9 de septiembre de 2014

CORRIENTES FILOSÓFICAS Y POLÍTICAS DEL DERECHO LABORAL.


Esta es una recensión del libro de Francisco Rafael Ostau sobre el discurso paternalista en la formación de la norma laboral. Todos los fragmentos aquí tomados, se encuentran en el libro mencionado, literalmente, por tanto lo dicho en este escrito no me pertenece. 

Por, Mario Felipe Daza Pérez. 

El autor comienza diciendo que la formación de las normas laborales colombianas, no fue como en Europa propio de una lucha de clases, sino mas bien del protagonismo interventor de papá Estado y de los actores sociales, eso no quiere decir que no hubo una lucha de clases, si, pero no muy notoria. 

Las diversas corrientes ideológicas-filosóficas y políticas, que se han presentado en el derecho del trabajo datan de la época de la ilustración, con Voltaire, que aporta una nueva mirada hacia el pasado en el siglo XVIII a partir de la filosofía, introduciendo en los hechos sociales lecturas filosóficas, para entender la historia, una de las categorías introducidas por este escritor, historiador, filósofo y abogado francés es el concepto de progreso, entendido como los cambios que se presentan en el acontecer histórico, como producto de la historia pasada y que se manifiesta en el presente, a partir de toda esta época empezaron a surgir pensadores políticos como Nicolas Maquiavelo, por lo que relata nociones que luego van hacer historia dentro del derecho laboral, relata este político italiano las luchas suscitadas entre la nobleza con la burguesía y de los trabajadores en los gremio textileros por reivindicaciones sociales, expresando una concepción histórica de carácter de los hombres que intervienen en los sucesos (para más información ver, aquí).

Aunque en el renacimiento y en los comienzos de la modernidad encontremos la presencia de una preocupación histórica de signo diverso a la medieval, no podemos decir que la filosofía de la historia, como un modo de pensar histórico reflexivo y crítico, hiciera acto de presencia hasta la ilustración, sin embargo, el nacimiento de esta corriente filosófica de la historia es un movimiento humanista de la visión teológica que había dominado la lucha contra los prejuicios y contra el argumento de autoridad que se lleva a cabo en los comienzos de la modernidad, Voltaire va a tener influencia del mundo teológico (cristianismo católico), pero también como una mayor expresión de su obra del mundo de la razón (ilustración), en el que Emmanuel Kant considera que la Ilustración puede llegar a ser dolorosa, pues muchas veces es más sencillo pensar con el apoyo de otros que pensar por si mismo, La Ilustración es la liberación del hombre, de su culpable incapacidad, la incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otros, tener el calor de servirte de tu propia razón, he aquí el lema de la ilustración. El eje central de ¿Qué es la Ilustración?, gira alrededor de la necesidad de emplear de modo autónomo la propia razón, sin permitir que otros piensen por nosotros. Kant ve en esa autonomía de la propia razón el rasgo esencial de la Ilustración.

El derecho como parte de la cultura puede despejar a partir de la historia del derecho, el mundo del trabajo es comenzar a plantear la urgente necesidad de que la ciencia del trabajo y en este caso del derecho del trabajo comience a ser reconstruido a partir, no solamente de los elementos del pasado sino también adaptarse al nuevo mundo del trabajo en que el siglo XVI, nos ha introducido valga decir el derecho del trabajo surgido del estado de bienestar hoy tiene que ser reconstruido bajo las nuevas realidades económicas y sociales sin desconocer la importancia de que el estado proteja el mundo del trabajo como un elemento necesario para la convivencia de la sociedad y su bienestar.

Luego, en el siglo XIX la valoración del trabajo se comienza a transformar, tienen difusión la obras de Karl Marx (1818-1883), podemos decir entonces que Carlos Marx concibe la historia a partir de la producción social (trabajo social) de la existencia humana, señala que los hombres establecen determinadas relaciones de producción, necesarias e independientes de su voluntad y que estas relaciones de producción corresponder a un grado determinado de desarrollo de ls fuerzas productivas materiales, estas fuerzas en conjunto no en forma mecanicista, constituyen la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la cual se eleva una superestructura jurídica y política, a la que corresponden formas sociales determinadas de conciencia. Uno de los aportes de Carlos Marx consiste precisamente en habernos brindado a través del materialismo histórico, un método de análisis de la sociedad humana que integra los instrumentos de investigación de las ciencias sociales (desde la economía hasta la sociología), para la formación de la historia social, cuya visión viene a ser reforzada posteriormente.

En este sentido podemos decir que el propósito de demostrar que la historia de la norma laboral colombiana es mas producto del paternalismo que de la lucha social, hay que considerar la historia del derecho como una disciplina que integra el análisis de la norma su contexto socioeconómico y los discursos del poder quien se han presentado en torno del mundo del trabajo.

También Hegel en este mismo siglo, en el texto denominado en la Fenomenología del Espíritu, describe lo que se conocerá como el estudio del señor y el siervo, en el que existe un hombre atado a su trabajo, el cual determina toda existencia (el siervo), y el señor, es aquel hombre que se apropia y posee el trabajo de otro hombre, el siervo no es un ser humano que trabaja, es un trabajador que labora sobre objetos que pertenecen a otro, pero es el trabajo el que transforma esta relación, en definitiva es la necesidad del hombre libre que lucha por el reconocimiento y ese reconocimiento Hegeliano es el que se obtiene a través del paternalismo del señor. Así, señor y siervo se reconocen mutuamente. Por su parte Carlos Marx utilizaría el estudio del señor y el siervo para plantearse varias cuestiones y se conocerá mas adelante, el libro el Capital, donde sencillamente se reflejan los caracteres sociales de su propio trabajo como caracteres materiales de los propios productos del trabajo.

De lo anterior se desprende que la corrientes filosóficas y políticas han llegado a un solo punto y es el paternalismo que se ha adquirido a través del tiempo, desde el estado social de derecho, estado de bienestar, estado comunitario etc. El origen de la norma laboral Colombiana en nuestro caso alejada de esa lucha de clases trabajadoras y del desarrollo económico social, se ha adquirido más bien por el paternalismo jurídico, ya sea, el Estado, los Partidos Políticos, la Iglesia, las Organizaciones Sociales, Rama Judicial, Empresas, Sindicatos entre otros...), todas estas mencionadas toman el papel de padre, buscando convenientemente el bienestar de su hijo (trabajadores). Desde esta concepción del paternalismo, podemos señalar que en Colombia el discurso jurídico regulador del mundo del trabajo se ha caracterizado por ser producto del paternalismo clientelista tanto en los empleadores como de los diferentes gobiernos y de las organizaciones sindicales en sus distintas épocas.

Así el surgimiento de la norma laboral colombiana como producto del paternalismo tiene una particularidades que son:

Primero, que no tuvo como presupuesto el nacimiento previo de la clase obrera y de las organizaciones sindicales, como si ocurrió en Europa y Norteamérica. En Colombia nace primero la organización sindical a nivel legislativo y posteriormente se forma la clase obrera, lo anterior no permite analizar la expedición de la norma a partir de la lucha social. En nuestro país, la norma laboral, es producto del paternalismo, y en casos excepcionales de las luchas sociales. Por ello, en sus inicios, se observa el predominio exclusivo de los discursos sociales de los partido políticos tradicionales en épocas electorales (clientismo obrero) y 

Segundo, fue el surgimiento de la normatividad gracias a estas corrientes, fue la creación de la legislación social, ha estado completamente alejada del contexto socioeconómico de su tiempo, y en su desarrollo se presenta una mezcla de discursos, de las organizaciones sociales, partido políticos, iglesia católica etc. A partir de la década del setenta se observa una mayor influencia de la lucha social y de las estrategias elaboradas por los sectores dominantes a fin de conservar su poder o de contemporizar con las nuevas condiciones socioeconómicas que han empezado a imperar, caracterizadas por la aplicación de las políticas “neo-liberales” (liberales).