6 de mayo de 2015

LA IMPORTANCIA DE LAS FUNDACIONES EN UNA SOCIEDAD CIVIL LIBRE Y PRÓSPERA.




Por, Mario Felipe Daza Pérez

El tema que aquí quiero tratar sucintamente es acerca de la importancia de la Fundaciones, y como las Fundaciones buscan libertad y prosperidad en una sociedad civil, y de este modo como estas organizaciones benéficas voluntarias son una forma de atacar el populismo (estatismo), y de paso contarles de cómo la Fundación Libertad y Prosperidad se une a esta batalla. Pues, bien...

Si agarramos cualquier diccionario de la lengua española y buscamos lo que significa la palabra «fundación», nos diría que es una: institución con fines benéficos, culturales..., y si nos vamos a su sentido más genérico o virgen de la palabra, tal como lo indica su mismo nombre, significa: «fundar», es decir emprender e innovar. Nuestra Constitución Política defiende el derecho de asociación en los artículos 38, 39 y 103. De este modo, puede haber Fundaciones gremiales, civiles, de egresados, comunitarias, de beneficencia, agropecuarias…

Podemos decir que las Fundaciones no son las únicas que fomentan solidaridad hacia los demás o bienestar a la comunidad; porque también existen en el sector solidario: asociaciones, corporaciones, cooperativas, precooperativas, fondos de empleados y asociaciones mutuales, todas con el mismo fin de cooperación, ayuda mutua y bienestar social. Lo importante de estas organizaciones es que no son gubernamentales, se puede decir que no dependen del Estado directamente. De las estrategias o de los compromisos que tienen con las empresas, ya sea exigiendoles una responsabilidad social empresarial, yendo de la mano con las Fundaciones, como las de identificar los intereses comunes de empresas e instituciones sociales es el camino para generar bien común para la sociedad,  acompañada de inversión social privada, de retorno hacia la comunidad misma. Por ello es también importante que las Fundaciones o cualquier organización benéfica deba manejar una gestión implacable con un halo de transparencia.

De este modo creemos que las Fundaciones y organizaciones benéficas independientemente del campo en el que se trabaje, ya sea en la parte de la salud, en la parte educativa, académica, cultural… debemos empoderarnos de ellas, en nuestro caso, de poder transmitir las ideas; por ello es un gran reto y a la vez oportunidad, trabajar en los objetivos específicos del área de cada Fundación para poder llevar a cabo al máximo el rendimiento de lo que se pretenda, haciéndolo eficiente y racional todo en miras del crecimiento y el bienestar social de la comunidad y sobre todo del individuo.

Dicho la anterior, me gustaría traer a colación una frase de Ludwig von Mises que dice lo siguiente:

“Cada uno carga una parte de la sociedad en sus hombros, ninguno puede descargar su responsabilidad en otros. Y ninguno puede encontrar una salida individual si la sociedad se desbarranca hacia su destrucción. Por ello, cada uno, en su propio interés, debe lanzarse vigorosamente a la batalla intelectual.”

Esto quiere decir que cada persona, individualmente, tiene el deber moral y social de buscar las sendas de la libertad, de ayudar a otros a encontrarla si es que no la ha hallado. Debemos encaminarnos a guerrear en contra del populismo, en contra del estatismo y en contra de la sociedad incivil. Al menos debemos intentarlo, no quedarnos a medio camino rezagados, ni decir que no se puede hacer, teniendo todo el tiempo para realizarlo, pues siempre estamos a tiempo...

Así mismo Ludwig von Mises dice:

“La historia de la humanidad es la historia de las ideas. Son las ideas, las teorías y las doctrinas las que guían la acción del hombre, determinan los fines últimos que éste persigue y la elección de los medios que emplea para alcanzar tales fines”

No hay cosa que ocasione más prosperidad que el emprendimiento. El emprendedor ya sea de pequeña, mediana o grande escala pueda tomar una idea y desarrollarla, echándola para delante, arriesgándose en tomar sus decisiones, por eso es que el emprendedor se caracteriza por ser un valiente y un berraco, porque arriesga su capital humano o económico, para conseguir un interés privado y general. Las Fundaciones son por esencia solidarias, no coaccionan a otros para quitarles sus pertenencias o dinero, simplemente todo lo hacen por caridad o compasión, por interés propio (egoísmo racional) de ayudar a otras personas. En suma las fundaciones son espontáneas, libres y propias de asociación, de encontrar sinergias con otras organizaciones teniendo en cuenta sus múltiples fines, colocando presente la ayuda hacia el semejante, ya sea incentivando a los pobres, combatiendo el centralismo, la corrupción, la demagogia (populismo). Esto sin contar el impedimento que le hace el Estado para la creación mismas de estas organizaciones propias de la sociedad civil y de los ciudadanos. ¡Por tanto necesitamos más Fundaciones y menos Estado!

De este modo las Fundaciones y todas las Organizaciones sin ánimo de lucro (llamados también como Think-Tank o Centros de Pensamientos) contribuyen a la causa, con un granito de arena a la humanidad, lo hacen por ejemplo con organizaciones tales como: Estudiantes por la Libertad/Students for Liberty, que es un centro internacional libertario que está establecido en varias partes del mundo y que cada vez se suman más estudiantes, en el que el suscrito hace parte. Se puede decir además que su crecimiento es vertiginoso porque desde su creación en el 2008, ascienden los interesados en el tema de la libertad; ahora mismo existen más de 700 organizaciones en todo el mundo. Bueno, esto sería en la parte global, pero desde la parte local (Colombia) y regional (Latinoamérica) debemos enfocarnos, y esas en eso estamos con...

La Fundación Libertad y Prosperidad, que es creada y desarrollada para tener como fines principales:

Generar, promover, ofrecer, crear, difundir, facilitar, promocionar, buscar, asegurar, solucionar, diseminar ideas, diálogos, proyectos, análisis de... actividades, propuestas, conocimiento de experiencias, liderazgos locales, fortalecimiento institucional y desarrollo económico y social para Barranquilla, Colombia y la Región en el mediano y largo plazo, basados en los valores de la libertad, de una sociedad civil y el imperio de la ley (rule of law). Estamos dedicados a difundir las ideas de una sociedad libre y próspera. Por ello nuestro lema: ¡PORQUE SIN LIBERTAD NO HAY PROSPERIDAD! Nuestro compromiso no solo es local, como se puede atisbar sino también regional. OSCAR ALZATE SALCEDO, presidente de la Fundación, junto con este servidor hemos asumido el compromiso de impulsar una serie de iniciativas enfocadas a promover los valores fundamentales del el individuo como de la sociedad.

Estamos convencidos de que la prosperidad no radica exclusivamente en el éxito empresarial, creemos que es necesario el establecimiento de bases para la construcción de una mejor sociedad en el largo plazo. Entre todos los valores, la libertad tiene un papel crucial. Sin ella el hombre no puede alcanzar sus fines propios, sin ella el hombre pierde parte de su esencia, sin ella no pueden florecer su cosecha de lo próspero. La Libertad ha sido el motor de la humanidad, es lo que nos permite vivir en sociedad y sus ciudadanos son quienes tienen el control sobre el autoritarismo estatal a veces disfrazado de ideas liberales, que no son más que propuestas liberticidas anti libertarias. Por esta razón estamos empecinados que es urgente hablar, discutir y proponer sobre la libertad y todo aquello que nos amenaza. Nuestro principal objetivo es provocar la reflexión y discusión sobre los distintos aspectos para generar pensamientos en torno a ella, y hacer conscientes a quienes no se han percatado aún del valor que tiene.

Nuestro objetivo es contribuir a la formación de las nuevas generaciones en los principios libertarios que constituyen los fundamentos de la prosperidad, como son la responsabilidad individual, la tolerancia, el imperio de la ley, la propiedad privada, el libre mercado, la estabilidad financiera, la sociedad civil, el emprendimiento, lo cual permitiría a Barranquilla, Colombia y a la Región convertirse en un referente de éxito para todo el mundo, tal como sucedió en el siglo XIX con el olimpo radical y que ahora debemos cambiar y mejorar. La prosperidad, el progreso y la libertad es el constante descubrimiento de las ideas que esta en cada uno de las personas. Se genera ampliando los espacios para el despliegue de las libertades humanas. Así, las personas, valiéndose por sí mismas, actuando con responsabilidad, pluralismo, tolerancia y respeto, desarrollan su infinita capacidad para emprender, empoderar, crear, trabajar y prosperar dignamente. De esta forma serán posibles el desarrollo, la cooperación voluntaria, la transparencia e integración de la sociedad y la de todos sus miembros.

De aquí que sea importante hablar de la idea de financiamiento en la inversión social desde una Fundación que tenga como objetivo el interés público e involucramiento de los beneficiarios en la solución para poder conseguir un retorno de inversión para la empresa y su Fundación, bajo el fundamento en la manera en la que la empresa se involucra con la comunidad. Claro está, que la inversión social debe buscar múltiples propósitos que no sólo se canalizan en el lucro, sino en la sostenibilidad del negocio. Así por ejemplo, en el campo de la salud es muy claro, atender distintas enfermedades y cuestiones que van más allá de salud, entre los que están la prevención, la  atención cuando se presentan los primeros síntomas, el saneamiento ambiental de un agente patógeno que pudiera estar presente en una comunidad, la adquisición del conocimiento básico en el proceso salud enfermedad y en la práctica médica, entre otros. Su inversión social está identificada en lo que quiere cambiar pero las áreas de oportunidad son múltiples dependiendo a la Fundación u organización benéfica, como es en nuestro caso, el papel de la Fundación es de guía y conciliación entre ambas partes, en entendimiento y respeto, la Fundación apoyará las iniciativas y acudirá en la ayuda requerida para solventar los conflictos.

Por eso las necesidades de la Fundación y las empresas tienen que estar alineadas con los objetivos o fines principales de cada Fundación, expresando de forma diáfana, que se quiere cambiar en la comunidad, integrar la participación activa de miembros de las empresas que están en relación directa con la problemática social que se quiere atender desde la Fundación; porque pueden sugerir actividades que podrían realizarse por parte de la comunidad y grupos de interés, realizar un balance de los tipos de recursos con los que cuenta la empresa para ser compartidos con las Fundaciones u organizaciones para su fortalecimiento y para el trabajo realizado; no solo tratándose de aporte sino de educar, mostrar, estimular la metodología de trabajo y los cambios alcanzados, capacidades y beneficios. De esta forma la empresa al financiar los proyectos, debe también ganar (costo-beneficio), así de buscar una buena reputación y buena imagen, en su compromiso con la comunidad contando con una empresa de utilidad pública/social, que hace también modificación/eliminación de las políticas públicas y aspectos de gobernabilidad. A todo esto le llamamos «efectos del ciclo de inversión», porque no solo ganamos nosotros como Fundación, sino también las empresas, la sociedad y el individuo trayendo muchos beneficios a todos (stakeholders) de los que se puede crear como forma de interacción mutua de todos los actores (participantes) y de los diversos grupos de interés.

De este modo la FUNDACIÓN LIBERTAD Y PROSPERIDAD es una organización sin fines de lucro, independiente de grupos políticos, religiosos y empresariales. Se financia y funciona gracias a la contribución, el trabajo, y el apoyo de personas que, genuinamente interesadas en la cultura de la libertad y la prosperidad, están comprometidas con la ciudad, el país y el continente. Por eso nuestra meta y misión es introducir a cada vez más jóvenes en la Fundación como miembros honorarios para que puedan contribuir con una causa más a la batalla de las ideas, guerra que debemos ganar.

Tal como nos expresa Antonella Marty:

“Para cambiar el oxidado rumbo cultural e intelectual de tinte estatista que abunda en América Latina y en el mundo, debemos continuar con el desarrollo y el fomento de Think Tanks (Fundaciones) que defiendan los valores de la libertad, como vehículos para combatir el monopolio del mensaje académico, cultural e intelectual”.

A corolario de lo anterior y a modo de conclusión se puede decir que en las sociedades libres, es común que los ciudadanos se agrupen y compartan un mismo interés, para cumplir objetivos, trazar metas y sobre todo ayudar a los demás. No ha existido hasta el día de hoy una organización o entidad que ayude más a los pobres y a los más necesitados que las Fundaciones (grupo de personas), y la libre empresa, en contraste con el ente regulador/planificador o burócrata. En este sentido las Fundaciones son organizaciones sociales voluntarias que tienen muchísimo fines y distintas áreas para trabajar, pero estas, como las otras organizaciones benéficas son las principales incentivadoras  de los programas que se insertan en la sociedad, en que a lo mediano y largo plazo serán el motor de pensamiento y cultura de los ciudadanos.