4 de abril de 2014

¿ES EL LINCHAMIENTO UNA LEGITIMA DEFENSA?






*“Así como la fuerza de un individuo no puede LEGÍTIMAMENTE atentar contra la persona, la libertad o la propiedad de otro individuo, por la misma razón la fuerza común no puede aplicarse LEGÍTIMAMENTE para destruir la persona, la libertad o la propiedad de individuos o de clases”.


*“La ley es la organización del derecho natural de LEGÍTIMA DEFENSA: es la sustitución de la fuerza colectiva a las fuerzas individuales, para actuar en el campo restringido en que éstas tienen el derecho de hacerlo, para garantizar a las personas, sus libertades, sus propiedades y para mantener a cada uno en su derecho, para hacer reinar para todos la justicia.” 

*“En las relaciones ENTRE INDIVIDUOS, el uso de la fuerza solamente es legítimo cuando se trata de legítima defensa”.



*“Por último, ¿no es la libertad de la restricción de la ley sólo a su esfera racional de organizar el derecho de la persona a la LEGÍTIMA DEFENSA, de castigar la injusticia?”.

(Frederic Bastiat)



Por, Mario Felipe Daza Pérez. 



Muchos me podrán decir que no tengo autoridad para referirme a un caso como el que voy a presentar, porque me es ajeno, porque la situación no me compete, ya que no es mi país, por lo que debo circunscribirme solo a mi territorio dirían, pero no es así; desde hace poco tiempo hacia acá, se ha comenzado a disertar sobre una figura que ya en tiempos pretéritos se había venido utilizando, y que ahora aparece de nuevo no como estudio, ni tampoco para recordar su nombre sino como propuesta de solución para acabar los problemas delincuenciales en Argentina.

En Colombia es usual como en cualquier otro país de similar contexto social rechazar todo acto vandálico que se presenta en nuestra sociedad ya que estamos atiborrados de tanta delincuencia, estamos rayados hasta decir no más de todo esto. Es normal que cuando se presente un delito sea la autoridad policial quien capture al criminoso o al presunto infractor (para no decir delincuente nato o habitual), para llevarlo ante los juzgados. Notamos a cada rato en la práctica que por conductas díscolas un joven cualquiera que haya robado o hurtado un artículo de una tienda, almacén, supermercado lo haya hecho por cualquier motivo fútil o inane, para no entrar en detalle, es así… ¿y por esa consideración debe ser considerado como delincuente o un criminal?

Si no es la autoridad policial quien capture en flagrancia o no al presunto infractor sino un individuo o la comunidad, de la misma forma están en la solidaridad de entregárselo a la autoridad competente, y no el de hacer justicia a propia mano, porque si lo realizan estaríamos hablando de otro delito o delitos. No es común que esto pase, pero el linchamiento debe ser defenestrado de toda sociedad ya que colocarla como propuesta de solución sería regresarnos a la edad media y a tiempos remotos donde la sociedad era totalmente primitiva en estos aspectos. Si quieren solución de respuestas punitivas, el linchamiento sí que no es una solución adecuada, no es convincente y muy poco disuasoria.

Después de haber visto en los diferentes medios internacionales, como también en los  videos presentados en el perfil de Facebook y en la página de Youtube de Carlos Maslatón, quien es el precursor de esta propuesta (linchamiento), he podido atisbar los diversos fallos y errores a lo que este recurre. Solo para echar un vistazo aquí dejamos algunos de los videos:

https://www.youtube.com/watch?v=DNgDyMu97QU&feature=em-upload_owner (Carlos Maslaton en Duro de Omar cuya discusión tuvo con Mariano Gutiérrez abogado de la asociación de pensamiento penal y otros)

http://www.infobae.com/2014/04/01/1554310-justicia-mano-propia-o-delito-fuerte-debate-la-polemica-los-linchamientos (Carlos Maslatón en Infobae TV cuya discusión tuvo con Mariano Gutiérrez abogado de la asociación de pensamiento penal)

https://www.youtube.com/watch?v=wcAPvB-IssI (Carlos Maslatón en el progama de Liberman)

https://www.youtube.com/watch?v=T6KCW3R5gB4 (Carlos Maslatón en Palabras + Palabras)

Una de las primeras consideraciones que se le puede criticar es querer presentar que toda elucubración contraria a la que el presenta es izquierdosa, peronista, kichnernsista o comunista…, tratando a todos de esta forma. Siendo que esto no tiene nada que ver con las etiquetas e ideologías que este fundamenta. Lo que propone se presenta más a ideas o conceptos conservadores que a ideas liberales (o libertarias), diría con ahínco que son antiliberales, va en contra de un derecho penal liberal. Este expresa que lo que se propone en la reforma del Código Penal Argentino es Zaffaronista y que todas las facultades de derechos en este país están infectados de esta clase de derecho penal que lo califica como abolicionista, siendo que Eugenio Raúl Zaffaroni no es abolicionista, es agnóstico de la pena por mucho que critique el sistema penal  su vertiente más próxima es del derecho penal mínimo.

Carlos Maslatón candidato como diputado se declara asimismo como “liberal”, defensor del libre mercado, del capitalismo, seguidor de Hayek, Rand y demás clásicos del minarquismo. De esto puede destacársele su pensamiento porque también la comparto y lo admiro, no solo porque sigue estas ideas sino también porque se atrevió de ir de canal en canal, a presentar su propuesta errónea sobre el linchamiento, que aunque este mal en su planteamiento no quiere decir que no hay que reconocérselo.

Este asegura no tener nada con Sergio Massa (diputado) ni con Mauricio Macri (jefe de gobierno de la ciudad Buenos Aires) a pesar de no simpatizar con él en su ideología ni con ninguno del oficialismo. Para este la única forma de combatir la delincuencia es por medio de penas exacerbadas tales como la pena de muerte, cadena perpetua, con linchamientos…, lo que propone parece ser más bien ser una campaña política que una seria solución sensata al problema social de la delincuencia, utiliza como caballito de Troya, al liberalismo y al anticomunismo siendo que como dije ut supra, ni un ápice de similitud con lo que sucede aquí, es más, estas son propuestas que propugnan un antiliberalismo (o antilibertarismo), porque va en contra de un derecho penal liberal, algo que no se puede confundir son las políticas personales, la moral y  el derecho.

Entrando al trasfondo del asunto, podríamos decir que el linchamiento proviene etimológicamente de  Charle Lynch un juez de Virginia del siglo XVIII, de allí que su apellido se tomara como palabra para indicar un acto de ejecución sin proceso y de tumultos (muchedumbre) a un sospechoso o un reo, en Estados Unidos se conoce como “Lynch Law”. Para resumir la historia los procesos draconiano de linchamiento se ejercían por ejemplo en el lejano oeste americano  sin ejercerse de una ejecución sin proceso legal y considerarse casi siempre como veredicto instantáneo el ahorcar a un presunto sospechoso que habían robado algo, por ejemplo: un ganado ya sea bovino, porcino, equino...

Lo más caluroso de esta discusión y por ello es que se coloca el título del escrito como: ¿es el linchamiento una legítima defensa?, y es que el abogado Carlos Maslatón expresa que el linchamiento si lo es, es una legítima defensa en su manera más dura. Siendo que si es dura y bastante, pero de nada tiene que ver con la legitima defensa (autotutela), se parece más a un homicidio agravado por alevosía y ensañamiento, lesiones personales que por ser una causal de justificación como lo es la legitima defensa (supraindividual), no es tampoco error ni exceso sobre la causal de justificación y ni siquiera se asemeja al estado de necesidad ni nada por el estilo.

Linchamiento es un acto anormal en una sociedad, Norberto Bobbio lo llamaba: «el humor del grupo»,  arguye que es la manera más primitiva, espontanea e irreflexiva del grupo social, donde la comunidad actúa según la proporción entre violación y respuesta (en principio), actuando de manera diferente ante la circunstancia que nada tiene que ver con la gravedad social de la acción[1].

Concluyendo con Bobbio esgrime que los defectos de esta sanción están representados:
  1.        La incertidumbre de su resultado
  2.        La inconstancia de su aplicación y
  3.        La falta de medida en la relación entre violación y respuesta.

Todo este inconveniente depende del hecho de que este tipo  de sanción no está institucionalizado, esto es, no está regulado por normas fijas, precisas, cuya ejecución está confiada en forma; se establece para algunos miembros del grupo, expresamente designados para ello y así la institucionalización de las sanciones hace parte generalmente de la organización del grupo. Normalmente llamándose a este grupo un grupo “institucionalizado con sanciones institucionalizadas”[2].

El linchamiento es un delito de aquí a la Patagonia y de la Patagonia a la Cochinchina, puede tomarse desde homicidio agravado determinado hacia una persona cuando es reconocible o como homicidio determinado en riña, así ningún código penal no lo puede considerar como  un acto legítimo y que la comunidad tenga la batuta en hora de tomar represalias a caprichos y arbitrariedades por los delitos cometidos por presuntos delincuentes, lo que puede realizar es neutralizarla pero no a patadas para tirar a matar, sino para controlar y luego con fines a entregarla a la respectiva autoridad.

La legítima defensa es un institución jurídico de carácter universal, y que ha sido reconocido por todas las legislaciones del mundo, es así que el Papa Juan Pablo II, en su Encíclica Evangelium Vitae -El Evangelio de la Vida-, del 25 de marzo de 1995, la define claramente como el derecho a la vida y la obligación de preservarla[3]". Ha predominado a lo largo de la historia no solo es una figura bíblica sino histórica. Está bien decir que esta se utiliza o se consagra más que todo para aquellos caso en donde el estado debe actuar, y no actúa eso es correcto, pero es que el linchamiento no es y volvemos a repetir una legítima defensa ni severa, ni blanda ni nada que se le parezca.  De este modo queda para otra discusión el análisis de la legítima defensa, qué efectos tiene, consecuencias y el estudio detallado, que por la especialidad de este escrito no se puede tomar.

Si notamos los requisitos que tiene la legítima defensa en ambos ordenamientos jurídicos (como para el argentino y el colombiano) no distan mucho. A lo que se requiere según lo que expresa el artículo 34 #6 del CP Argentino (Ley 11.179) es una agresión ilegitima, necesidad nacional para repelerla o impedirla, falta de provocación suficiente por parte de quien se defiende. Para el CP Colombiano en su artículo 32 #6 expresa los requisitos de defender un derecho propio o ajeno contra injusta agresión actual e inminente, siempre que la defensa sea proporcionada a la agresión.

Teniendo en cuenta lo anterior, se puede estimar que el caso por ejemplo ocurrido en Palermo o en Rosario (homicidio) no fue una legítima defensa por los siguientes motivos:
           
      1.        Cuando se trata de una muchedumbre avasallante no se puede hablar de legítima defensa (como primer factor de exclusión), la legitima defensa es un derecho subjetivo de autotutela (personalísimo), que solo puede ser ejercido por una persona individualmente, no se puede hablar de una legítima defensa colectiva y mucho menos de una feroz muchedumbre que trata de neutralizar el supuesto delito, del que no se sabe si fue verdad o no.


2.  No había ningún tipo de agresión ilegitima, solo estaba defendiéndose frente a los golpes arrojados, quien podría invocar la legitima defensa (viendo la ironía del caso) tendría que ser él y no quienes lo golpearon y lo mataron. Entonces estaríamos hablando de un delito frente a otro delito. 


     
    3. No hay una necesidad de defensa bien porque este no estaba agrediendo a alguien, si fue claro que cometió el delito y se efectuó en flagrancia debía neutralizarse y entregarse a la autoridad competente, por mucho si se esté respondía con golpes se podría iniciar a golpear pero no fue así, y
   
      
      4.   Con respecto a la falta de provocación suficiente, no se cumplieron con la reglas de juego justas era una muchedumbre contra un solo individuo, por lo tanto se alteró y no se cumplió los requisitos, al no haberse efectuado con ninguno, no puede haber legítima defensa ni como tampoco exceso. En términos jurídicos colombianos se podrá decir también de la misma manera que no hubo agresión, inminente, actual (se efectuó posteriormente) y no fue proporcionada por que nunca hubo agresión por parte del presunto delincuente hacia la muchedumbre.

Como conclusión, aquí no se trata de defender al delincuente, ni de ser Zaffaronista, abolicionista, ni nada de eso (muchos dirán que si) se trata que los procesados o los presuntos reos tenga un juicio justo, muchos hemos sabido en la historia de los juicios injustos y no solo desde antes, sino ahora, piénsese en la pena de muerte decretadas en los Estados Unidos desde 1970, con 144 muertes injustas a la que se han equivocado con sus sentencias. Creemos que los abogados en sí y todos los operadores jurídicos deben velar por un juicio justo respetando y salvaguardando el debido proceso teniendo en cuenta con mayor medida los derechos de las víctimas que para mí concepción son más importantes que los derechos del criminoso.

A lo que para este tampoco en ultimas se le pueden negar, porque de lo contrario estaríamos retrocediendo hacia épocas vetustas, ¿o a quien le gustaría aplicar el Código de Hammurabi?, donde el ojo se pagaba con ojo y diente con diente, si, algunos si le gustaría, porque creen que la única forma de hacerlo es con penas elevadas, penas de muertes, cadenas perpetuas  creyendo que es la única forma de hacerle llamado a la sociedad de que no lo vuelva hacer, siendo que todo esto es una falacia, si en vedad queremos reconstruir una sociedad libre y tomar prevención con los delitos, debemos construir un futuro lleno de más oportunidades de empleo, educación, con justicia restaurativa, con un derecho penal mínimo eficaz, con reglas de juego justas, con pocos delitos, con tribunales eficientes, con procedimientos menos rígidos, con ejecución policial real (Günther Jakobs lo llama seguridad cognitiva,) así como decimos: menos estado y más mercado, podemos decir también menos cárcel y más justicia preventiva y eso es lo que es socialmente correcto y no el linchamiento Sr. Maslatón y todos sus seguidores.





[1] Cfr. Norberto Bobbio. Teoría General del Derecho,  segunda edición, Temis, Bogotá, 2005, pág. 109-110
[2] Ibídem
[3] Cfr. Jorge Leonardo Frank (1992). Legítima Defensa con Armas de Fuego. Volumen I. Editorial Ad-Hoc.