22 de mayo de 2015

AQUILEO PARRA Y LA IDEOLOGÍA RADICAL




«La centralización y el socialismo son productos del mismo suelo»


Alexis de Tocqueville


Por, Mario Felipe Daza Pérez.


Acabando de leer este libro (arriba) cuyo nombre es el título de este escrito. Me ha gustado un poco ya que nos comenta sobre la vida y obra de AQUILEO PARRA y del transcurso  de la época del OLIMPO RADICAL. En lo que no estoy de acuerdo es que el autor que se llama ANTONIO RIVADENEIRA VARGAS haya tratado a la época fructífera y liberal de verdad, como progresista (en sentido socialista, pág 201), siendo que no es cierto, porque el liberalismo radical esta basado en el liberalismo clásico, no en este tipo de progresismo, no son por tanto socialdemócratas, sino que su influencia fue marcadamente liberal en su sentido virgen, ahora, si por progreso entendemos lo próspero que se consiguió con este liberalismo, es otra cosa. Pero el autor se refiere a NÚÑEZ como “neoliberal” siendo que lo es en el sentido mercantilista, que es lo que significa, término empleado por Alexander Rüstow, para ser más eufemísticos: neoconservatismo, pero en sentido liberal del liberalismo económico propiamente dicho, sí que no lo es.


AQUILEO PARRA fue sin duda perteneciente a esta pléyade de prominentes políticos que se destacaron en el olimpo radical, podemos considerarlo como el último liberal radical, este personaje nació en Barichara en el año de 1825 y contrajo matrimonio en Velez con Lastenia Díaz, su modesta vida, holgura económica, voluntad acrisolada, su afición por el comercio y la industria y  muy poca pasión por la política (como debía ser), a pesar de haber sido Presidente de los Estados Unidos de Colombia, fue lo que lo destacó. Este hombre se diseminó por las ideas propias del liberalismo que fueron:


La abolición de la esclavitud, separación de Iglesia-Estado, miró la escuela republicana con buena vibra, exaltó las libertades individuales, el respeto de las opiniones ajenas, tolerancia política, paz y progreso para las regiones. Fue capaz de dotar al Estado con grandes arcas, aportó tal como se hizo en todo su trayecto el olimpo radical para el sustento doctrinal y científico de la fecha, mejoramiento de los servicios públicos; dice el autor del libro que este también abogó por la democratización de la propiedad y supresión de estancos y tabaqueras, cuestión por la que no estamos de acuerdo. Pero si podemos apoyar, que estaba en desacuerdo con la milicia (como servidumbre), el clero y los monopolios, algo totalmente liberal. Y subrayamos que pareciese que estuviese de acuerdo con BASTIAT, ya que PARRA estaba en desacuerdo en que la educación le perteneciera al Estado, le parecía un monopolio horrendo (pág 32), tampoco le parecía bien que se usufructuára ninguna institución, Iglesia o grupo social; así formaron una guerra contra el clero, los terratenientes y los esclavistas. Es decir con las personas con más poder en el país. Estaban en contra de todo monopolio no solo en la educación sino también en el comercio y con en el CENTRALISMO político que aniquilaba las regiones.


Así, lo destacó SALVADOR CAMACHO ROLDÁN, otro liberal radical de la época en su texto Memorias:



“La centralización administrativa, es el sistema opresor de las contribuciones públicas con sus monopolios, sus prohibiciones y sus trabas de todo general movimiento industrial, la comprensión al pensamiento en las leyes sobre represión al uso de la imprenta, la prisión por deudas, la pena de muerte, la embrollada legislación española, compuesta por una serie de códigos inmensos no bastaba la vida de un hombre, todo eso se llamaba la atención de la nueva generación que entraba a manejar los negocios del país”.



Durante la época de Rionegro se trató de institucionalizar una democracia liberal representativa, pero luego, después, se trató de lograr la reivindicación simultánea de los derechos individuales, las libertades públicas y los fueros ciudadanos. De este modo se puede destacar que LOS LIBERALES RADICALES HAN SIDO EN LA HISTORIA NACIONAL LOS ÚNICOS REFORMADORES A FONDO DE LAS INSTITUCIONES NACIONALES. En lograr modificar, codificar, actualizar la legislación en todos sus órdenes, impulsando la educación, racionalizando la economía, saneando las finanzas y orientando la república por sendas de prosperidad y progreso.


PARRA ferviente a su credo liberal puso resistencia a la intervención abusiva de MARIANO OSPINA en los asuntos internos del Estado de Santander. Luego, con la Convención de Rionegro convocado por TOMÁS CIPRIANO DE MOSQUERA, victorioso de la guerra de 1860, dueño de la república, dio paso para hablar de una nueva constitución que no fuese la de 1858, ahora se buscaba una constitución con mucho mayor libertades y derechos de los ciudadanos, durante su transición se pidió que solo hubiese cinco ministerios, se presento el proyecto de la desamortización de las manos muertas, cuestión que afectaba el comercio, ya que todo le pertenecía, o casi todo a la Iglesia. Esa fue una de las críticas impertinente de los conservadores, por el hecho de haber prescindido de la palabra de Dios de la Constitución, esto ha motivado por lo menos ha tener dos Guerras Civiles (por lo de la religión) en 1840 y 1876, en la que los obispos en concubinato con los conservadores se quisieron oponer a PARRA y a todos los liberales radicales. Pero no es así, tal como lo expresó JOSÉ MARÍA SAMPER en su texto Derecho Público Interno de Colombia, Biblioteca Popular de Cultura colombiana. Bogotá, 1951, pág, 32:



“La carta expedida por aquella memorable convención, es incuestionable que la constitución de 1863 expedida para organizar la unión federal y asegurar las conquistas del Liberalismo, es una de las más claras, más lógicas y metódicas, más perfectas que se han dado entre los pueblos de la organización federal”.



La cuestión que la contienda electoral fuesen cada dos años, era algo inestable, porque ya se había cerrado campaña y ya habría que iniciar otra nueva; en la Convención liberal de 1875 en Barranquilla se podría atisbar que ya la época radical venía bajando (aunque el escrito del libro dice que hasta 1878, pág 200), porque NÚÑEZ venia con la cizaña supuestamente como liberal (pero ahora como independiente) agitando las contiendas políticas, y en esta ciudad se lanzó la consigna: “NÚÑEZ O LA GUERRA”, por ello luego lo de la guerra de 1876. Por eso es que la época radical duró máximo unos 15 años (tres lustros) como mucho, mínimo 10 años (ininterrumpido), pues ya había otro control que no le correspondía a estos liberales de verdad, ya que NÚÑEZ era un conservador infiltrado en las filas del liberalismo que desbarató todo el proyecto liberal, un hombre autoritario, ya que quería que el señor PARRA renunciara al debate electoral para evitar guerra civiles futuras, así se lo expresó NÚÑEZ en una carta enviada a este el 14 de agosto de 1875, todo esto lo tuvo que hacer para evitar una calamidad, por lo que por supuesto fue perdiendo el poder. NÚÑEZ dizque liberal ya tenía trato con los conservadores (se la había propuesto para adherirse a el el 28 de agosto de 1845, carta enviada a Carlos Martínez Silva). Fue esa guerra de 1876 la que sepultó los ideales liberales, orquestada por religiosos y latifundistas-mercantilistas, inconformes con las reformas radicales liberales de la época, especialmente con referente a la educación que desde JOSÉ HILARIO LÓPEZ se quiso emanciparse y separar de la Iglesia. Todo esto fue fraguado por el grupo regenerador que junto con el General JULIÁN TRUJILLO quiso transformar la constitución hacia la de 1886, despótico sistema inquisitorial.


Así lo dispuso por ejemplo CARLOS HOLGUÍN defensor de este sistema y protector de los latifundios (feudalismo), clerismo, lo mismo lo hizo CARO. Esta guerra fue sin duda nefasta para el Partido Liberal, pero, para el verdadero, trayendo malos resultados, en donde se divide el liberalismo y terminado siendo de lo que es hoy, un partido socialista o para ser más moderno, un partido progresista. En suma, la guerra civil y la épocas caóticas de la época fueron provocadas por los liberales independientes/moderados que no eran más que conservadores/estatistas. MURILLO TORO siempre criticó a TRUJILLO, por haberle colocado en bandeja de playa y entregado el país y acabar el proyecto liberal en tan poco tiempo, todo sin duda fue una orquestada, fue este quien vaticinaba los grandes riesgos que se avecinaba en 1875 y 1877, comenzando con la Convención de Barranquilla donde NÚÑEZ se proclamaba como candidato presidencial, pero por supuesto que MURILLO TORO fue desoído, y ya sabemos lo que pasó además de la guerra civil misma de 1875-6, 1885, 1895 y la guerra de los mil días, todo producto de los conservadores. MURILLO TORO parecía un oráculo, avizoró el peligro efectivamente, atisbo el mal de los males, la guerra eterna.


NÚÑEZ había dicho el 15 de mayo de 1880 en Washington:



“Creo, ciudadano Presidente, que la Constitución de 1863, obra exclusiva de una partido triunfante por las armas, no debió haber sido provisoria, mientras llegaba el momento de consultar la verdadera voluntad nacional que aún no conocemos después de 1875”



Con la Constitución de 1863 se creó un mito absurdo creyendo que era inmodificable, si siendo tan irreformable, como fue que solo duró 23 años, y que lo pudo no solo reformar sino cambiar absolutamente el fascista de NÚÑEZ. Pues prueba que se pudo cambiar fácilmente no solo fue por parte de NÚÑEZ sino por parte de los mismo liberales que aprobaron una reforma para cambiar el calendario electoral de la época. NÚÑEZ y sus acólitos siempre se inventaron la excusa de que esta constitución era espuria y necesitaba ser cambiada, siendo que no era así, pues utilizando la forma más cruenta para hacerlo, a través de la rebelión, extendiéndose en todo el país hasta terminar en la famosa Humareda.


Después de este cometido, NÚÑEZ, CARO y su combo pudieron colocar las bases del conservatismo más draconiano que ha podido existir en la historia colombiana, fríamente calculado, llenos de opresión, lo que permite reprimir a su arbitrio toda libertades y abuso, tal como la Ley de los Caballos (para reprimir administrativamente todo abuso en contra del Estado, era un orden fascista). Fueron limitándose todo lo conseguido por los radicales como la libertad de opinión, expresión y locomoción, manipulada por este señor CARO y HOLGUÍN, las arbitrariedades se entronizaron, las instituciones se decayeron, hubo una gran degeneración, que se perpetúa hasta el momento, el propio despotismo ilustrado, conocido por algunos como: «mimetismo constitucional».


De allí, o más bien desde aquí, desde esta época, es que el Partido Liberal, del que conocemos como Liberal/Libertario desapareció completamente, podríamos decir, que aunque ya se había extinguido medianamente desde la batalla de 1875-6 (aunque el escrito del libro dice que hasta 1878, pág 200), digamos que esta fue la sepultura, pero a pesar de todo eso, existían vestigios de liberales verdaderos aun pululando en este régimen castrense, aunque obviamente sin su poder político, pero algo se hacía. Conscientes fueron algunos conservadores del régimen opresor de CARO y NÚÑEZ, sobre todo de este primero que se conformó una facción distinta a la que tenían estos llamado como: los Históricos, e inició una campaña conjunta con el antiguo liberalismo, con el empeño de modificar artículos opresores de la constitución, con el fin de garantizar las libertades públicas, tanto fue con ahínco que trabajaron estos históricos (conservadores de primera línea, en principio, es decir de derecha o llamados también liberales-conservadores, en suposición) que se opusieron al régimen de CARO y hasta conspiraron en contra de su poder, que quería extenderse más de 1898 y aún más con el destierro de SANTIAGO PÉREZ en 1893-1897, dejó acéfala el Partido Liberal (este fue el momento en que los “liberales” (socialistas) aprovecharon para adueñarse del partido (con Rafael Uribe) e ideales en forma opuesta al liberalismo verdadero, siguiendo siendo opuestas al conservatismo mismo, fue infructuoso la convocatoria ordenada por el directorio plural de AQUILEO PARRA, NICOLAS ESGUERRA Y SERGIO CAMARGO, desde ese propósito o en cierta forma electoral), pues más adelante, con la derrota definitiva de los liberales, antes de la Humareda (1875-6), con esta (1885-6) y un poco después (1910) que los liberales no eran considerados liberales de verdad, sino liberales de izquierda, lo cual es un oxímoron, siguen perfilándose por el liberalismo tal como fue RAFAEL URIBE URIBE pero desde la senda del socialismo, por ello sería pertinente que en esa época se hubiesen cambiado el término del Partido Liberal, por el del Partido Socialista Colombiano o Progresista, era elocuente y afín a sus ideas que aún se conservan hasta el momento.


Ya aniquilado el liberalismo (el verdadero) con la Convención de 1897 se quiso colocar los últimos peldaños del liberalismo clásico en los próximos gobiernos, pues querían seguir desarrollando el programa que se consagró con EZEQUIEL ROJAS cuando se dio inicio el proyecto del Partido desde ese entonces, en 1848 cuando dijo:



“Las rentas son el producto del sudor del pueblo (aunque preferimos hablar del ciudadano), y asegure que el poder ejecutivo no abuse de la facultad dictatorial de renovar a sus empleados  y que al conferir los destinos públicos se atienda a aptitudes, capacidades, pues para asignarlos a recompensas de servicios personales, para premiar un voto a favor de alguna persona es desmoralizar la sociedad, es un crimen. Conferirse por dar renta a las personas pobres, cuando no hay aptitudes es prevaricar, es ejercer actos de beneficencia con bienes ajenos” (Gustavo Humberto Rodríguez. Ezequiel Rojas y la primera república liberal, Externado de Colombia, 1974, pág. 222).



Esta plataforma ideal sería la base de la Constitución de 1863, garantizada en derechos individuales y libertades públicas, la responsabilidad de los funcionarios y el imperio de la ley (rule of law) doctrina que fue aceptada por MURILLO TORO, SANTIAGO PÉREZ, FELIPE PÉREZ, AQUILEO PARRA, SALVADOR CAMACHO (liberales de verdad, libertarios de la época).


Aunque en otrora fue así, esta vez no con la misma integridad liberal, ya que se tenía que aceptar condiciones de los conservadores, como de los gobernantes de turno, tales como la centralización, restricción de algunas libertades civiles, como la que se le otorgaba poderes extraordinarios al presidente; este pliego fue importante porque fue la última aparición del liberalismo clásico, liberal de verdad, como le llamaríamos ahora, liberal-libertario en la historia colombiana, y su última consigna se patentó con el Acto Legislativo 03 de 1910, tal como lo indica el gran constitucionalista liberal TULIO ENRIQUE TASCÓN, en su libro Historia del Derecho Constitucional, Editorial Minerva, 1953, pág, 200.


Aunque esta reforma trato de ser lo más liberal que se pudo, a pesar de la constitución conservadora-retrógrada que se tenía, se llegó hasta donde se pudo, por ejemplo ya no se podía regresar al federalismo, no se podía regresar a la separación Iglesia-Estado, sino que solo se pudo consignar concordatos, en vez de esta, pero si se puede abolir la pena de muerte, como de darle supremacía constitucional a la constitución de 1886, cosa que fue formal y no material, ya que lo conseguirá definitivamente con la Constitución actual de 1991, recordemos que desde la época de la regeneración estábamos caducos en una época legalista-formalista opresora, algo así como: “Las leyes se obedece pero no se cumple por mandato de las leyes inconstitucionales”.


No se podía hacer nada, PARRA y los únicos que quedaban del liberalismo, quedaron pacifista ante tal acto ignominioso, recibieron críticas, porque se suponía que se exaltarían con una lucha armada para conseguir lo que ya habían conseguido, siempre considerado la batalla de las ideas liberales mejor que la fuerza y la violencia, se debe alcanzar el triunfo por la creación, la opinión y la conciencia pública del estado de alma propicios, bien como lo indicó LAUREANO GARCÍA ORTIZ, en Estudios Históricos y Fisonomías colombianas, Editorial ABC, Bogotá, 1939, pág 200, (pág, 181 de este libro) pero no se hizo nada y con este muere con la última reforma de 1910 la gran labor que tuvieron los liberales, desde su olimpo, un poco antes y una parte del siglo XX, fue así que el cariz del partido cambió y los mismos liberales que no eran liberales por supuesto como URIBE URIBE eran contrincantes, tal como fueron los conservadores, URIBE URIBE desafió a PARRA y tenía el apoyo de los Historiadores (Conservadores), aquellos que se oponen al Gobierno de CARO, pero por oportunismo.  Y bien tuvo razón PARRA, cuando con su premonición avizoró (así como la de MURILLO TORO) con su pacifismo, antes tal actitud que hubiese pasado si no tomaba la vía de la antiguerra, sino se tomaba el camino de la paz.


En conclusión, la ideología radical (que tiene el nombre bien puesto), que se conocía como liberal radical, olimpo radical, es la más fructífera época que ha tenido este país y de la cual debemos regresar, con retoques, en esta se consiguió, para decir solo algunos de sus creaciones: el avance tecnológico y científico, se creó la Universidad Nacional, se trajo el telégrafo, librecambio, Gobierno limitado, austero, banca libre, se trabajó en el área de la educación con su desmonopolización, se combatió a los latifundios llenos de privilegios, lo mismo que la iglesia, el clero, se creó el Diario Oficial (lo que se traduce como transparencia), se fomentó la construcción de ferrocarriles, se incentivó la economía, se eliminaron toda clase de monopolios, se eliminó la pena de muerte, se exaltaron todas las libertades civiles, se descentralizo el poder, se optó por el federalismo (regionalismo), se consiguió una red fluvial, con proyecto ferroviario para entrelazar los dos océanos con el interior del país, tal como sucedió con el puerto de Barranquilla y puerto Colombia, que hoy de eso no queda nada, se trajo el correo, construcción de carreteras y toda clases de obras públicas, por eso es que se puede llamar un época de progresismo de progreso liberal más bien de LIBERTAD Y PROGRESO, de LIBERTAD Y PROSPERIDAD, en el sentido clásico, no en sentido progresista de esta época socialdemócrata. Su modelo republicano fue exquisito, ahora, debemos optar por un modelo republicano similar con mejoras, hasta poder conseguir uno de sociedad civil libre, donde cada uno pueda decidir por sí mismo, que cada quien sea consciente de su propias ideas y decisiones individuales. Todo esto ha sido la consigna que se ha impregnado desde la época del olimpo, con un halo de transparencia, lealtad a su principios liberales/libertarios, pulcros, cuestión que nos han legado estos hercules liberales que al día de hoy, no queda ninguno. Por ello, con el Movimiento Libertario de Colombia y los demás movimientos cívicos libertarios, estamos consiguiendo resurgir estos ideales que fueron motivo de valor, de crecimiento, desarrollo y sobre todo de libertades en nuestro país. Por ello es labor de todo que se considere liberal como libertario combatir en la guerra de las ideas en contra de toda idea liberticida, populista y estatista.