje debe ser claro: «SIN LIBERTAD NO HAY PROSPERIDAD», solo con esta se puede conseguir el éxito, por ello el resalto de las creaciones de fundaciones, movimientos cívicos, también hay que recalcar la participación de políticos liberales y/o libertarios al refugio político para poder adentrarse a la guerra de la ideas. Y precisamente nos estamos dedicando a ello no solo combatiendo a través de la tecnología siendo ciberactivistas (internamente, con Internet se desmantela el populismo), sino también siendo activistas, es decir llegando a la gente frente a frente (externamente). Hayek decía que: "La lección principal que debemos aprender de los socialistas es que fue el coraje de ser utópicos lo que les ganó el apoyo de los intelectuales y por tanto la influencia en la opinión pública".

Como corolario de lo anterior podríamos decir que con las creaciones de ONG´s no gubernamentales, fundaciones y empresas (actividades mercantiles)  debemos tener presente proyectos como el impulso de la creación de institutos, juntas de acción comunal, cooperativas, veedurías y movimientos cívicos (tal como se dijo ut supra) con el fin de vigilar a los políticos en sus quehaceres, si al menos no podemos plantear una sociedad liberal/libertaria o sociedad civil libre, al menos debemos velar por lo que hacen estos, para determinar la transparencia de sus actos, para evitar actos de corrupción en nuestra ciudad o país. Porque no me parece bien que personas distintas a ti cojan tu dinero o del bolsillo de los demás y le llamen a eso luego: «compasión», siendo que no lo es, y si la supuesta “compasión” se da y se esta dando, por lo menos que se sepa en que se esta invirtiendo, por eso es que hacemos hincapié en los actos de transparencia, vigilancia de las actuaciones, para que la comunidad sepa que se hace con su “billetico”, por lo menos creo que debería ser una obligación moral y social, que todos estemos enterados. Ludwig von Mises escribió que: "Las ideas son un bien gratuito, no sujeto a restricciones económicas. Estas son infinitamente reproducibles. Lo mismo ocurre con la receta para la libertad y la prosperidad”. Murray Rothbard creía que: "Con empresarialidad intelectual, distribución universal de ideas, y pensamiento creativo, el futuro podía ser más brillante que el presente". Nosotros lo creemos también. Por ello le apostamos a que los jóvenes se sumen a todos los centros de pensamientos liberales o libertarios que sea posible que tengan como fin la búsqueda de las libertades civiles, políticas, jurídicas, sociales Y ECONÓMICAS POR SUPUESTO.