20 de octubre de 2013

LA ALIANZA DEL PACÍFICO: DE LA GLOBALIZACIÓN A LA LIBERALIZACIÓN


“El objetivo del liberalismo es la cooperación pacífica entre todos los hombres y entre todas las naciones. Cuando hay propiedad privada de los medios de producción en todas partes y cuando las leyes, los tribunales y la administración tratan a nativos y a extranjeros en iguales términos, es de poca importancia donde estén marcadas las fronteras de un país...la guerra ya no compensa; no hay motivo para la agresión...todas las naciones pueden coexistir pacíficamente".
                                                                                             Ludwig von Mises

“El libre comercio no es un privilegio; es un derecho humano”.
                                                                                         Tom G. Palmer

Por, @mariodaza & Felipe Maury vía @derechopublico1

Resumen: Si existe la integración de municipios/regiones de la misma manera puede existir la integración y cooperación entre países, y eso es lo que se destaca hoy en día en la globalización. A partir del surgimiento de la Unión Europea se ha querido conseguir un progreso/desarrollo económico e investigativo (I+D). La Alianza del Pacífico conformado por iniciativa de Perú (Declaración de Lima), México, Colombia y Chile ha resultado prometedor en la distinción hacia el desafío de un nuevo mercado en aras de su crecimiento; cotejandolo en un contexto unitario supranacional y extendida en una «soberanía porosa»; dando la idea de transformar las estructuras de las políticas públicas de los países que la integran.

Palabras claves: Economía Política, Derecho Económico Internacional, Estado Mínimo, Soberanía, Comerciantes, Derecho de Consumo, Alianza del Pacífico, Economía de Mercado, Globalización, Derecho Internacional Público, Pluralismo, Integración Económica, Economía Austriaca.

Introducción
La elaboración de este escrito no supone una investigación, sino un análisis de los beneficios que traería el acoplamiento de los países que integran esta Alianza con el fin de crecer económicamente. Nos encontramos en una realidad en donde la competitividad demarca unos parámetros necesarios para el desarrollo económico de las naciones que integran la arena internacional; acompañado esto, por el fenómeno de la globalización, en donde muchos límites se han visto reducidos hasta el punto de un nuevo planteamiento de la soberanía que difiere de las definiciones y prácticas más clásicas.
América Latina no se ha visto exenta a las consecuencias que ha traído la competitividad y la globalización, la apertura y expansión de los mercados, la integración económica de los países y el desarrollo cooperativo de la economía por medio de la utilización de bloques comerciales internacionales, son algunas de las estrategias que se llevan a cabo para dinamizar la economía de los países de determinada región como grupo, pero también para lograr una proyección individual como sujetos de derecho internacional en los planos económico y comercial. Nos encontramos entonces, en una región en donde se han llevado a cabo numerosas integraciones económicas, que impulsan a los diferentes países que las conforman a ser activamente participativos en el mercado de bienes y servicios, y en el mercado bursátil internacional; lo cual es indispensable para lograr la equidad y el desarrollo con el fin de estar cada vez más cerca del nivel de los países mayormente libres.
En este orden de ideas, podemos observar que la integración económica no es un proceso que se da por sí solo, es necesario también replantear conceptos que se han mantenido internamente en el particular de cada Estado. Es el caso de la «soberanía», este es un concepto que ha sufrido muchos cambios y su práctica también ha sido susceptible de ellos; la integración económica trae consigo una «cesión de la soberanía estatal», en el entendido de que se hace necesario unas instituciones y disposiciones que rijan las relaciones comerciales que se llevarán a cabo en el marco de la misma integración; esto lleva consigo el hecho de flexibilizarla, para que exista una efectiva regulación a través de los entes y de las disposiciones supranacionales en concordancia con el principio de cooperación internacional, de la interacción voluntaria y el orden espontáneo que debe estar presente en cualquier proceso integrativo. No es posible entonces, en el marco de una integración económica, entender la soberanía como “soberanía absoluta” sino: «porosa».
La defensa de la globalización (Norberg, 2003) se ha venido desarrollando desde la transmutación del concepto de soberanía como composición cultural, social, político y económico. A partir de la noción de Estado-nación se ha debilitado el concepto de la globalización. La característica esencial no es otro que el de crear una capacidad de privatizar y desnacionalizar las instituciones estatales y los programas de política pública. Es de gran importancia abarcar esta temática ya que resulta necesario en todo proceso de integración económica contar con una efectiva regulación abierta de las relaciones entre consumidores y comerciantes, no sólo porque desde el punto de vista interno de los Estados es de gran importancia, sino porque el mercado funciona por medio de un desplazamiento de bienes y servicios que se comercializan con el fin de ser consumidos y de ahí que se haga necesaria la existencia de una regulación efectiva de las relaciones que puedan desprenderse de estas actividades.
Soberanía, globalización y economía de mercado
El acoplo de un modelo económico como el de la Alianza del Pacífico no puede ser otro que el del capitalismo de mercado cuyo sistema de organización económica caracterizado por la propiedad privada y por el uso para el beneficio privado del capital creado por el hombre y del capital de origen natural, teniendo en cuenta el enfoque de la metodología individual donde los individuos trazan sus propias metas y acciones en contraste al colectivismo, en este caso del "proteccionismo". Un ejemplo clásico de la obra de Adam Smith nos permite comprender mejor la distinción entre riqueza proactiva y riqueza reactiva. Smith señala que: “no es la benevolencia del carnicero, el cervecero o el panadero la que nos permite disfrutar de sus servicios, sino más bien su preocupación por su interés propio”. De allí el punto de encuentro entre el Derecho y la Economía en que los individuos persiguen su interés propio y actúan racionalmente para maximizar la riqueza donde terminan beneficiando a terceros. (Malloy, 2007, p. 117).
En este caso, el globalismo es la concepción en que el mercado mundial desaloja o sustituye y adopta una ideología de liberalismo, destacando el presunto predominio del sistema mercado mundial. (Beck, 2008, p. 32).  La concepción de la soberanía se basa en una construcción lógica engañosa qué parte del supuesto inicialmente que las normas e instituciones existentes derivan de un objetivo de creación. Sin embargo, una sociedad de hombres libres presupone que todo el poder está limitado por las creencias de posición que hizo que unirse a ellos, y que donde no hay acuerdo presente no existe ningún poder (Hayek, 1983b, p. 33).
La concepción de la necesariamente ilimitada de supremo legislador que desde Bacon, Hobbes y Austin ha servido de justificación para la irrefutable suprema fuente del poder absoluto, primero de los monarcas y más tarde de las asambleas democráticas, parece evidente por sí mismo sólo si el término ley se limita a las normas orientar la acción deliberada y concertada de una organización. (Hayek, 1983a, p. 91), dicha organización de estos países nos permitirá florecer hacia un nuevo rumbo que ya traspasado los senderos económicos en tan poco tiempo, ha superado más del 40% de lo que ha hecho Mercosur desde su creación, de allí que se puede analizar sobre este tema con tanto interés.
Utilizamos la palabra globalización (Palmer, 2002) precisamente para referirnos a la disminución o la eliminación de las restricciones estatales en los intercambios a lo largo de las fronteras, y al cada vez más integrado y complejo sistema global de producción e intercambio que ha surgido como resultado. Las inquietudes radican en cuáles son los efectos que la globalización verdaderamente tiene. Con la globalización no se produce solo una erosión de la estructura de la misión y de las instituciones estatales sino una transformación fundamental en sus presupuestos. No existe alternativa nacional a la globalización, quizás sí en cambio, exista en el ámbito transnacional, la creación de un Estado trasnacional como el tamaño de la Unión Europea que pudiera reconstruir para los Estados cooperantes la primacía de la política y de la capacidad de acción política en los campos social y económico. (Beck, 2008, p. 197).
Si la economía mundial preferiblemente "capitalista", está regida por el principio de "maximizar sus beneficios", así como de "impedir" la intervención estatal en materia económica, ¿debería ceñirse en centrarse en un política de impedir el funcionamiento libre de mercado con el fin de mejorar la perspectiva de beneficio de un determinado grupo? En este caso la Alianza del Pacífico pretende entrar a ese sistema "capitalista de mercado" y por ello todo el que quiera ingresar debe tener dicha pertenencia. ¿Qué significa actuar de manera colectiva entre Estados? Es el escenario de relaciones en que aparecen las alianzas entre Estados que se sitúan en la sociedad mundial y de ese modo renuevan sus especificidad e independencia como Estados globales, desarrollando así su propio identidad regional y de soberanía, construyendo de esta medida una «soberanía incluyente». Consiguiéndolo como proyecto político es posible que aumente el consenso de las libertades individuales/económicas.
Actualmente se aprovechan del fenómeno de «soberanía porosa» o de la globalización: Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong, Singapur, Mauricio, Nueva Zelanda, Chile… Ahora, el proceso de integración económica frente a los países del ALBA o de otros mercados se unen esta vez para formar un solo mercado (mercado común), ahora llamado Alianza del Pacífico. Para llegar a ello se debe acoplar las estructuras nacionales, a fin de abarcar con el mínimo coste social en el ámbito que se pretenda integrar; por ello, se necesita de un proceso de integración económica con implicaciones políticas, como las de: zonas libres de comercio (ciudades charter), uniones aduaneras, de mercados bursátiles , economía de escala, intensificación de la competencia dentro del nuevo mercado ampliado. Introduciendo reformas estructurales de mediano y largo plazo. (Tamames y Begoña, 2010, p. 209).
La integración económica, el efecto globalizador de soberanía porosa y de mercado no puede ser entendida como la panacea, como la superación de todos los males de las economías, para alcanzar la meta del desarrollo integral sino que debe ser tomada desde una serie de medidas de transformación estructural tales como el tributario, el de distribución, agrícola; así será como la integración económica podrá contribuir a acelerar el desarrollo de la economía tal como lo ha hecho por ejemplo la Unión Europea y países que aunque no han pactado una alianza tienen encomia de esta índole bien como expresamos con los países de mercado mayormente libres, con poca intervención estatal como el caso de los cuatro dragones asiáticos (Corea del sur, Taiwán, Hong Kong y Singapur).
Países como Estados Unidos, Canadá, Francia, España, Portugal, Turquía, China, entre otros…  han querido asociarse a la Alianza del Pacífico pero hasta ahora solo han podido entrar como observadores, debido al gran auge que ha tenido económicamente, el cuadro comparativo que podemos tener frente a los demás alianzas y comunidades es abismal, superando a la CAN, UNASUR, TLCAN, ALCA, MCCA, MERCOSUR... (en esta última se destaca su total fracaso sobre el tema aduanero que está totalmente destrozada y la zona de libre comercio tampoco funciona porque no hay libre tránsito de bienes y de servicios).
En 2012, las cuatro economías combinadas fueron responsables de 36% del PIB y cerca de la mitad de sus exportaciones e importaciones. Asimismo, la Alianza sería la octava mayor economía del mundo y el séptimo exportador, según la Secretaría de Economía de México (O´Grady, 2013). Un ejemplo específico que podemos tomar de un país que quiera entrar a la Alianza del Pacífico que se haya venido instalando como un sistema de economía mixta en la que menos se estatua en el sector público y pasa cada vez más al sector privado (hacia una libertad económica cada vez más elevada), y todo esto se debe a grandes reformas o transformaciones estructurales importantes económicas y sociales.
Aquí el derecho debe entrar en el efecto globalizador como instrumento para institucionalizar los cambios en las relaciones de poder  entre el Estado y los agentes económicos mundiales, en este caso para los países Latinoamericanos que se encuentran dentro de la Alianza y eso hace que muchos países de otros continentes también lo deseen hacer por el gran progreso que se está presentando. El derecho es y ha sido una herramienta para la construcción dual, económica y político-estatal del mundo globalizado. Las formas de autoridad política pueden hallarse en la periferia del Estado, tales como el emergente régimen jurídico-privado transnacional las nuevas organizaciones como la institución de la Unión Europea y OMC con los tratados internacionales de derechos humanos. Como consecuencia de estas nuevas legalidades, la soberanía no necesariamente se está erosionando, sino que se está transformando. (Teubner, Sassen y Kramer, 2010, pp. 16-30).
En virtud de este esquema la tradicional doctrina de validez debe dar paso a las fuentes jurídicas transnacionales que se ocupa por ejemplo de las transacciones económicas (lex mercatoria), como también: la costumbre, reglas, obligaciones contractuales, normas profesionales, inter-acuerdos organizacionales, laudos arbitrales. De este modo el producto normativo es diferente ya que esta regulación de mercado privado va a permitir la creación de normas dentro de las organizaciones internacionales en sistemas de negociación e inter-organizacionales en procesos de estandarización mundial, este se le debe dar el nombre de derecho global. Estos regímenes privados globales cada vez en mayor medida satisfacen esas necesidades recurriendo directamente a sus propias fuentes jurídicas, que se ubican fuera de la esfera nacional o internacional de creación normativa y de este modo crean su propio derecho sustantivo. (Teubner, Sassen y Kramer, , 2010, p.38).
De esta manera Günther Teubner (2010) propone extender el concepto de derecho con el fin de abarcar normas del Estado y del derecho internacional colocando como rol central el Derecho Privado donde corresponde juridificar los diversos procesos de creación de normas que se dan en la sociedad civil. (p.39). El autor está convencido que la globalización significa para el derecho una oportunidad para institucionalizar una constitución dual en sectores sociales autónomos a nivel global que se encuentran a una distancia relativa de la política y la economía. En este sentido el pluralismo jurídico se genera la globalización requiere de un proceso constante de negociación de la validez de las normas que produce, así el derecho el derecho es dinámico y se encuentra en constante construcción. (p.42).
El rápido crecimiento económico Chino ha aumentado las exportaciones, lo cual resulta las exportaciones con mayor medida hacia Latinoamérica, ahora con la integración de México se necesita que la fortaleza de países como el citado Mesoamérica y Estados Unidos posible participante de la Alianza del Pacífico pueda resultar con mejoras importantes de los indicadores de desarrollo para promover la adquisición de capacidad industrial real. Dentro de Latinoamérica, una Alianza exitosa probablemente crea un fuerte contrapeso al retrógrado proteccionismo y estatismo como el de: Brasil, Venezuela, Argentina y Bolivia. Y habrá nacido con la original idea de que deberían postularse sólo aquellos países interesados en el libre mercado con índice de libertad económica mayor al 60%.
De esta manera fuera de la competencia de China hace que esa transformación sea extremadamente difícil porque cualquier intento por negociar mayores beneficios locales quizás genere mayores costos operativos a las empresas trasnacionales y aumente los incentivos para que el capital internacional se vaya a otro lado, es así que es mejor investigar las políticas que permitan integrar la producción para la exportación con el sector manufacturero exportador y otros sectores económicos locales y unir a esa políticas estrategias que asegure la transferencia de conocimientos y adquisición de capacidad industrial, se podría haciendo aprendiendo algunas lecciones de la experiencia de industrialización del este de Asia. (AA.VV, 2010, p. 319).

Conclusión
Terminaremos esgrimiendo que la integración despierta importantes desafíos para una regulación abierta y para el consumidor, que podríamos conseguirlo logrando una reforma estructural de los mercados mayormente libres y de las políticas públicas; es así, que la globalización no debe ser aceptada con desidia, sino, como generación de nuevas perspectivas desde la óptica de la economía de mercado, dando soluciones innovadoras hacia los procesos bursátiles, de exportación, de mano de obra, de producción; que en consonancia a los instrumentos jurídicos eficientes se podría amalgamar un concepto entre derecho y economía supranacional e institucional dentro de un contexto soberano, en la llamada innovadora y prometedora Alianza del Pacífico.

Referencias
AA. VV. (2003). El derecho como objeto e instrumento de transformación. Argentina: Editores del Puerto.
AA. VV. (2010). Derecho, Democracia y Economía de Mercado. Bogotá: Universidad de los Andes y Temis.
Beck, U. (2008). ¿Qué es la globalización. Barcelona: Paidós.
Hayek, F. (1983a). Law, Legislation and Liberty, Vol I. Rules and Order. Chicago: The University of Chicago Press.
Hayek, F. (1983b). Law, Legislation and Liberty, Vol III. The Political Order of a Free People. Chicago: The University of Chicago Press.
González, J., y Pérez, M. (2008). Pluralismo, legitimidad y economía política: Ensayos críticos sobre la obra de John Rawls. Bogotá: Universidad Externado de Colombia.
Malloy, R. (2007). Derecho y Economía de Mercado, Marcial Pons, 2007.;
Norberg, J. (2003). En defensa de la globalización [Vídeo]. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=yOI9AZ8yqbU
O´Grady. M. (2013). La Alianza del Pacífico: El próximo gran tratado de libre comercio. USA: The Wall Street Journal. Recuperado de: http://lat.wsj.com/articles/SB10001424127887323848804578606331896795420
Palmer, T. (2002). ¡La globalización es fabulosa! USA: Instituto Cato. Recuperado de: http://www.elcato.org/la-globalizacion-es-fabulosa
Tamames R., y Begoña H. (2010). Estructura Económica Internacional. Madrid: Alianza Editorial.
Teubner, G., Sassen, S., y Krasner S. (2010). Estado, Soberanía y Globalización. Bogotá: Siglo del hombre editores.