6 de septiembre de 2014

APOLOGÍA DEL DELITO: «DEBATE SOBRE LA TRAGEDIA DE FUNDACIÓN»





Felipe Fernandez Patiño expresa:

Haciendo análisis ‘facebookiano’ pienso que el joven que hizo los comentarios sobre el suceso en el municipio de Fundación no debe cobijarse bajo el derecho constitucional de la libertad de expresión e incurrir en abuso del derecho como tampoco la Fiscalía debe imputar por un delito que se debe al límite de la experiencia. Apartándome de la tesis de que podemos decir lo que nos venga en gana podemos decir que bajo esta normativa gravitamos en el error del abuso del derecho por el derecho mismo. Dicho por Cicerón “súmmum ius, summa iniura”. Los pensamientos del joven, él siendo estudiante de Derecho, argumentando desde el apriorismo debe conocer los tipos de actos que son objeto de sanción regulados por el código penal que en este caso no alcanza a ser un delito sino al parecer un animus iocandi, y de ahí a una intención de que alguien realmente cometa un delito hay una brecha larguísima. Concurriendo este también dentro del sistema subjetivo a la falta de interés legítimo en su obrar llevaría su actuación al margen de un acto abusivo y a su vez cuando hay una inexistencia de utilidad. Esta utilidad puede ser de cualquier tipo, es cualquier beneficio que se pueda obtener por el ejercicio de los derechos.



Fernández-Galiano, por su parte reconoce también límites en el derecho, y aduce que cada derecho fundamental protege un determinado valor de la persona, de modo que sólo se justifica en tanto en cuanto su ejercicio sea realizado con esa orientación teleológica, es decir, que se puede ejercer los derechos para los fines para los cuales fueron creados y concedidos al hombre (límites intrínsecos). Y también ve la relatividad del derecho que permite su ejercicio siempre que con él no se atente contra la sociedad, la moral, las buenas costumbres, el orden público, etcétera (límites extrínsecos). Los cuales podemos denotar por ser un hecho notorio claramente en el dolor de los primeramente implicados que son sus familiares. Por último, la línea de demarcación del derecho que podría enfrascarnos en la discusión de los límites, el juez y su discrecionalidad, el precedente y otro tipo de casos en los cuales  podrá ponderarse y decir cual es imperante…



Mario Felipe Daza Pérez expresa:


Es indignante lo que ha sucedido en la "Tragedia de Fundación" (tal como lo llaman algunos) con los niños calcinados en un bus. Este suceso debería ser calificado de «vergüenza nacional», por la frustración que hemos tenido todos los colombianos, con este acaecimiento. Bueno, no todos se entristecen. Y de ello es que me quise manifestar aquí. Primero de los inoportunos mensajes elaborados por un díscolo joven y por otro lado de la responsabilidad penal de los presuntos victimarios.  De esta manera se debe salir rápidamente de este impasse,  para que ojalá no se vuelva repetir. En todo caso, se debe hablar de la responsabilidad del joven ibaguereño (desde un punto de vista moral y social, mas no jurídico) y de sus libertades y segundo sobre la responsabilidad en todos sus ámbitos de los intervinientes en la "tragedia de Fundación", sobre todo de los agentes del Estado y del Estado mismo y no del más débil de la situación, tal como lo es el chófer del bus.