15 de abril de 2010

¿QUÉ ES EL ESTADO DE NECESIDAD DISCULPANTE?



Antes de abordar sobre lo que es el estado de necesidad disculpante, debemos saber primero: ¿qué es el estado de necesidad? Como una condición de esta; y no es otra cosa que aquella situación o actuación que hace una persona para evitar un daño o una lesión superior o igual, ¿porqué superior o igual? Pues porque en el estado de necesidad se va a sacrificar un bien jurídico para proteger a otro bien jurídico de igual valor o superior que aquel, como es el caso de cortar la soga en la que están escalando algunos montañistas para así salvarse dos personas, y matarlas, ya que no pueden estar las cuatro personas en la misma soga. Y esto crea un estado de necesidad disculpante.

También está el caso en que dos personas se encuentren en una misma tabla o bote arrojado (caso de la tabla en ultramar) en en el mar por lo que solo se puede salvar una sola persona, a lo que decide la otra persona arrojarla para que esta muera; este es otro ejemplo de estado de necesidad disculpante (ver, también el caso de la cavernas de FULLER, aquí), dentro de las tres formas que existen del estado de necesidad la que más se acomoda es la disculpante, las otras serían la que admite daño a los otros bienes jurídicos para salvaguardar una de mayor jerarquía (por lo que en todos estos casos se crea un criterio de ponderación de bienes jurídicos, al estilo de la proporcionalidad, que sería la disculpante), la otra teoría sería diferente a esta y a la disculpante, y que por lo cierto está muy discutida en el ámbito dogmático jurídico-penal; sucede cuando existe prevalencia de un bien jurídico que se lesiona y que es superior al que se protege.

En el estado de necesidad disculpante existe el principio de no exigibilidad de un comportamiento distinto (no exigibilidad de la conducta), por lo que se dice que se excluye la culpabilidad y no la antijuridicidad, pese al desvalor de resultado que existe por el daño de bienes de valores importantes.

Según el profesor ROXIN, la ponderación de la vida frente a otra vida no cabe generalmente, sería inadmisible la ponderación; no está bien sacrificar unos inocentes para salvar muchas otras, pero en en algunos casos esta discutida la ponderabilidad de la vida humana, que consiste que varias personas estando todas en peligro se le da muerte a una para sacrificar a las demás; para así prevenir que perezcan todas, como en el caso de los montañeros (caso de los montañistas), cuando uno cae en el vacío, pone en peligro a los otros, ya que no se es capaz de sostener (la soga), y para no caer juntos con los otros se corta la soga que lo sostiene matando de una vez a los montañeros que están abajo.

Algunos juristas como EBERHARD SCHMIDT admite la justificación cuando la víctima ya está marcada como en caso de los alpinistas y montañeros, o sea que está marcada por el destino como condenada a morir, pero no cuando el autor (sujeto agente), como el caso del médico que selecciona al paciente X para salvar al paciente Y, porque tiene más probabilidades de vida; aquí no estamos frente a esta situación disculpante; aquí la situación no es de escogencia, sino realmente de vida o muerte en instantes de segundos, por lo que aquí el autor no selecciona lo que debe hacer, lo hace o lo hace o moriría él y los demás, es un cálculo ponderador el que debe realizar el autor rápidamente.

El principio de matar a una persona aunque este perdida totalmente sigue siendo arbitrario, matar a un moribundo para salvarles la vida a otras personas con el objetivo de traspasarles los órganos, y dárselos al que lo necesita seria arbitrariedad; quitándole la vida a esta persona porque es una persona que es escoria para la sociedad, será irrelevante y funesto e iría en contra de los principios penales y constitucionales liberales por supuesto, el derecho penal no debe alentar estas tendencia de quebrantar los principios para imponer el derecho del más fuerte.