17 de septiembre de 2014

DE LA CONSTITUCIÓN DE 1863 A LA DE 1991: UNA DEFENSA A LA CONSTITUCIÓN DE RIONEGRO.









 —“La autonomía en las regiones es como la autonomía en los individuos: 
fuente de energía, de sentimiento propio, de valía individual, de carácter y 
criterio propios de entidades emancipadas”—. 

(Juan Carlos Henao)

—“Todos los avances en democracia, en economía y en educación 
fueron borrados con sangre por la Constitución de 1886, 
cuya implantación provocó tres guerras civiles” —.

(Salomón Kalmanovitz)




Por, Mario Felipe Daza Pérez. 

I. RESUMEN


En este articulo analizaremos las ultimas tres constituciones que ha tenido Colombia: desde la Constitución (liberal, —libertaria—) de 1863, la conservadora (—antiliberal—, corporativista, nacionalista, fascista) de 1886 y la socialdemócrata (—progresista—, a la que llaman eufemísticamente socioliberal, de tercera vía o de economía mixta) de 1991. Por lo que ademas de esto, ya que no nos atemoriza mostrar nuestra postura; y es que con este ensayo se quiere realizar una defensa a la Constitución de Rionegro o de 1863, como la más brillante constitución que hemos tenido, hasta el momento.  



II. INTRODUCCIÓN


Hemos escuchado hablar de constituciones desde antaño, desde la antigua Grecia hasta hoy, de constituciones flexibles, rígidas, escritas u orales, nominales, pragmáticas, semánticas, cortas, largas, como también liberales, conservadoras y/o progresistas. En esta ocasión hablaremos sobre las constituciones colombianas de 1863 hasta a la de 1991, la cual han sido constituciones escritas, medianamente largas, y cada vez más rígidas. Por ello lo que ha cambiado realmente es el modelo económico, social y político de cada una de ellas, y de esto ultimo se escribirá lo siguiente:

Ha habido muchas constituciones en Colombia, bien si contamos solo desde el Acta de Independencia de 1810 en adelante son numerosas (para más información ver, aquí), por ello solo haremos un análisis sucinto sobre su modelo, de las tres ultimas cartas magnas que hemos tenido, que para nuestro entender fueron las más importantes, ya que cada una le coloca un paradigma distinto. Especialmente, la critica va a las constituciones de 1886 y de 1991 y una defensa hacia la constitución de 1863, que para nuestro concepto ha sido la mejor constitución que hemos tenido hasta el momento, tal como ya hemos dicho y creemos que debemos regresar a ella en todos sus aspectos, claro está con algunos retoques. 

Muchos libertarios no creen en los derechos humanos, siendo un pleonasmo hablar de derechos humanos, porque todos los derechos son humanos, pero lo que pasa, es que estos derechos ya no lo son, porque se han venido aumentando y en verdad lo que antes no constituía un derecho, ahora lo es. Eso es lo que ha muchos liberales de verdad y libertarios minarquistas reniegan, mucho menos los libertarios anarcocapitalistas, donde no creen en una constitución, como mucho creerán en una constitución oral como la bill of rights, patentadas solo en derechos naturales, pero vemos que la cosa no va por ahí ahora mismo. 

La constitución que debemos retomar, como ya lo hemos dicho por tercera vez es la llamada Constitución de Rionegro dada el 8 de mayo de 1863, con algunos cambios, es decir debemos propender hacia una constitución libertaria esta vez, llena conceptos de libertad más no de demagogia. Originariamente en las concepciones del liberalismo se dió el nacimiento de los derechos individuales, de la democracia y los principios liberales, de la cual hoy en día no existen para muchos. Un gran modelo a seguir fue la constitución americana, ejemplo precisamente de la constitución de 1863, una constitución liberal, federalizada, encerrada frente a un estado de derecho (rule of law), dado por un gobierno de leyes no de personas, centrados en un republicanismo, propio del que quiso entender John Adams: “goverment of law, not of men” y demás padres fundadores, con división de poderes (check and balances) y un liberalismo político impecable (1)

Entrando en el meollo del asunto, atisbando el texto de Constituciones Políticas Nacionales de Colombia del insigne jurista Carlos Restrepo Piedrahita (2), se puede escudriñar el contenido de las constituciones desde 1810 hasta la actual constitución de 1991, con algunas de sus importantes reformas. 



III. DE LA CONSTITUCIÓN DE 1863


Comenzando con la primera en analizar que es la de 1863, para luego retomarla nuevamente como reflexión ultima, se puede decir que esta constitución es las mas preciada que pudimos haber tenido, conocida como «carta de ángeles» (aunque para el Historiador del Derecho colombiano Andrés Botero, eso solo fue más que un mito, ver, aquí), proyectada por los liberales radicales. Sancionada como Ley 1 del 9 de febrero de 1863 se decretó con la creación al principio de solo cinco ministerios que fueron los de: «el interior, relaciones exteriores, hacienda, crédito nacional y de guerra». Con tan solo 93 artículos a comparación de la constitución «progresista» actual que cuenta con mas de 300 artículos, esta constitución fue pragmática, realista, eficiente, en tan solo algunos artículos, se plasmó lo que se tenia que cristalizar, no es mas de ahí, en una constitución no se necesita de tantos artículos, sino solo de los necesarios; razón tuvo John Elster cuando vino a Colombia y dijo que nuestro país tiene una constitución muy o extremadamente extensa (pueden ver, aquí). Comenzando con eso, se puede decir que es antiliberal tener una constitución extensa, y es propio del socialismo, ya que el catalogo de “derechos” se extiende y el marco del Estado se agranda, mas de lo que está. 

En esta época, Colombia esta integrado por lo que se llamaba los Estados Unidos de Colombia, donde los Estados se obligaban a auxiliarse y a defenderse mutuamente contra toda violencia de la soberanía de la Unión, tal como lo establece el articulo 2 de aquella constitución. 

En este nuevo Estatuto fue expedido “en nombre y por autoridad del pueblo y de los Estados Unidos de Colombia” y no por “autoridad de Dios”, por ello muchos tildaron a esta constitución como de atea (siendo anticlerical), ya que todas las constituciones anteriores habían sido tomadas por nombre de Dios, como las actual. En el preámbulo de nuestra constitución de 1991 se sigue haciendo (3). Por lo que se puede decir que la laicidad que no es lo mismo que laicismo, este ultimo nunca ha existido, y en la Constitución de 1863 se presentó la de laicidad, algo que no ha tomado la de 1991, aunque diga la Corte Constitucional que es laica, lo es, pero en cierto sentido, no del todo. 

En el articulo 8 se explayaba en su numeral 7 no gravar con impuestos los productos y propiedades de la Unión, como en su numeral 4 no gravar con impuestos los objetos libres de importación y exportación. Se creó en este periodo la Universidad Nacional; se contempló la abolición de monopolios y se instauró el libre cambio económico. Se prohibió la esclavitud, la pena de muerte y se garantizó los derechos individuales en el articulo 15 tales como: 

«La inviolabilidad de la vida humana, no ser condenado a mas de 10 años, la libertad individual, habeas corpus, debido proceso, seguridad personal, la propiedad era inviolable excepto por necesidad publica se podía expropiar con derecho a imdenizacion, como también por alguna pena, libertad de imprenta, libertad de expresión, libertad de locomoción, libertad de ejercer toda industria y a trabajar, la igualdad, no era licito conceder privilegios o distinciones legales que cedan a favor de un agraciado, ni imponer obligaciones especiales, la libertad de dar o recibir instrucción que no sea costeado por fondos públicos, derecho de petición, inviolabilidad del domicilio, libertad de asociarse, la libertad de tener armas y de hacer comercio de ellas en tiempo de paz, la profesión libre, publica o privada, de cualquier religión». 

Era de competencia pero no exclusiva del Gobierno (como de las muy pocas que tenía): 

«El fomento de la instrucción publica, el servicio de correos, la estadística, y la civilización de indígenas». Prácticamente esa eran las únicas funciones del Estado, no se entrometía en la economía, y en esta época el desarrollo economico fue fructífero. Se practicó el aislacionismo tal como se consagró en el articulo 19, se dedicaban no a declarar la guerra sino a comerciar. El poder judicial era independiente. Las indemnización que realizaba la Unión era por violación a los derechos individuales. 

El poder legislativo estaba integrado por representantes a la cámara y por senadores, pero por mucho menos de los que hay ahora, eran tres senadores por Estado, y sabemos muy bien que antes eran menos estados —(9)— o como llamamos hoy departamentos, —(32)—, por lo que no eran 102 sino 27 senadores, tal como lo disponía el articulo 39, donde se plasmaba también la inviolabilidad parlamentaria, la irresponsabilidad de los votos y opiniones. Se prohibía a los congresistas realizar contratos con el Gobierno o por interpuesta de persona. 

Si revisan las funciones del congreso, la mayoría eran cuestiones de defensa, «el impeachment» (juicio político) y de realizar leyes, pero las de elaborar funciones extraordinarias como ahora, no. El ministerio publico su función esencial era la de —acusar — a los funcionarios públicos, cosa que no es así ahora, y es a lo que debemos volver. Esta constitución era flexible mas no rígida, se podía reformar fácilmente, por ello el cambio a la constitución de 1886 fue rápida, esa transición no duro casi nada (23 años), se podía reformar o cambiar por la mayoría de la legislatura de los Estados y no por medio de una Asamblea Nacional Constituyente. 

Si tenemos en cuenta también que fue en medio de esta época en donde se vivió el fenómeno de la banca libre (free banking) donde el sistema monetario sin planificación funcionaba con eficiencia. Infortunadamente, la era de banca libre fue muy corta y nunca se convirtió en un sistema monetario maduro. Ésta comenzó en 1865 y persistió hasta 1886 cuando Rafael Núñez promulgó la nueva Constitución, prohibió a los bancos emitir y los obligó a redimir y recoger sus billetes que circulaban en el mercado. El Banco Nacional, establecido en 1880, nunca tuvo un papel de prestamista de última instancia, limitándose a ser un banco de emisión y agente financiero del Gobierno. Lo mismo se aplica para el Banco Central (1905-1909) (4). Sólo a partir de 1923 Colombia contó con un banco central, un sistema de vigilancia (Superintendencia Bancaria) y una legislación (Ley 45 de 1923) tan restrictiva, que elevó en forma significativa las barreras a la entrada de la actividad bancaria (5). 

El Federal Reserve System (FED) se creó en 1914, la cual fue el molde que se utilizó para organizar el Banco de la República en 1923; esto, a pesar de que la experiencia bancaria y los problemas monetarios colombianos eran bastante diferentes a los de Estados Unidos (para más información ver, 
aquíaquíaquiaquí y aquí). Con las reformas hechas en 1923 por la Misión Kemmerer, culminó la era de la banca libre en Colombia. En ese año se estableció un banco central y además se restringió la libre entrada al negocio bancario que coincide precisamente después de haberse adoptado la Constitución de 1886.

Con todo lo dicho hasta el momento podemos decir que fue a partir de 1863 y unos años antes (con la llamada Revolución Liberal de 1849), donde se inició el liberalismo económico en Colombia, con los presupuestos de los liberales clásicos (para más información ver, aquí y aquí). Esta Constitución que solo tuvo vigente 23 años, logró grandes conquistas sociales, agrarios como bonanzas del tabaco, añil, quina y café, el librecambio produjo excelentes resultados: las exportaciones pasaron de 3 millones de dólares anuales en 1850 a 20 millones en la década de 1870; avances científicos como el  fortalecimiento de las vías de comunicación, construcción de caminos, promoción de la navegación a vapor, la colonización del río Magdalena, la construcción de ferrocarriles, el telégrafo eléctrico, se dió la desamortización de bienes de manos muertas concentrados en la iglesia y con bajísima productividad dinamizó el mercado de tierras, en la educación se tornó laica, apoyándose en las ciencias modernas —la física, la química, la biología y la filosofía, para lo cual se trajeron profesores alemanes y en el aspecto judicial introdujeron el juicio por jurados de conciencia. De hecho la Universidad Externado de Colombia se fundó con esa perspectiva ideológica amplia, libertaria, moderna, científica, en momentos en los que el país tomó el rumbo autoritario, clerical, dogmático de la Regeneración, tal como lo explaya su Rector Juan Carlos Henao (para más información ver, aquíaquí y aquí).

Fue así a partir del centralismo de la Constitución de 1886, (carta magna que analizaremos a continuación), donde se dio el retraso científico, el dogmatismo y la acriticidad que hoy conocemos aún, por lo largo de 105 años, que solo fuimos a cambiar un “poco después” (105 años) con la actual Constitución de 1991. 


IV. DE LA CONSTITUCIÓN DE 1886



A. DE LA CONSTITUCIÓN MISMA



Una vez entrando con la Constitución de 1886, podemos decir que la comisión que inició los debates para esta constitución fueron ex-liberales,  (actos de felonía) podemos decir así que la carta conservadora, y el mismo conservadurismo de ese entonces surgió del liberalismo que abandonaban sus propias causas. Dentro de la comisión redactora estaban: Miguel Antonio Caro, Juan Domingo Ospina Camacho, Carlos Calderón, Felipe Paul, Antonio Roldan y Jesús Casas Rojas en su mayoría liberales ex-independientes (6).

Apenas que abrimos la primera página nos encontramos como si fuese con lo más importante de aquella carta y es el preámbulo, allí deambula una noción teocratica de como se debe regir la “República de Colombia”, por lo que empieza: “en nombre de Dios, fuente suprema de toda autoridad”. Esta vez Colombia no seria compuesta por federaciones sino por una república unitaria, ahora llamados departamentos (no Estados), que son los que conocemos hoy en día, pero con la diferencia que ahora son más (32), que fueron creados posteriormente por medio de leyes. Casi todas las libertades civiles fueron perdidas en esta larga transición, debido a que estábamos en un régimen religioso (católico) no tan diferente a uno islámico de los que se vive en el Oriente Medio (y actualmente en algunos países de Europa), salvo con algunas particularidades. 

Todo estaba entorno a la Iglesia Católica, y eso que se encomendaban a Dios, pero este Dios no era de los que podían acontecer varias religiones, sino que fue entendida bajo la católica solamente, quien era la que tenia y que aun tiene la batuta en algunos aspectos sobre la sociedad. Tal como se expresa en el articulo 38 donde dice que La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la de la Nación; los poderes públicos la protegerán y harán que sea respetada como esencial elemento del orden social; pero ahí mismo en el segundo párrafo tienen la valentía de decir que a pesar de esto se entiende que la Iglesia Católica no es, ni será la oficial, y conservará su independencia. De allí que se deprendiera en los artículos siguientes la libertad de opinión religiosa, y no solo la de opinión, como la libertad de cultos, se reprendía todo lo que fuese en contra de la moral cristiana, donde la educación misma era (como lo sigue siendo algunos casos) impartida de mano con la Religión Católica. 

Esta constitución fue autoritaria, reagravada así mismo por la reforma de 1945, de la cual Rafael Nuñez había escrito:

“Las repúblicas deben ser autoritarias so pena de incidir en permanente desorden y aniquilarse en vez de progresar. La garantía para los ciudadanos no estriba en reducir a inutilidad a sus mandatarios sino en elegirlos y hacer elección honradamente” (7)

Al menos se siguió, con la proscripción de la esclavitud, tal como lo expresa el articulo 22 de esa constitución, la libertad de locomoción se garantizaba, la flagrancia, algunos aspectos del debido proceso, pero había algo grave y era la pena de muerte (había invadido la esfera del Derecho Penal, y ninguna constitución del mundo lo había hecho, porque pensaba que la poca pena dada en la constitución anterior (1863) había incrementado la delincuencia, por lo que lo hizo de la peor manera posible (8), para los delitos graves tales como: «traición a la patria, parricidio, asesinato, incendio, asalto en cuadrilla de malhechores, piratería y ciertos delitos militares definidos por las leyes del ejercito». Curiosamente los únicos que no tenían pena de muerte eran los políticos, tal como lo establecía el articulo 30. En el articulo siguiente se hablaba de expropiaciones, enajenación forzosa en el sentido fino de la palabra, no por motivos de «necesidad» sino de «utilidad publica» (que es diferente), se comenzó a ver las ideas socialistas de esta constitución (en cierto grado, aunque lo sería en gran parte con sus posteriores reformas), en donde iba en contra de la constitución anterior, al afirmar que la educación publica —instrucción primaria— (que no tiene nada de malo, que lo sea) debía ser con fondos públicos, “gratuita” y no obligatoria. La prensa es libre solo en tiempos de paz ¿por qué no en los de guerra también?, si la labor del periodista es esa, instruir en cualquier momento, en especial cosas que no se quieren oír, tal como lo afirmaba George Orwell. 

Lo bueno fue que se respetaba el derecho de abrazar cualquier oficio, de los derechos de petición, libertad de reunión, y lo malo, que se prohibió la libertad de armas, donde el gobierno tenia el derecho de poseer armas y municiones de guerra (lo tuvo y hubo tres guerras civiles, vaya curiosidad, todos sabemos lo que pasa cuando el Gobierno realiza la prohibición de armas, ejemplos históricos no faltan: solo basta preguntárselo así sea en la tumba a Pol Pot, Mao Zedong, Stalin —raramente regímenes socialistas—...), por lo que nadie podría llevar consigo armas, sin el permiso de nadie, y curiosamente, únicamente no se prohibía en la reuniones políticas y eran quienes lo habían prohibido, tal como lo establecía el articulo 48. 

Para eso no ser suficiente, en el Titulo IV se plasmó: «las relaciones entre la Iglesia y el Estado», donde se le reconocía a la Iglesia Católica administrar sus propios asuntos, tener su propia jurisdicción, (¿por qué no se detalló en leyes, sino que fue en la Constitución misma?). Con referencia a los congresistas, los senadores se compondrían en tres por cada departamento, siendo que aumentarían los departamentos, el numero fue aumentando y agregado a esto, cada senador tenía dos suplentes (más burocracia). Una de las fallas sobre el presidente fue las facultades extraordinarias revestidas hacia el, efecto «pro tempore», donde de forma amplia pudiese expedir cualquier decreto presidencial, sin ningún pero. Esto permitió que fuéramos de mal a “guatapeor”, no se concebía ya un Estado legalista de Derecho, sino un Estado Policía. Con la Ley de los Caballos por ejemplo (Ley 61 de 1888) se le permitió al presidente prevenir y reprimir administrativamente los delitos y culpa contra el Estado que afectaban el orden público, borrar de escalafón a militares, inspección y vigilancia sobre asociaciones científicas, institutos docentes, borró de un solo viento, lo poco que había consagrado esta constitución sobre derechos civiles, ademas de eso, reprimió la prensa y la libertad de imprenta. Nuñez era enemigo de las libertades civiles sobre todo las de opinión, conciencia y expresión. 

En términos judiciales o del derecho tenemos que esta constitución era totalmente legalista, positivista decimonónica (no existía la jurisdicción constitucional), donde era ley, ley y ley, y hasta la misma constitución era mirada en un segundo plano. Por lo que se miraba en ese entonces era un Estado legalista-teocratico de Derecho. Es así que había una relación de la Ley sobre la Constitución misma, ya que toda ley se reputaba constitucional (según lo que establecía la Ley 153 de 1887, articulo 6 —presunción de legalidad— y se aplicaba así pareciere contraria a esta, no había recurso alguna, de expulsión, nisiquiera se admitía la excepción de inconstitucionalidad. Así mismo esta constitución restableció el Consejo de Estado (organismo estatista), propio para cumplir o más bien para asegurar las funciones de este. Algo que había presenciado ya la constitución de 1830, aunque jamás hubo una ley en ese entonces que dijera sobre el control jurisdiccional sobre los actos inconstitucionales o ilegales de la administración, a pesar que la constitución misma lo facultaba, hasta la Ley 130 de 1913 y Ley 60 de 1914 —(Ley Orgánica del Consejo de Estado). 


Algo bueno con respecto al Ministerio Publico (Procuraduría) y es que se venia conservando desde la constitución anterior la función de acusar  a los funcionarios públicos y no de acusar y juzgar (como lo hace la actual constitución), tal como lo estableció el articulo 145 # 2, también este podía remover libremente a todos sus funcionarios e incluso a los personeros municipales. Se establecería en el titulo XVIII sobre: «de la administración departamental y municipal», recordando que ya no era una “República Federada” sino una “República Unitaria” por eso se previó eso allí. 

Nuñez era enemigo del sufragio universal; prefería las elecciones indirectas, en que solo tomaran parte las personas letradas y abogaba para que los periodos de los funcionarios de elección popular fueran largos, a fin de alejar las elecciones cuanto más fuera posible. Desde todo esto el partido liberal  desde entonces y hasta 1905 se declaró: “partido anticonstitucional” y los gobernantes por su parte procedieron a que los liberales estaban “fuera de la ley”(9).

Hubo una convención del liberalismo (liberales radicales), en 1910, donde se llegaría al acuerdo de aceptar la constitución de 1886, y sacar a los “fuera de la ley” o sea a los liberales de esa ilegalidad, fue por medio del Acto Legislativo 03 de ese mismo año, donde se pedía precisamente la «supremacía de la constitución» sobre la ley (10), así como se sigue estableciendo en el articulo 4 de nuestra constitución actual (la Constitución es norma de normas...) 

Si se atisba bien la ultima parte de esta Constitución no se habla nada sobre la banca central, como se llamaba en ese entonces banca nacional, porque no fue la constitución misma la que la introdujo sino fue a efectos de una Ley, en 1923 y con reformas constitucionales que se dieron posteriormente a la Ley (intervencionismo). Pero lo que si se habla en el Titulo XIX sobre: «Hacienda Pública», de lo que regula las reglas generales sobre las contribuciones, presupuestos y gastos. Se decía que todo lo que se encontrará del subsuelo o del suelo presentado como recursos naturales era del Estado (tal como sucede hoy en día, y por tanto es antiliberal, porque cada quién es dueño de su tierra y de lo que trabaje), tales como: «el oro, petróleo, gas, la plata, el platino y piedras preciosas...». Excepto por cuestiones de leyes anteriores que hayan pertenecido a los individuos. Se comentaba además que la deuda exterior e interior corresponde a la “República”, siendo también antiliberal porque endeudaba como lo hace ahora con lo de las «vigencias futuras» comprometer a generaciones venideras con deudas a las que no se han comprometido. 

Por ultimo, la reforma de la constitución de 1886 debía darse por medio de un Acto Legislativo, y no por medio de una Ley, tal como lo establecía la Constitución de 1863, por eso es que decimos que cada constitución se colocaba cada vez mas rígida, por lo que sería difícil cambiarla, ya que se necesitaba ser aprobado en tres debates por el Congreso en la forma ordinaria, después transmitido al Gobierno para su examen, luego a la legislatura subsiguiente para que sea nuevamente debatido y últimamente aprobado por dos tercios en cada cámara. Con la misma razón la Constitución de 1991 adopto este modelo super rígido de reforma, siendo casi utópico llegarlo a cambiar nuevamente. Y fue así como la Constitución confesional, acritica, dogmática e ideológica de 1886 abolió la Constitución liberal, pragmática e ideal de 1863. 

B. DE SUS REFORMAS


Luego, aquí, se presentarán las reformas constitucionales que fueron mas de 60, en 105 años, solo mencionaremos las más importantes y relevantes. Podríamos indicar que fueron las siguientes: 

— El Acto Legislativo ya mencionado 3 de 1910 que es de impronta «liberal radical» (libertaria), que les devolvía algunas características a la constitución de 1863, pero no muchas, tales como: «la abolición de la pena de muerte, ninguna ley que establezca monopolios podrá establecerse, solo de arbitrio rentistico (solo a vías de comunicación e inventos útiles), quedo abolida toda nueva emisión de papel moneda de curso forzoso, y la constitución solo podía ser reformada por acto legislativo, como también en el articulo 40 de esta reforma se explaya que en caso de incompatibilidad entre la Constitución y la Ley  se aplicarán las disposiciones constitucionales (supremacía constitucional)». 

— El Acto Legislativo 01 de 1936, que garantiza la propiedad privada y cumplía una función social. Y lo más importante (para mal) fue que se supuso la intervención del Estado en la economía, desde este momento, pero desde mucho antes, ya se había venido entrometiendo, por tanto esta época fue deplorable económicamente, no tuvo el mismo crecimiento que cuando constaba en llamada «revolución liberal» e incluso un poco después de la constitución de 1886, hasta la creación de la banca central, en el primer lustro de los años 20 y finales del 10. Por tanto aquí se dispuso que por medio de leyes podía intervenir sobre la explotación de industrias y empresas publicas y privadas, con el fin de racionalizar la producción, distribución y consumo de riquezas o dar al trabajador la justa protección a que tiene derecho. Ahora, la instrucción pública estaba garantizada pero por medio de inspección del Estado. Se determinó la legislación social, que dicha asistencia fuese prestada por el Estado, el trabajo era una obligación social y gozaría de especial protección, lo mismo que la huelga, salvo en los servicios públicos, las leyes podrían establecer el patrimonio familiar inalienable e inembargable, todo esto tomado como referencia de la Constitución de la República española de 1931 de y de Weimar de 1919. (11)


— El Acto Legislativo 01 de 1945 de López Pumarejo con su denominada política: «revolución en marcha», mantiene su tendencia centralista, autoritaria y conservadora (aunque no lo fuese) de vigorizar la influencia del ejecutivo. El presidente podía hacer preferente proyectos que creía de mayor importancia que las demás, fueron autorizados la creación de departamentos administrativos distintos a los ministerios (mas burocracia).

— El Acto Legislativo 01 de 1968, de la misma forma que los anteriores actos constitucionales empleaba políticas de gasto público, sobre presupuesto, manejo y regulación de los recursos económicos por parte del Estado. Los 77 artículos referidos a esta reforma constitucional consta de una gran peso en la rama ejecutiva del Estado, por ejemplo en el articulo 6 explaya que la dirección general de economía estaba y lo sigue estando en manos del Estado, en la producción, distribución, utilización en el «consumo» de bienes, de servicios públicos y privados para racionalizar y planificar la economía a fin de lograr el desarrollo integral. Lo mas curioso de este articulo es donde dice que el Estado garantizaría pleno empleo a los ciudadanos, (sabiendo que el Estado no genera empleo), dentro de una política de ingresos y salarios (para mas información ver, aquí) como medida de buscar la “justicia social” y las clases proletarias. No se diga más. 

De allí en adelante, ya sabemos la historia, de lo mismo con las mismas. Vemos otras reformas importantes, pero que no nos interesa abarcar, como la que le concedió el voto a la mujer en el año de 1954, la de 1972, entre otras... Hasta llegar a la ultima reforma constitucional de esta constitución (de 1886) que fue el Acto Legislativo 01 de 1986 la cual le da vía a los dirigentes de los entes territoriales de ir hacia la votación popular. Luego no vinieron mas reformas, hasta que se expidió la constitución (progresista) de 1991.

Hasta aquí podemos decir que el bisturí legislativo ha sido grande, ha sido operada varias veces las cartas magnas. La constitución de 1886 mas de 60 veces, la constitución de 1991 hasta la fecha de hoy (23 años) lleva mas de 30 intervenciones quirúrgicas (reformas constitucionales) y las que nos falta (para ver las reformas de esta ultima constitución hasta hoy, ver, aquí). Por lo que colocando un promedio entre estas dos constituciones, cada 1.5 años existe un acto legislativo. Si revisamos la historia constitucional colombiana la constitución de 1863 solo tuvo una reforma y fue la de 31 de mayo 1876 y que hablaba en un articulo único sobre la votación de elegir presidentes de la unión y de los Estados el mismo día. Ya. 


C. PREGUNTAS CRÍTICA-DESTRUCTIVAS


1. ¿Por qué la constitución de 1886 duró tanto tiempo, siendo totalmente retrograda, autoritaria y antiliberal?, donde precisamente permitió el atraso científico, académico, educacional y de otros campos, donde la iglesia estropeó casi todo, las libertades no existían en su plenitud, querían llevar la consigna de la igualdad sobre el de libertad, ya sabemos a donde lleva eso, al autoritarismo/totalitarismo. Un Estado nunca puede llevar a propugnar la igualdad y menos la igualdad y libertad al mismo tiempo, porque si bien, si no son unos psicópatas, si son unos charlatanes (Goethe), a lo que las consecuencias serían nefastas y los ejemplos sobran. 

2. ¿Por qué la constitución de 1991 si es tan buena, ha tenido mas de 30 reformas constitucionales, y la de 1863 solo tuvo una  y totalmente insignificante de articulo único?. Supuestamente la Asamblea Nacional Constituyente fue constituida de varios sectores sociales, políticos, precisamente para que fuera pluralista de ideas, pero sabemos que el sincretismo (eclecticismo) no llevan a ninguna parte, o bien se establece unos principios propios o no se hace ninguno. La constitución de 1863 se concibieron los principios liberales, sin ningún tipo de mixtura, por eso triunfó. La constitución actual contiene muchos errores que deben ser reparados, pero que por supuesto no son iguales a la de 1886, el cambio fue bastante bueno. Con esto no quiero decir que la constitución deba ser cambiada hacia la de 1863 con algunos ajustes estructurales, si, pero no. Si, pero mas adelante, ahora solo se prefiere cambiar la mentalidad de las personas y trabajar sobre la constitución de 1991, pero bajo otros parámetros. por ello cambiar la constitución es inútil, por lo menos, por ahora (para más información ver, aquí y aquí) . 


V. DE LA CONSTITUCIÓN DE 1991


Ahora andentrandonos a la Constitución de 1991, debemos hacer primero un recuento histórico de como surgió esta “gran” constitución que fue a cambiar los “paradigmas neoliberales” de la época, “neoliberalismo” que no era otro que el mismo corporativismo (neomercantilismo). Como lo sigue siendo hoy en día. 

Muchos aún no están satisfechos por la nueva constitución, ya que creen que es “neoliberal” ya que se sigue protegiendo al empresario (al burgués), por eso es que se necesita una lucha de clases, donde se permita el poder del proletariado. Es inconcebible e increíble que hoy en día aún se sigan hablando de esas teorías después de todos los intentos fallidos y realizados por los socialistas en los Estados donde se ha practicado, pero no, aún se afirma que no se ha llevado a cabo esta “revolución”. Entonces imagínense cuando esto suceda, si supuestamente nunca ha sucedido en Rusia, Cuba, Corea del Norte, Camboya, Laos, Ucrania y que quiere suceder o que esta a punto de suceder en Argentina, Bolivia, Venezuela y otros países de Gobierno colectivista, ¿cómo será?, no, gracias. No quiero vivir en ese mundo distópico orwelliano. 

La creación de la carta magna del 91, no fue más que un oportunismo, por querer introducir unos cambios sociales, políticos, económicos (no tanto, pues sigue lo mismo desde 1936 y un poco antes) que tenía la constitución de 1886, todos vieron y ven la constitución de 1991 como la panacea de los grandes males. Bueno, ni es panacea, ni lo fue, porque sigue aún con problemas, porque sino como se explica las mas de 30 reformas introducidas a esta carta en tan solo 23 años.

Esta carta política llamada: «constitución de los derechos humanos» bien porque introdujo no solo los derechos civiles propio de la revolución francesa, que estaban ya implícitos en la constitución de 1863 sino porque introduce derechos sociales, económicos y culturales. Entonces tenemos que la constitución de 1991 se acopla a los instrumentos internacionales del PIDCP, PIDESC, Carta de la ONU, Convención Americana sobre Derechos Humanos, los cuatro Convenios de Ginebra (el bloque de constitucionalidad) y otros.... (para más información ver, aquí) a lo que llamamos también “derechos humanos” sin serlo, de allí lo de Estado “Social” de Derecho. 

Por ello se llama así, y por esto es que es una constitución progresista, mas no liberal en sentido clásico, sino socialista. Entendido en palabras de Stuart Mill: socioliberal (ni tampoco). Porque responde mas a un llamado socialdemócrata. Siendo el primer primer concepto mas tenue, ya que propugna una intervención parcial en la economía, siendo que no es así ahora mismo, sino todo lo contrario (el Estado interviene en todo) y es lo que intenta implementar el presidente Santos (intervención parcial), pero creo que no se pueda si sigue aumentando el gasto público, otorgando subvenciones, construyendo casas “gratis”, aumentando la burocracia del Estado (valga el pleonasmo), plata para costear el pos-conflicto, reparar victimas (ver, aquí)... ¡Así no se podrá! Lo mas importante para el crecimiento o desarrollo en una economía de un país es la austeridad, como comienzo y luego viene lo demás (ver, aquí). Por tanto , el secreto de este saneamiento financiero no es la austeridad extrema, ni mucho menos, sino una potente rebaja de los impuestos a las empresas, mas nada. Ya que al ofrecer tasas de impuestos muy bajos a las empresas, son muchas las que deciden trasladar su sede, lo que automáticamente genera ingresos públicos y puestos de trabajo.

Sin desviarnos del tema, la Constitución que conocemos hoy en día de 1991, fue creado a partir de un movimiento estudiantil que propuso convocar a una Asamblea Nacional Constituyente para las elecciones de 1990-1 para efectuar un nuevo pacto o contrato social (llamado séptima papeleta), donde pondrían sus aportes el ELN, el M-19 y el Movimiento Guerrillero Quintín Lame, pero originalmente comenzó debido a la gran oleada de violencia causada por los narcoterroristas, el conflicto armado y el asesinato del candidato presidencial Galan. Principalmente no fue aceptada esta séptima papeleta por el Consejo Electoral (ya que no era oficial), pero la Corte Suprema de Justicia lo validó, como voluntad popular. Los notables asambleístas fueron, como para mencionar algunos: Alfonso López Michelsen, Claudia López, Oscar Guardiola, Antonio Navarro, Horacio Serpa, Eduardo Verano entre otros (para mas información, hacer clic, aquí y aquí)...  

Luego de todo ese trámite, nace el 4 de julio de 1991, la constitución actual, la cual lleva mas de 20 años, más de 30 reformas y que tiene como supuesta función: “asegurar la paz, la convivencia, el trabajo, la igualdad, el marco participativo, un orden economico, social y político justo, traer prosperidad...”. El país se organiza administrativamente de forma descentralizada, pero unitariamente como nación, con entes territoriales “autónomos”, se reconoce la diversidad étnica, cultural, se establece los estados de emergencia y excepción, se incluye la Fiscalia General de la Nación, se crea la Corte Constitucional, se crea el derecho de tutela, el derecho de petición, se crea el Consejo Superior de la Judicatura y varias particularidades que veremos a continuación. 

Podrán decir muchos, que a partir de la Constitución de 1991, se puede hablar de un “verdadero” Derecho Constitucional, donde se introduce un concepto de democracia más participativo (pleno), hay una actuación de rigidez constitucional, se introduce los conceptos de guerra exterior, conmoción interior (de la cual se ha tomado varias veces, para tomar decisiones para el país, totalmente demagogas, el que mas la ha utilizado es el gobierno de Uribe ), como también el de emergencia económica y social (donde el gobierno tiene que intervenir, para arreglar problemas que se presenten (fue utilizado por Pastrana —para “arreglar” el sistema financiero, Uribe, para “arreglar” las pirámides financieras y emergencia social en el sector salud—  y Santos para “arreglar” la crisis de invierno—), si bien, nos damos cuenta se ha utilizado esta medida para “arreglar” más que todo problemas en el sistema financiero, y no creemos que haya sido para la conveniencia de la comunidad.  

Lo mas importante, a nuestro parecer de esta constitución, fue que se introdujo el «Bloque de Constitucionalidad» un concepto moderno sobre como la constitución, y los Tratados Internacionales se integran en un solo bloque en sentido lato y amplio (para más información ver, aquí).  De allí, que se conformara un catalogo de derechos fundamentales, en ello además, derechos de segunda generación conocido como: derechos sociales, culturales y económicos, se introdujo, debido al contexto técnico, cultural y sobre todo histórico de la fecha. Es decir que el devenir de estos “modernos” derechos, algunos incluidos como fundamentales tales como: el de vivienda digna, salud, entre otros, lo conforman (ver, aquí), todo esto se ha conseguido para poder llegar a un “Estado Constitucional”, que por suerte no se ha conseguido. Gracias a estas revoluciones del siglo XX, se introdujeron estos conceptos, como fue en la Constitución de Queretaro (México) de 1917, Constitución Rusa de 1918, la de Weimar (Alemania) de 1919, de Austria de 1920 y paulatinamente en el resto de las constituciones, con ello sin faltar con las otros instrumentos internacionales, pero todo esto se ha conseguido a pesar, muy a pesar de la internacionalización de los derechos sociales del Tratado de Versalles de 1919 y con la creación de la OIT, Carta Internacional de DD.HH, PIDECS, PIDCP, CADH, sus respectivos pactos adicionales, y sumado a esto con el sistema de protección de estos derechos, con su denominada Corte en nuestro caso de la Corte IDH, todo ello se encuentra consagrado en el articulo 93 de la actual constitución.

Siendo para otra ocasión, estudiar el articulado de esta carta magna uno por uno, purgando y dejando lo que sea necesario para lograr una constitución liberal, en nuestro caso una carta magna libertaria, solo nos quedaremos con mencionar algunos puntos, tal como se esta haciendo. Frente a los catálogos, introducidos en esta constitución, los derechos de primera generación que los encontramos desde el articulo 11 al 41 (donde se tiene reserva frente algunos de ellos), del articulo 42 al 77 están los de segunda generación (que se tienen aun, mas reserva) y del articulo 78 a 82 (se tiene algunos reparos), al menos se podrá considerar los derechos de aplicación inmediata, que sin son en alguna medida derechos humanos, tal como lo establece el articulo 85 de esta carta.   

Dentro de esta carta se introdujo por primera vez, las acciones constitucionales pertinentes para garantizar los derechos fundamentales de las personas, (bueno no solo de todos los derechos que se puedan considerar, derechos civiles, sino también de los sociales que se reconocieron como fundamentales), por ello la acción de tutela (llamado en otros países como de amparo), va a ser una gran ganancia y un gran problema también, para su efectividad y para su reconocimiento, porque no se podrá reconocer derechos propios del ser humano, sino también derechos que se introdujeron a inicios del siglo XX (derechos de segunda generación). Para que se puede interponer se debe estar en un estado de indefensión o de subordinación o como también que se este causando a la persona o a un tercero un perjuicio irremediable. También se introdujo, no con la misma importancia: la acción de cumplimiento, la de grupo y la popular. 

El control de constitucionalidad y la excepción de inconstitucionalidad, son propias también de esta constitución, aunque ya había tenido su arraigo en la reforma constitucional de 1910 de procedencia «liberal radical», y en la constitución de 1991 se encuentra plasmado en el articulo cuarto. 

Se integra en el articulo 90 el concepto de antijuridicidad del Estado, que todo daño causado a un ciudadano sera resarcido por este, claro esta con plata de los contribuyentes, pero evoca también la responsabilidad propia del funcionario, por lo que el Estado podrá repetir contra este, en caso tal que haya una responsabilidad. En el articulo 95 se dan los deberes y obligaciones de los ciudadanos, que para nuestro parecer no debe ser otro que el de no perpetrar actos ilícitos, inmorales frente a terceros (principio de no agresión), no más. Tal como lo destaca el articulo 95.1, lo demás son galimatías. 

En el acto de la soberanía articulo 3 y 9 de la constitución se habla del concepto nacional e internacional, el primero reside en el pueblo el segundo es colectiva recae sobre la nación, es por ello es que se habla de un nacionalismo, y el nacionalismo que debemos defender debe ser liberal (para mas información ver, aquí y aquí), por ello es que la forma de poder del Estado, como monopolio fue que se ejerciera esta ultima carta magna “deliberadamente» como centralista y no como federalista y muchos menos como regionalista (cantonalista) que es lo que proponemos.

Esta constitución sigue el mismo modelo liberal de los Estados liberales, valga la redundancia, sobre separación de poderes: legislativo, judicial y ejecutivo. Lo que ha cambiado son los modelos de cada uno, sobre miembros, duración de mandatos, programas programáticos, sobre lo que se puede legislar o no, tipo de leyes, decretos, reforma a la justicia, y demás arandelas que no llegaremos a tomar aquí, sino en otro articulo como se ha dicho. En el aspecto ejecutivo nacional y territorial en el primer caso el Presidente tiene triple función de jefe de Estado, jefe de Gobierno y suprema autoridad administrativa, es decir que nuestro sistema presidencialista es super fuerte, tal como el de Estados Unidos, aunque existe ya una parlamentarización, sobre este modelo, tal como son la: moción de censaura, el impeachment y también en el judicial (precedentes)... 

Es de anotar además que la Constitución de 1991 en el caso de la descentralización administrativa, por parte de los territorios, tiene previsto, dividirse por medio de regiones, algo que no se ha hecho, hasta el momento, debido a que el centralismo no le conviene. Sobre todo desde el ámbito presupuestal, falta entonces la expedición de una ley orgánica que permita dicha división. Entendiendo las regiones como la unión de varios departamentos o estados (pero esta vez no hay Estados) que tienen la obligatoriedad de reunir sinergias con tal de ayudarse mutuamente. Todo ello está previsto en el capitulo del régimen departamental, municipal y especial sobre el titulo de la organización territorial.

Uno de los puntos mas polémicos de esta carta magna es quizás el titulo del régimen económico y de la hacienda publica, que va en contra del espíritu de la Constitución de Rionegro (1863). Comenzando con el articulo 332 donde se expresa que el Estado es propietario del subsuelo y de los recursos naturales; creemos que esta introducción fue un gran error (tal como dice Enrique Ghersi: “la diferencia de encontrar petroleo en Texas es que te hace rico, pero encontrarlo en Colombia te hace pobre”), que obviamente no estaba en la constitución liberal (para mas información sobre el tema ver, aquí y aquí). 

Si atisbamos los artículos siguientes nos presenta que se apoya la iniciativa privada pero siempre y cuando este dentro los limites del bien común (entonces, en cierto sentido no hay propiedad privada), y a la final dice que esta siempre cumplirá una función social, y el Estado intervendría cuando así lo exija el interés social. La dirección general de la economía estará a cargo del Estado (keynesianismo puro y duro), para distribución, mejoramiento del progreso, el “Estado dará pleno empleo a las personas” y promueve una sostenibilidad fiscal, como otras mentiras más... tal como lo establece el articulo 334 de la misma carta, así mismo se destaca el capitulo de los planes de desarrollo que debe presentar el gobierno para su mandato, del presupuesto, de la distribución de recursos y de las competencias, este capitulo es donde mas tiene que ver con la regalías y la llegada del dinero por parte del centralismo, algo que nunca se ve (por eso el apoyo de las regiones en nuestro país cuando de sistema general de participaciones se trata). 

En los últimos capítulos de esta constitución trata el tema de la finalidad social del Estado y de los servicios públicos como también de la banca central. Se dice en el articulo 365 que los servicios públicos son inherentes a la finalidad social del Estado (algo que nos parece falso, pero que no discutiremos aquí), por tanto el Estado prestara directa e indirectamente estos servicios, como también la vigilancia. Todo ello para “mejorar” la calidad de vida de los ciudadanos. Y con respecto a la banca, todos sabemos que Hacia 1923, cuando llegó a Colombia la Misión Kemmerer, el sector bancario colombiano llevaba ya varias décadas de desarrollo y se hallaba bastante consolidado, debido al debacle de la gran crisis del 29, se logro crear una banca central (algo que no necesitábamos, pero que a la final se creó) no sobra decir que no deberíamos tener una banca nisiquiera libre e independiente, porque no lo es, hasta el momento. Es más, la creación de la banca central es la responsable de las guerras mundiales y de los conflictos de hoy en día, (para mas información ver, aquí y aquí). 

Bueno, dejando al lado la actividad criminal de la banca, se dice en la constitución que las funciones de esta son según el articulo 371 y siguientes: 

Regular la moneda, los cambios internacionales, el crédito, emitir la moneda legal, administrar las reservas internacionales, ser prestamista de ultima instancia y banquero de los establecimientos de crédito y servir como agente fiscal del gobierno. Todas ellas se ejercerán en coordinación con la política económica general. Ademas de ello el presidente ejercerá vigilancia y control sobre esta. El Estado por intermedio del Banco de la República, velara por el mantenimiento de la capacidad adquisitivo de la moneda. 

Por ultimo, viene la reforma de la constitución, de como esta se puede reformar o cambiar. Debido a sus clausulas pétreas, solo se puede hacer por medio de una asamblea nacional constituyente, por si se quiere hacer; el congreso podrá reformarla mas no sustituirla por medio de un acto legislativo (10 congresistas), por medio de los concejales y diputados del país (20%), ciudadanos (5% del censo electoral), ademas de ello se podrá hacer por medio de referendo, que se hace exclusivamente con los ciudadanos, un mecanismo participativo o directo de democracia mas no representativo; de allí que se pueda reformar pero de forma rígida. 

Y hasta aquí dejamos plasmado las partes más importantes de esta constitución por la que se constituyó 380 artículos extensos y largos a comparación de los 90 y más artículos de la constitución de 1863 de la cual fue más precisa. Luego de esto vendrá los mas de 60 artículos transitorios y más de 30 reformas constitucionales que conocemos hoy en día, de lo que no hablaremos y lo dejaremos para otro articulo, el estudio profundo de esta constitución (socialdemócrata) con todas sus reformas y artículos transitorios. 


VI. REFLEXIÓN


No esta de más decir, que el estudio de estas tres constituciones, fue producto de una evolución histórica, que la gran transición que se ha dado, ha sido para bien, si lo vemos desde el punto de vista diacrónico, si lo vemos desde otra arista, no. La Constitución de 1991 ha sido la antítesis de la Constitución de 1886, pero realmente la síntesis fue, aunque haya sido anterior: la Constitución de 1863.

Así mismo sucedió con las constituciones anteriores a la de Rionegro o de 1863, la Constitución de 1843 era conservadora y las de 1853 y 1858 no eran lo suficientemente liberales. Mediante la Constitución de 1863 o Constitución de Rionegro, proclamada en esa ciudad el 8 de mayo de ese año, se avanzó en la consagración del ideario liberal, que hasta hoy no se ha dado más. La Constitución de Rionegro ha dejado de existir, sus páginas manchadas han sido quemadas entre las llamas de la Humareda”, dijo el 10 de septiembre de 1885, desde el balcón del Palacio Presidencial, el entonces presidente Rafael Núñez. 

De aquí en adelante caímos en mas de un siglo de oscuridad, donde las libertades eran coartadas a favor de la iglesia y del estatismo, las cosas no cambiaron para mejor sino para peor. La Constitución de 1863, tuvo un carácter liberal, laico y federal. Los Estados Unidos de Colombia, como se llamó el país a partir de 1863, establecieron una confederación de nueve Estados soberanos con una gran autonomía en la cual pocas funciones correspondían al Gobierno Central y las demás a los Estados que integraban la federación, Cada Estado tenía rentas, potestad legislativa y gobierno propio debiendo ser, eso sí, “popular, electivo, representativo, alternativo y responsable, todo esto se vino a restablecer a duras penas en algún sentido en la Constitución de 1991, pero no completamente.  

Ahora, antes de hacer cambios en una constitución, o abrogarla para establecer una nueva, no debe ser la idea, al menos por el momento, ya que nuestro propósito debe hacer cambiar las mentes, hacia mentalidades liberales/libertarias, menos estatistas, redondeando en las libertades civiles, políticas, económicas y en los derechos de propiedad. Esto lo hizo una vez la izquierda que hoy se conoce como progresismo, tal como enseñaba Antonio Gramsci, las ideas deben fluir en las universidades, artes y demás instituciones de la sociedad civil, y no importa quien gane las elecciones en este caso, que Constitución este imperando o no, sino a los individuos, al pueblo es donde se debe llevar el mensaje, donde ya estarían en sus manos, y todos en algún tiempo habrán adoptado el mismo lenguaje, siendo este caso, que el lenguaje no seria el del autoritarismo o totalitarismo, sino el de la libertad, para nada sectario, ni fragmentario, sino que cada quien desarrolle su ideas o conjuntos de ellas, es por ello que las ideas liberales y menos las ideas libertarias no han llegado lejos, y por tanto es irrelevante que se consagren o no en constitución nueva, porque daría lo mismo. Cambiarla solo seria útil para el gobernante de turno y lo manejaría a su gusto y esa no es la forma. 

Pero de algo si podemos estar seguro y es el coraje y la persistencia que nos caracteriza a nosotros los liberales y libertarios, en querer hacerle ver al mundo, las verdaderas ideas de la libertad a las personas; que si bien aun somos ignorados, rechazados, balbuceados..., se ven obligados a reconocernos. Tal como lo expresa Lew Rockwell, (ver, aquí). 


Entonces, ¿es el momento de los liberales/libertarios?.



Notas:



(1)
 Cfr. García Pelayo, Manuel. Derecho Constitucional Comparado, Alianza Editorial, 1999. Madrid, pág. 349-367, también pág. 277 y ss. 

(2) Cfr. Restrepo Piedrahita, Carlos. Constituciones Políticas Nacionales de Colombia, tercera edición, Universidad Externado de Colombia, 2004. 
  
(3) Cfr. Tascón, Tulio Enrique. Historia del Derecho Constitucional Colombiano, edición especial, 2000, pág. 90-108. 

(4) Cfr. Kenneth Ng, "Free Banking Laws and Barriers to Entry in Banking, 1838-1860", The Journal of Economic History, Vol. XLVIII, No. 4, December 1988, pág. 877. Ver también, Meisel, Adolfo. Los bancos comerciales en la era de la banca libre 1871-1923, versión en linea: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/economia/banrep1/capitulo5.htm 

(5). Los bancos que se fundaron en la Costa Atlántica entre 1873 y la creación del Banco de la República, fueron dieciocho. En general, estos bancos no sobrevivieron más allá de 1925. En efecto, para finales de dicho año sólo había tres bancos en la región: el Banco Nacional de Sabanas, el Banco de Bolívar y el Banco Comercial de Barranquilla. Sin lugar a dudas, este último fue el banco de mayor importancia en la región Caribe, tanto por su longevidad como por su impacto sobre la economía local (su radio de acción estuvo limitado, en lo fundamental, a Barranquilla). Además, hay que tener en cuenta que este banco tiene una relación directa con el primero que se creó en la región. Esto, debido a que en 1904, los accionistas del Banco de Barranquilla (fundado en 1873) decidieron liquidar dicho establecimiento para crear en su reemplazo el Banco Comercial de Barranquilla. Tanto en la creación del Banco de Barranquilla en 1873, como en la del Banco Comercial de Barranquilla en 1904, participó un amplio espectro de empresarios locales. En 1873 estaban entre los accionistas fundadores: Esteban Márquez, Joaquín M. de Mier, J. J. Senior y Wolff y Correa, todos ligados estrechamente al comercio exterior. En 1904, sobresalen: Jacob Cortíssoz, Ricardo Arjona, Aepli y Cía, Evaristo Obregón y Correa-Hellbron. (Meisel, Adolfo. Los Bancos Comerciales en la Era de la banca libre entre 1871 y 1922. Versión en linea: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/economia/banrep1/capitulo5.htm)

(6). Tascón, ob.cit, pág. 163

(7). Ibidem, pág. 169

(8). Ibidem, pág. 169

(9). Ibidem, pág. 173

(10). Ibidem, pág. 196

(11). Ibidem, pág. 241-242