22 de mayo de 2015

AQUILEO PARRA Y LA IDEOLOGÍA RADICAL




«La centralización y el socialismo son productos del mismo suelo»


Alexis de Tocqueville


Por, Mario Felipe Daza Pérez.


Acabando de leer este libro (arriba) cuyo nombre es el título de este escrito. Me ha gustado un poco ya que nos comenta sobre la vida y obra de AQUILEO PARRA y del transcurso  de la época del OLIMPO RADICAL. En lo que no estoy de acuerdo es que el autor que se llama ANTONIO RIVADENEIRA VARGAS haya tratado a la época fructífera y liberal de verdad, como progresista (en sentido socialista, pág 201), siendo que no es cierto, porque el liberalismo radical esta basado en el liberalismo clásico, no en este tipo de progresismo, no son por tanto socialdemócratas, sino que su influencia fue marcadamente liberal en su sentido virgen, ahora, si por progreso entendemos lo próspero que se consiguió con este liberalismo, es otra cosa. Pero el autor se refiere a NÚÑEZ como “neoliberal” siendo que lo es en el sentido mercantilista, que es lo que significa, término empleado por Alexander Rüstow, para ser más eufemísticos: neoconservatismo, pero en sentido liberal del liberalismo económico propiamente dicho, sí que no lo es.


AQUILEO PARRA fue sin duda perteneciente a esta pléyade de prominentes políticos que se destacaron en el olimpo radical, podemos considerarlo como el último liberal radical, este personaje nació en Barichara en el año de 1825 y contrajo matrimonio en Velez con Lastenia Díaz, su modesta vida, holgura económica, voluntad acrisolada, su afición por el comercio y la industria y  muy poca pasión por la política (como debía ser), a pesar de haber sido Presidente de los Estados Unidos de Colombia, fue lo que lo destacó. Este hombre se diseminó por las ideas propias del liberalismo que fueron:


La abolición de la esclavitud, separación de Iglesia-Estado, miró la escuela republicana con buena vibra, exaltó las libertades individuales, el respeto de las opiniones ajenas, tolerancia política, paz y progreso para las regiones. Fue capaz de dotar al Estado con grandes arcas, aportó tal como se hizo en todo su trayecto el olimpo radical para el sustento doctrinal y científico de la fecha, mejoramiento de los servicios públicos; dice el autor del libro que este también abogó por la democratización de la propiedad y supresión de estancos y tabaqueras, cuestión por la que no estamos de acuerdo. Pero si podemos apoyar, que estaba en desacuerdo con la milicia (como servidumbre), el clero y los monopolios, algo totalmente liberal. Y subrayamos que pareciese que estuviese de acuerdo con BASTIAT, ya que PARRA estaba en desacuerdo en que la educación le perteneciera al Estado, le parecía un monopolio horrendo (pág 32), tampoco le parecía bien que se usufructuára ninguna institución, Iglesia o grupo social; así formaron una guerra contra el clero, los terratenientes y los esclavistas. Es decir con las personas con más poder en el país. Estaban en contra de todo monopolio no solo en la educación sino también en el comercio y con en el CENTRALISMO político que aniquilaba las regiones.


Así, lo destacó SALVADOR CAMACHO ROLDÁN, otro liberal radical de la época en su texto Memorias:



“La centralización administrativa, es el sistema opresor de las contribuciones públicas con sus monopolios, sus prohibiciones y sus trabas de todo general movimiento industrial, la comprensión al pensamiento en las leyes sobre represión al uso de la imprenta, la prisión por deudas, la pena de muerte, la embrollada legislación española, compuesta por una serie de códigos inmensos no bastaba la vida de un hombre, todo eso se llamaba la atención de la nueva generación que entraba a manejar los negocios del país”.



Durante la época de Rionegro se trató de institucionalizar una democracia liberal representativa, pero luego, después, se trató de lograr la reivindicación simultánea de los derechos individuales, las libertades públicas y los fueros ciudadanos. De este modo se puede destacar que LOS LIBERALES RADICALES HAN SIDO EN LA HISTORIA NACIONAL LOS ÚNICOS REFORMADORES A FONDO DE LAS INSTITUCIONES NACIONALES. En lograr modificar, codificar, actualizar la legislación en todos sus órdenes, impulsando la educación, racionalizando la economía, saneando las finanzas y orientando la república por sendas de prosperidad y progreso.


PARRA ferviente a su credo liberal puso resistencia a la intervención abusiva de MARIANO OSPINA en los asuntos internos del Estado de Santander. Luego, con la Convención de Rionegro convocado por TOMÁS CIPRIANO DE MOSQUERA, victorioso de la guerra de 1860, dueño de la república, dio paso para hablar de una nueva constitución que no fuese la de 1858, ahora se buscaba una constitución con mucho mayor libertades y derechos de los ciudadanos, durante su transición se pidió que solo hubiese cinco ministerios, se presento el proyecto de la desamortización de las manos muertas, cuestión que afectaba el comercio, ya que todo le pertenecía, o casi todo a la Iglesia. Esa fue una de las críticas impertinente de los conservadores, por el hecho de haber prescindido de la palabra de Dios de la Constitución, esto ha motivado por lo menos ha tener dos Guerras Civiles (por lo de la religión) en 1840 y 1876, en la que los obispos en concubinato con los conservadores se quisieron oponer a PARRA y a todos los liberales radicales. Pero no es así, tal como lo expresó JOSÉ MARÍA SAMPER en su texto Derecho Público Interno de Colombia, Biblioteca Popular de Cultura colombiana. Bogotá, 1951, pág, 32:



“La carta expedida por aquella memorable convención, es incuestionable que la constitución de 1863 expedida para organizar la unión federal y asegurar las conquistas del Liberalismo, es una de las más claras, más lógicas y metódicas, más perfectas que se han dado entre los pueblos de la organización federal”.



La cuestión que la contienda electoral fuesen cada dos años, era algo inestable, porque ya se había cerrado campaña y ya habría que iniciar otra nueva; en la Convención liberal de 1875 en Barranquilla se podría atisbar que ya la época radical venía bajando (aunque el escrito del libro dice que hasta 1878, pág 200), porque NÚÑEZ venia con la cizaña supuestamente como liberal (pero ahora como independiente) agitando las contiendas políticas, y en esta ciudad se lanzó la consigna: “NÚÑEZ O LA GUERRA”, por ello luego lo de la guerra de 1876. Por eso es que la época radical duró máximo unos 15 años (tres lustros) como mucho, mínimo 10 años (ininterrumpido), pues ya había otro control que no le correspondía a estos liberales de verdad, ya que NÚÑEZ era un conservador infiltrado en las filas del liberalismo que desbarató todo el proyecto liberal, un hombre autoritario, ya que quería que el señor PARRA renunciara al debate electoral para evitar guerra civiles futuras, así se lo expresó NÚÑEZ en una carta enviada a este el 14 de agosto de 1875, todo esto lo tuvo que hacer para evitar una calamidad, por lo que por supuesto fue perdiendo el poder. NÚÑEZ dizque liberal ya tenía trato con los conservadores (se la había propuesto para adherirse a el el 28 de agosto de 1845, carta enviada a Carlos Martínez Silva). Fue esa guerra de 1876 la que sepultó los ideales liberales, orquestada por religiosos y latifundistas-mercantilistas, inconformes con las reformas radicales liberales de la época, especialmente con referente a la educación que desde JOSÉ HILARIO LÓPEZ se quiso emanciparse y separar de la Iglesia. Todo esto fue fraguado por el grupo regenerador que junto con el General JULIÁN TRUJILLO quiso transformar la constitución hacia la de 1886, despótico sistema inquisitorial.


Así lo dispuso por ejemplo CARLOS HOLGUÍN defensor de este sistema y protector de los latifundios (feudalismo), clerismo, lo mismo lo hizo CARO. Esta guerra fue sin duda nefasta para el Partido Liberal, pero, para el verdadero, trayendo malos resultados, en donde se divide el liberalismo y terminado siendo de lo que es hoy, un partido socialista o para ser más moderno, un partido progresista. En suma, la guerra civil y la épocas caóticas de la época fueron provocadas por los liberales independientes/moderados que no eran más que conservadores/estatistas. MURILLO TORO siempre criticó a TRUJILLO, por haberle colocado en bandeja de playa y entregado el país y acabar el proyecto liberal en tan poco tiempo, todo sin duda fue una orquestada, fue este quien vaticinaba los grandes riesgos que se avecinaba en 1875 y 1877, comenzando con la Convención de Barranquilla donde NÚÑEZ se proclamaba como candidato presidencial, pero por supuesto que MURILLO TORO fue desoído, y ya sabemos lo que pasó además de la guerra civil misma de 1875-6, 1885, 1895 y la guerra de los mil días, todo producto de los conservadores. MURILLO TORO parecía un oráculo, avizoró el peligro efectivamente, atisbo el mal de los males, la guerra eterna.


NÚÑEZ había dicho el 15 de mayo de 1880 en Washington:



“Creo, ciudadano Presidente, que la Constitución de 1863, obra exclusiva de una partido triunfante por las armas, no debió haber sido provisoria, mientras llegaba el momento de consultar la verdadera voluntad nacional que aún no conocemos después de 1875”



Con la Constitución de 1863 se creó un mito absurdo creyendo que era inmodificable, si siendo tan irreformable, como fue que solo duró 23 años, y que lo pudo no solo reformar sino cambiar absolutamente el fascista de NÚÑEZ. Pues prueba que se pudo cambiar fácilmente no solo fue por parte de NÚÑEZ sino por parte de los mismo liberales que aprobaron una reforma para cambiar el calendario electoral de la época. NÚÑEZ y sus acólitos siempre se inventaron la excusa de que esta constitución era espuria y necesitaba ser cambiada, siendo que no era así, pues utilizando la forma más cruenta para hacerlo, a través de la rebelión, extendiéndose en todo el país hasta terminar en la famosa Humareda.


Después de este cometido, NÚÑEZ, CARO y su combo pudieron colocar las bases del conservatismo más draconiano que ha podido existir en la historia colombiana, fríamente calculado, llenos de opresión, lo que permite reprimir a su arbitrio toda libertades y abuso, tal como la Ley de los Caballos (para reprimir administrativamente todo abuso en contra del Estado, era un orden fascista). Fueron limitándose todo lo conseguido por los radicales como la libertad de opinión, expresión y locomoción, manipulada por este señor CARO y HOLGUÍN, las arbitrariedades se entronizaron, las instituciones se decayeron, hubo una gran degeneración, que se perpetúa hasta el momento, el propio despotismo ilustrado, conocido por algunos como: «mimetismo constitucional».


De allí, o más bien desde aquí, desde esta época, es que el Partido Liberal, del que conocemos como Liberal/Libertario desapareció completamente, podríamos decir, que aunque ya se había extinguido medianamente desde la batalla de 1875-6 (aunque el escrito del libro dice que hasta 1878, pág 200), digamos que esta fue la sepultura, pero a pesar de todo eso, existían vestigios de liberales verdaderos aun pululando en este régimen castrense, aunque obviamente sin su poder político, pero algo se hacía. Conscientes fueron algunos conservadores del régimen opresor de CARO y NÚÑEZ, sobre todo de este primero que se conformó una facción distinta a la que tenían estos llamado como: los Históricos, e inició una campaña conjunta con el antiguo liberalismo, con el empeño de modificar artículos opresores de la constitución, con el fin de garantizar las libertades públicas, tanto fue con ahínco que trabajaron estos históricos (conservadores de primera línea, en principio, es decir de derecha o llamados también liberales-conservadores, en suposición) que se opusieron al régimen de CARO y hasta conspiraron en contra de su poder, que quería extenderse más de 1898 y aún más con el destierro de SANTIAGO PÉREZ en 1893-1897, dejó acéfala el Partido Liberal (este fue el momento en que los “liberales” (socialistas) aprovecharon para adueñarse del partido (con Rafael Uribe) e ideales en forma opuesta al liberalismo verdadero, siguiendo siendo opuestas al conservatismo mismo, fue infructuoso la convocatoria ordenada por el directorio plural de AQUILEO PARRA, NICOLAS ESGUERRA Y SERGIO CAMARGO, desde ese propósito o en cierta forma electoral), pues más adelante, con la derrota definitiva de los liberales, antes de la Humareda (1875-6), con esta (1885-6) y un poco después (1910) que los liberales no eran considerados liberales de verdad, sino liberales de izquierda, lo cual es un oxímoron, siguen perfilándose por el liberalismo tal como fue RAFAEL URIBE URIBE pero desde la senda del socialismo, por ello sería pertinente que en esa época se hubiesen cambiado el término del Partido Liberal, por el del Partido Socialista Colombiano o Progresista, era elocuente y afín a sus ideas que aún se conservan hasta el momento.


Ya aniquilado el liberalismo (el verdadero) con la Convención de 1897 se quiso colocar los últimos peldaños del liberalismo clásico en los próximos gobiernos, pues querían seguir desarrollando el programa que se consagró con EZEQUIEL ROJAS cuando se dio inicio el proyecto del Partido desde ese entonces, en 1848 cuando dijo:



“Las rentas son el producto del sudor del pueblo (aunque preferimos hablar del ciudadano), y asegure que el poder ejecutivo no abuse de la facultad dictatorial de renovar a sus empleados  y que al conferir los destinos públicos se atienda a aptitudes, capacidades, pues para asignarlos a recompensas de servicios personales, para premiar un voto a favor de alguna persona es desmoralizar la sociedad, es un crimen. Conferirse por dar renta a las personas pobres, cuando no hay aptitudes es prevaricar, es ejercer actos de beneficencia con bienes ajenos” (Gustavo Humberto Rodríguez. Ezequiel Rojas y la primera república liberal, Externado de Colombia, 1974, pág. 222).



Esta plataforma ideal sería la base de la Constitución de 1863, garantizada en derechos individuales y libertades públicas, la responsabilidad de los funcionarios y el imperio de la ley (rule of law) doctrina que fue aceptada por MURILLO TORO, SANTIAGO PÉREZ, FELIPE PÉREZ, AQUILEO PARRA, SALVADOR CAMACHO (liberales de verdad, libertarios de la época).


Aunque en otrora fue así, esta vez no con la misma integridad liberal, ya que se tenía que aceptar condiciones de los conservadores, como de los gobernantes de turno, tales como la centralización, restricción de algunas libertades civiles, como la que se le otorgaba poderes extraordinarios al presidente; este pliego fue importante porque fue la última aparición del liberalismo clásico, liberal de verdad, como le llamaríamos ahora, liberal-libertario en la historia colombiana, y su última consigna se patentó con el Acto Legislativo 03 de 1910, tal como lo indica el gran constitucionalista liberal TULIO ENRIQUE TASCÓN, en su libro Historia del Derecho Constitucional, Editorial Minerva, 1953, pág, 200.


Aunque esta reforma trato de ser lo más liberal que se pudo, a pesar de la constitución conservadora-retrógrada que se tenía, se llegó hasta donde se pudo, por ejemplo ya no se podía regresar al federalismo, no se podía regresar a la separación Iglesia-Estado, sino que solo se pudo consignar concordatos, en vez de esta, pero si se puede abolir la pena de muerte, como de darle supremacía constitucional a la constitución de 1886, cosa que fue formal y no material, ya que lo conseguirá definitivamente con la Constitución actual de 1991, recordemos que desde la época de la regeneración estábamos caducos en una época legalista-formalista opresora, algo así como: “Las leyes se obedece pero no se cumple por mandato de las leyes inconstitucionales”.


No se podía hacer nada, PARRA y los únicos que quedaban del liberalismo, quedaron pacifista ante tal acto ignominioso, recibieron críticas, porque se suponía que se exaltarían con una lucha armada para conseguir lo que ya habían conseguido, siempre considerado la batalla de las ideas liberales mejor que la fuerza y la violencia, se debe alcanzar el triunfo por la creación, la opinión y la conciencia pública del estado de alma propicios, bien como lo indicó LAUREANO GARCÍA ORTIZ, en Estudios Históricos y Fisonomías colombianas, Editorial ABC, Bogotá, 1939, pág 200, (pág, 181 de este libro) pero no se hizo nada y con este muere con la última reforma de 1910 la gran labor que tuvieron los liberales, desde su olimpo, un poco antes y una parte del siglo XX, fue así que el cariz del partido cambió y los mismos liberales que no eran liberales por supuesto como URIBE URIBE eran contrincantes, tal como fueron los conservadores, URIBE URIBE desafió a PARRA y tenía el apoyo de los Historiadores (Conservadores), aquellos que se oponen al Gobierno de CARO, pero por oportunismo.  Y bien tuvo razón PARRA, cuando con su premonición avizoró (así como la de MURILLO TORO) con su pacifismo, antes tal actitud que hubiese pasado si no tomaba la vía de la antiguerra, sino se tomaba el camino de la paz.


En conclusión, la ideología radical (que tiene el nombre bien puesto), que se conocía como liberal radical, olimpo radical, es la más fructífera época que ha tenido este país y de la cual debemos regresar, con retoques, en esta se consiguió, para decir solo algunos de sus creaciones: el avance tecnológico y científico, se creó la Universidad Nacional, se trajo el telégrafo, librecambio, Gobierno limitado, austero, banca libre, se trabajó en el área de la educación con su desmonopolización, se combatió a los latifundios llenos de privilegios, lo mismo que la iglesia, el clero, se creó el Diario Oficial (lo que se traduce como transparencia), se fomentó la construcción de ferrocarriles, se incentivó la economía, se eliminaron toda clase de monopolios, se eliminó la pena de muerte, se exaltaron todas las libertades civiles, se descentralizo el poder, se optó por el federalismo (regionalismo), se consiguió una red fluvial, con proyecto ferroviario para entrelazar los dos océanos con el interior del país, tal como sucedió con el puerto de Barranquilla y puerto Colombia, que hoy de eso no queda nada, se trajo el correo, construcción de carreteras y toda clases de obras públicas, por eso es que se puede llamar un época de progresismo de progreso liberal más bien de LIBERTAD Y PROGRESO, de LIBERTAD Y PROSPERIDAD, en el sentido clásico, no en sentido progresista de esta época socialdemócrata. Su modelo republicano fue exquisito, ahora, debemos optar por un modelo republicano similar con mejoras, hasta poder conseguir uno de sociedad civil libre, donde cada uno pueda decidir por sí mismo, que cada quien sea consciente de su propias ideas y decisiones individuales. Todo esto ha sido la consigna que se ha impregnado desde la época del olimpo, con un halo de transparencia, lealtad a su principios liberales/libertarios, pulcros, cuestión que nos han legado estos hercules liberales que al día de hoy, no queda ninguno. Por ello, con el Movimiento Libertario de Colombia y los demás movimientos cívicos libertarios, estamos consiguiendo resurgir estos ideales que fueron motivo de valor, de crecimiento, desarrollo y sobre todo de libertades en nuestro país. Por ello es labor de todo que se considere liberal como libertario combatir en la guerra de las ideas en contra de toda idea liberticida, populista y estatista.


6 de mayo de 2015

LA IMPORTANCIA DE LAS FUNDACIONES EN UNA SOCIEDAD CIVIL LIBRE Y PRÓSPERA.




Por, Mario Felipe Daza Pérez

El tema que aquí quiero tratar sucintamente es acerca de la importancia de la Fundaciones, y como las Fundaciones buscan libertad y prosperidad en una sociedad civil, y de este modo como estas organizaciones benéficas voluntarias son una forma de atacar el populismo (estatismo), y de paso contarles de cómo la Fundación Libertad y Prosperidad se une a esta batalla. Pues, bien...

Si agarramos cualquier diccionario de la lengua española y buscamos lo que significa la palabra «fundación», nos diría que es una: institución con fines benéficos, culturales..., y si nos vamos a su sentido más genérico o virgen de la palabra, tal como lo indica su mismo nombre, significa: «fundar», es decir emprender e innovar. Nuestra Constitución Política defiende el derecho de asociación en los artículos 38, 39 y 103. De este modo, puede haber Fundaciones gremiales, civiles, de egresados, comunitarias, de beneficencia, agropecuarias…

Podemos decir que las Fundaciones no son las únicas que fomentan solidaridad hacia los demás o bienestar a la comunidad; porque también existen en el sector solidario: asociaciones, corporaciones, cooperativas, precooperativas, fondos de empleados y asociaciones mutuales, todas con el mismo fin de cooperación, ayuda mutua y bienestar social. Lo importante de estas organizaciones es que no son gubernamentales, se puede decir que no dependen del Estado directamente. De las estrategias o de los compromisos que tienen con las empresas, ya sea exigiendoles una responsabilidad social empresarial, yendo de la mano con las Fundaciones, como las de identificar los intereses comunes de empresas e instituciones sociales es el camino para generar bien común para la sociedad,  acompañada de inversión social privada, de retorno hacia la comunidad misma. Por ello es también importante que las Fundaciones o cualquier organización benéfica deba manejar una gestión implacable con un halo de transparencia.

De este modo creemos que las Fundaciones y organizaciones benéficas independientemente del campo en el que se trabaje, ya sea en la parte de la salud, en la parte educativa, académica, cultural… debemos empoderarnos de ellas, en nuestro caso, de poder transmitir las ideas; por ello es un gran reto y a la vez oportunidad, trabajar en los objetivos específicos del área de cada Fundación para poder llevar a cabo al máximo el rendimiento de lo que se pretenda, haciéndolo eficiente y racional todo en miras del crecimiento y el bienestar social de la comunidad y sobre todo del individuo.

Dicho la anterior, me gustaría traer a colación una frase de Ludwig von Mises que dice lo siguiente:

“Cada uno carga una parte de la sociedad en sus hombros, ninguno puede descargar su responsabilidad en otros. Y ninguno puede encontrar una salida individual si la sociedad se desbarranca hacia su destrucción. Por ello, cada uno, en su propio interés, debe lanzarse vigorosamente a la batalla intelectual.”

Esto quiere decir que cada persona, individualmente, tiene el deber moral y social de buscar las sendas de la libertad, de ayudar a otros a encontrarla si es que no la ha hallado. Debemos encaminarnos a guerrear en contra del populismo, en contra del estatismo y en contra de la sociedad incivil. Al menos debemos intentarlo, no quedarnos a medio camino rezagados, ni decir que no se puede hacer, teniendo todo el tiempo para realizarlo, pues siempre estamos a tiempo...

Así mismo Ludwig von Mises dice:

“La historia de la humanidad es la historia de las ideas. Son las ideas, las teorías y las doctrinas las que guían la acción del hombre, determinan los fines últimos que éste persigue y la elección de los medios que emplea para alcanzar tales fines”

No hay cosa que ocasione más prosperidad que el emprendimiento. El emprendedor ya sea de pequeña, mediana o grande escala pueda tomar una idea y desarrollarla, echándola para delante, arriesgándose en tomar sus decisiones, por eso es que el emprendedor se caracteriza por ser un valiente y un berraco, porque arriesga su capital humano o económico, para conseguir un interés privado y general. Las Fundaciones son por esencia solidarias, no coaccionan a otros para quitarles sus pertenencias o dinero, simplemente todo lo hacen por caridad o compasión, por interés propio (egoísmo racional) de ayudar a otras personas. En suma las fundaciones son espontáneas, libres y propias de asociación, de encontrar sinergias con otras organizaciones teniendo en cuenta sus múltiples fines, colocando presente la ayuda hacia el semejante, ya sea incentivando a los pobres, combatiendo el centralismo, la corrupción, la demagogia (populismo). Esto sin contar el impedimento que le hace el Estado para la creación mismas de estas organizaciones propias de la sociedad civil y de los ciudadanos. ¡Por tanto necesitamos más Fundaciones y menos Estado!

De este modo las Fundaciones y todas las Organizaciones sin ánimo de lucro (llamados también como Think-Tank o Centros de Pensamientos) contribuyen a la causa, con un granito de arena a la humanidad, lo hacen por ejemplo con organizaciones tales como: Estudiantes por la Libertad/Students for Liberty, que es un centro internacional libertario que está establecido en varias partes del mundo y que cada vez se suman más estudiantes, en el que el suscrito hace parte. Se puede decir además que su crecimiento es vertiginoso porque desde su creación en el 2008, ascienden los interesados en el tema de la libertad; ahora mismo existen más de 700 organizaciones en todo el mundo. Bueno, esto sería en la parte global, pero desde la parte local (Colombia) y regional (Latinoamérica) debemos enfocarnos, y esas en eso estamos con...

La Fundación Libertad y Prosperidad, que es creada y desarrollada para tener como fines principales:

Generar, promover, ofrecer, crear, difundir, facilitar, promocionar, buscar, asegurar, solucionar, diseminar ideas, diálogos, proyectos, análisis de... actividades, propuestas, conocimiento de experiencias, liderazgos locales, fortalecimiento institucional y desarrollo económico y social para Barranquilla, Colombia y la Región en el mediano y largo plazo, basados en los valores de la libertad, de una sociedad civil y el imperio de la ley (rule of law). Estamos dedicados a difundir las ideas de una sociedad libre y próspera. Por ello nuestro lema: ¡PORQUE SIN LIBERTAD NO HAY PROSPERIDAD! Nuestro compromiso no solo es local, como se puede atisbar sino también regional. OSCAR ALZATE SALCEDO, presidente de la Fundación, junto con este servidor hemos asumido el compromiso de impulsar una serie de iniciativas enfocadas a promover los valores fundamentales del el individuo como de la sociedad.

Estamos convencidos de que la prosperidad no radica exclusivamente en el éxito empresarial, creemos que es necesario el establecimiento de bases para la construcción de una mejor sociedad en el largo plazo. Entre todos los valores, la libertad tiene un papel crucial. Sin ella el hombre no puede alcanzar sus fines propios, sin ella el hombre pierde parte de su esencia, sin ella no pueden florecer su cosecha de lo próspero. La Libertad ha sido el motor de la humanidad, es lo que nos permite vivir en sociedad y sus ciudadanos son quienes tienen el control sobre el autoritarismo estatal a veces disfrazado de ideas liberales, que no son más que propuestas liberticidas anti libertarias. Por esta razón estamos empecinados que es urgente hablar, discutir y proponer sobre la libertad y todo aquello que nos amenaza. Nuestro principal objetivo es provocar la reflexión y discusión sobre los distintos aspectos para generar pensamientos en torno a ella, y hacer conscientes a quienes no se han percatado aún del valor que tiene.

Nuestro objetivo es contribuir a la formación de las nuevas generaciones en los principios libertarios que constituyen los fundamentos de la prosperidad, como son la responsabilidad individual, la tolerancia, el imperio de la ley, la propiedad privada, el libre mercado, la estabilidad financiera, la sociedad civil, el emprendimiento, lo cual permitiría a Barranquilla, Colombia y a la Región convertirse en un referente de éxito para todo el mundo, tal como sucedió en el siglo XIX con el olimpo radical y que ahora debemos cambiar y mejorar. La prosperidad, el progreso y la libertad es el constante descubrimiento de las ideas que esta en cada uno de las personas. Se genera ampliando los espacios para el despliegue de las libertades humanas. Así, las personas, valiéndose por sí mismas, actuando con responsabilidad, pluralismo, tolerancia y respeto, desarrollan su infinita capacidad para emprender, empoderar, crear, trabajar y prosperar dignamente. De esta forma serán posibles el desarrollo, la cooperación voluntaria, la transparencia e integración de la sociedad y la de todos sus miembros.

De aquí que sea importante hablar de la idea de financiamiento en la inversión social desde una Fundación que tenga como objetivo el interés público e involucramiento de los beneficiarios en la solución para poder conseguir un retorno de inversión para la empresa y su Fundación, bajo el fundamento en la manera en la que la empresa se involucra con la comunidad. Claro está, que la inversión social debe buscar múltiples propósitos que no sólo se canalizan en el lucro, sino en la sostenibilidad del negocio. Así por ejemplo, en el campo de la salud es muy claro, atender distintas enfermedades y cuestiones que van más allá de salud, entre los que están la prevención, la  atención cuando se presentan los primeros síntomas, el saneamiento ambiental de un agente patógeno que pudiera estar presente en una comunidad, la adquisición del conocimiento básico en el proceso salud enfermedad y en la práctica médica, entre otros. Su inversión social está identificada en lo que quiere cambiar pero las áreas de oportunidad son múltiples dependiendo a la Fundación u organización benéfica, como es en nuestro caso, el papel de la Fundación es de guía y conciliación entre ambas partes, en entendimiento y respeto, la Fundación apoyará las iniciativas y acudirá en la ayuda requerida para solventar los conflictos.

Por eso las necesidades de la Fundación y las empresas tienen que estar alineadas con los objetivos o fines principales de cada Fundación, expresando de forma diáfana, que se quiere cambiar en la comunidad, integrar la participación activa de miembros de las empresas que están en relación directa con la problemática social que se quiere atender desde la Fundación; porque pueden sugerir actividades que podrían realizarse por parte de la comunidad y grupos de interés, realizar un balance de los tipos de recursos con los que cuenta la empresa para ser compartidos con las Fundaciones u organizaciones para su fortalecimiento y para el trabajo realizado; no solo tratándose de aporte sino de educar, mostrar, estimular la metodología de trabajo y los cambios alcanzados, capacidades y beneficios. De esta forma la empresa al financiar los proyectos, debe también ganar (costo-beneficio), así de buscar una buena reputación y buena imagen, en su compromiso con la comunidad contando con una empresa de utilidad pública/social, que hace también modificación/eliminación de las políticas públicas y aspectos de gobernabilidad. A todo esto le llamamos «efectos del ciclo de inversión», porque no solo ganamos nosotros como Fundación, sino también las empresas, la sociedad y el individuo trayendo muchos beneficios a todos (stakeholders) de los que se puede crear como forma de interacción mutua de todos los actores (participantes) y de los diversos grupos de interés.

De este modo la FUNDACIÓN LIBERTAD Y PROSPERIDAD es una organización sin fines de lucro, independiente de grupos políticos, religiosos y empresariales. Se financia y funciona gracias a la contribución, el trabajo, y el apoyo de personas que, genuinamente interesadas en la cultura de la libertad y la prosperidad, están comprometidas con la ciudad, el país y el continente. Por eso nuestra meta y misión es introducir a cada vez más jóvenes en la Fundación como miembros honorarios para que puedan contribuir con una causa más a la batalla de las ideas, guerra que debemos ganar.

Tal como nos expresa Antonella Marty:

“Para cambiar el oxidado rumbo cultural e intelectual de tinte estatista que abunda en América Latina y en el mundo, debemos continuar con el desarrollo y el fomento de Think Tanks (Fundaciones) que defiendan los valores de la libertad, como vehículos para combatir el monopolio del mensaje académico, cultural e intelectual”.

A corolario de lo anterior y a modo de conclusión se puede decir que en las sociedades libres, es común que los ciudadanos se agrupen y compartan un mismo interés, para cumplir objetivos, trazar metas y sobre todo ayudar a los demás. No ha existido hasta el día de hoy una organización o entidad que ayude más a los pobres y a los más necesitados que las Fundaciones (grupo de personas), y la libre empresa, en contraste con el ente regulador/planificador o burócrata. En este sentido las Fundaciones son organizaciones sociales voluntarias que tienen muchísimo fines y distintas áreas para trabajar, pero estas, como las otras organizaciones benéficas son las principales incentivadoras  de los programas que se insertan en la sociedad, en que a lo mediano y largo plazo serán el motor de pensamiento y cultura de los ciudadanos.