8 de agosto de 2022

¿POR QUÉ SOY MINIMALISTA?: "NO SIEMPRE MENOS ES MÁS"



Por, Mario Felipe Daza Pérez

@mariodaza


“Abarca pocas actividades si quieres mantener el buen humor” - Demócrito 


Unas de las preguntas concernientes a nuestra vida que debemos responder es hacia donde vamos, de nada sirve ir de un lado a otro si no tenemos las metas claras y por supuesto si no desarrollamos una filosofía acorde a nuestros hábitos, lo contrario a esto sería un caos moral, social, y hasta jurídico, por ello, creemos pertinente expresar porqué el minimalismo (que podemos entenderla como una especie del estoicismo moderno) ha trabajado, hasta ahora sobre el “desapego material” (sobre todo) pero también emocional, y ahora digital (el “me gusta” es el nuevo vicio telemático), por lo que trata de entrever una mayor racionalidad en las cosas que vivimos.


Se dice que el "minimalismo" nació en el ámbito de la arquitectura en 1965 cuando Richard Wolheim hacía pinturas con poco contenido pero con mucho valor artístico. Dentro de esta corriente ahora aplicada a la filosofía tenemos que el desarrollo ha sido amplio, hemos visto diversos programas en Youtube, y en Netflix sobre este tema, de hecho, hemos leído varios textos (en buscalibre.com pueden encontrar varios de ellos) no solo sobre el “minimalismo”, sino también acerca del “estoicismo” que bien se asocia con esta nueva práctica social que está tomando auge en el mundo moderno, es por eso que podamos decir que el “pragmatismo” son la base de sus acciones. 


El “minimalismo” se suele asociar con la máxima: “menos es más”, frase que nació también con la arquitectura y que bien también se aplica en la corriente filosófica moderna. El primero en utilizar dicha expresión fue Van der Rohe y popularizada por Ad Reinhardt de la cual indicó que: “Mientras más cosas contenga, cuanto más ocupada sea la obra de arte, peor será. Más es menos. Menos es más", contrario al pensamiento maximalista contenido por ejemplo en Robert Venturi. (Cfr. Barbara Rose, ed. Art as Art: The Selected Writings of Ad Reinhardt (New York: Viking Press, 1975).


Aunque el "minimalismo" haya sido asociado con su efecto arquitectónico y con las artes en general, el concepto tomado desde la primera base no tiene nada que ver en su finalidad en cuanto a lo que queremos extraer en el "sentir de la vida", ya que las pinturas, y esculturas pueda que sea mejor vista si cuenta con más detalles, y esto será análisis ya según la visión de cada quien y del ojo experto. Sin entrar a fondo de la cuestión, podríamos decir que no siempre menos es más, en el mismo sentido práctico, ya que a veces lo será, otras veces no y en algunas ocasiones si, esto dependerá de la situación en concreto, por ejemplo, con el “conocimiento”, es mejor abundar de él que carecerlo. 


Indicamos ya unas cortas palabras sobre el minimalismo y dijimos que tiene relación con corrientes filosóficas, no quisiéramos entonces entrar al fondo del estoicismo específicamente, porque para eso, dejaremos un escrito para otra ocasión, solo me centrarse en la importancia de convertirse en un “minimalista” y porque aplicarlo en las vidas para vivir tranquilo, e inclusive aplicado de la misma forma en el derecho, como también se habla en la arquitectura, en la música (techno), redes sociales, en materia judicial,  o de un reduccionismo de Estado (minarquismo).


De este modo, puede que haya una simbiosis o relación entre ser i) minimalista, ii) estoico, y iii) liberal (en todo caso "pragmático") ya que lo se quiere es tener la mayor individualidad posible conforme a los propósitos de cada quien, esto es, en el respeto irrestricto de los proyectos de vida de cada uno, sin que esto implique por supuesto, eliminación, pero tampoco intromisión ya sea de las redes sociales (control digital), de causas externas (control emocional) o del Estado  (control social), solo por mencionar algunos ejemplos.


Tratar de deshacernos de lo que no es necesario es posible, no solo sucede con las emociones negativas, sino también en los aspectos sociales, y jurídicas (¿acaso no quieren eliminar leyes absurdas e innecesarias?) esto en lo que se plantea relacionar estas tres cosas, como lo es el liberalismo en el sentido original -clásico- (a la cual nos suscribimos como corriente filosófico-política) y el estoicismo, pero ahora enmarcado en la subcorriente “minimal”, pues, aquí lo importante sería, buscar ser "lo mejor de lo mejor" en cuanto al comportamiento que tengamos en la “Civitas”, como aves de paso en este mundo, para que de esta manera las generaciones futuras puedan conservar los que les queda adoptando un modelo que en el día de hoy a pesar de ser novedoso y moderno, esta desarticulado a la juventud con cosas superfluas e innecesarias.


En este caso la “filosofía minimalista”, puede contemplar una "actitud", sobre todo para aquellos que lo adoptan aún sin saber de su uso teórico-practico, pero que en últimas terminan por utilizar por considerarse lo más tranquilo para vivir (los estoicos o epicúreos hablarían de una “ataraxia” -eliminación de toda perturbación-), cuestión que esta en contra precisamente de esa “rebelión de las masas” de las cuales quieren que el mundo se dirija al lugar que se les ha llevado por inercia sobre todo en el flujo de las redes sociales, de las cuales las personas viven ahora en un “mundo feliz” (como pensaría Aldous Huxley en su novela famosa). 


No necesitamos para ser felices demás normas, cosas, emociones, pues, puede que lo que tengamos sea lo necesario, y esto no significa adoptar un pesimismo (valoración negativa) no acorde a la realidad. Si ustedes se dan cuenta estamos rodeados de objetos innecesarios que bien por no regalarlas o dejarlas tiradas la preservarlos sin mayor razón, lo mismo sucede con las personas, no las dejan ir, a pesar de hacerles daño porque creen en ella en un cambio, pues, siempre debemos pensar en nosotros mismos, somos los únicos que podemos mejorar, es de allí que se diga que la competencia es intensa no contra otros, “el tu de hoy”, será diferente “al tú de mañana” para mal o para bien, tal cual como expresaba Heráclito: “Nadie se baña en el mismo rio dos veces”, esto significa que en cuanto a la persona y al rio siempre serán distintas cada vez que se metan al agua. 


La base del "minimalismo" siempre será la “planificación” (organización), entre ellos podemos mencionar otros valores, reglas o principios, como la “disciplina”, la “perseverancia” bien que no tomaremos aquí por resultar propio de la filosofía helenística (entre ellas la estoica, la epicúrea y cínica), por tanto, nos quedaremos con la primera corriente para expresar de cierto modo del porqué debemos cuadrar todo, esto, para que no perder tiempo y siempre estar acorde a las prioridades más importantes, seleccionando siempre lo que más nos conviene según nuestro propósito.


Irse por las riendas del “minimalismo” en todo sentido, te da ventaja sobre los demás, porque aumentas la agilidad mental, y física, si se quiere, en poder reorganizar, reutilizar, reciclar, y también deconstruir conceptos dejando a un lado el materialismo rancio, Matsuo Bashō decía: “Desde que ardió mi casa, veo mejor, la luna naciente”, esto es una expresión de la filosofía oriental (podemos encontrar el mismo pensamiento en Lao-Tse y Confucio) que va acorde a lo que tratamos aquí, pero que nos sirve para nuestro objetivo, lo que se quiere es tener una mayor fortaleza que no quebrante nuestro principios acorde a las exigencias ridículas (sobre todo digitales -”brain hacking”-) del presente.


La idea es que deseches todo objeto, pensamiento, emoción (y también jurídicamente hablando, “normas” obsoletas, si esta en “tu poder” hacerlo) que no sirvan para tus metas. De hecho, muchas veces no atendemos a lo social por estar pendiente de lo material (posesiones) o virtual (de esta forma los bienes de consumo no significa éxito), que en últimas no construye tu felicidad, lo que se trata es de disfrutar, no de acumular (sin que esto implique no hacer lo primero). Lo ideal es estar contento con lo básico, con lo se requiera, (bien como se plantea en la pirámide de Maslow).


Consumo desmedido (debemos convertirnos mejor en un “min-sumidor”), cosas guardadas sin sentido, inútiles, sin darle uso, es contrario al ahorro, al pragmatismo, a la organización o planificación, principio reina del “minimalismo”. Somos humanos, y no por desgracia sino por beneficios podemos comenzar de nuevo ante una aventura, lo importante en esta caso no es fracasar sino quedarse inmóvil ante una situación. Lo crucial aquí es ponerle orden al desorden, de esta forma podemos utilizar la "agilidad mental" para poder solucionar problemas e incluso para la fiestas o “parrandas” (eventos sociales) toca practicarlas organizadamente, y para ello hay reglas que cumplir, que nos descuidemos en cierta ocasión no quiere decir que no podamos acoplarnos y tener en la próxima una mano dura mental. 


Decir que no (aunque nos cueste, sobre todo a lo que más deseamos) puede ser un gran avance para la práctica de esta filosofía o actitud minimalista, el límite a las cosas resultan provechosas para la mente, porque significa control de nosotros mismos, dominio, ya decía Lao-Tse que: “dominar a los demás es fuerte, pero dominarnos resulta poderoso”, no hay peor enemigo que el que esta en el espejo frente a una meta por cumplir, llamémosle: dietas, ejercicios, trabajos, estudios, etc. Una buena técnica que podemos utilizar cada vez que entre algo nuevo para no llenarnos, es que salga otra, una que la reemplace, en cuanto a objetos, pensamientos, emociones, etc (si resulta útil mantenerlo habría que hacer el análisis racional del porqué costo-beneficio, con una lista si se quiere de maximización de prioridades), también se podría utilizar el método Marie Kondo (buscar en Google).


Debemos dejar un lado las “satisfacciones inmediatas”, o los “deseos temporales” ya que no solamente nos afecta nuestra emociones, entre ellas el neurotransmisor de la “dopamina”, ya que no nos deja control frente verdaderas adversidades, el resultar limitante, restrictivo, incómodo, puede resultar provechoso para personas que quieran comenzar a disfrutar las cosas, hacer ayuno (en el sentido que más te convenga) te convierte en vigoroso con los objetos necesarios para vivir y entre ellas podemos también incluir las redes sociales, saber utilizar depende de ti, la idea es no perder el tiempo, sino sacar el máximo provecho posible (no acumulando), optimizando y tomando decisiones (carpe diem) todo acorde a tu proyecto de vida de acuerdo a tu moral, tal cual como lo planteaba otrora Aristóteles en “Ética a Nicómaco”.


Un modelo imprescindible a construir es el de tener “hábitos atómicos”, (como diría James Clear) de esta forma mantendremos nuestro coraje (virtud cardinal estoica) siempre intacta, hacer la cama diariamente, recoger la ropa, lavar las losas, hacer ejercicio a diario nos permite construir actos que permiten tener una excelencia en la vida, y pues el minimalismo es una filosofía o actitud (como la quieran ver) que sirve para ello, de esta manera las cosas son para utilizarlas, una ropa que no te la colocas nunca, no tiene porqué estar ahí en tu closet, un cofre de tu abuelito/a, sin ningún valor más allá del usual, tampoco, (a menos que signifique algo “muy” importante emocionalmente hablando, si no, no). 


Luego de construir esos hábitos, disciplina, perseverancia basado en la planificación u organización viene lo más complejo, que es el “mantenimiento” de lo que edificaste, es allí donde la fortaleza mental minimalista servirá para poder tomar lo más importante para dedicarte solo a ello, y de esto no me refiero solo a lo material sino también a lo inmaterial (considerar quienes son los verdaderos amigos o no), lo emocional (erradicar valores negativos, “toxicidades”), sociales (preferencias por eventos provechosos), jurídicos (escogencias de normas valiosas, “en caso tal que esté en tu poder”), en suma, el control interno lo tienes tú, los pensamientos los diriges no los acontecimientos que se salen de la órbita, tales como, los partidos de fútbol, el clima, la genética, etc, en estos temas no nos frustramos porque no tenemos el dominio sobre ellos. Entiendes esto, y podrás concentrarte en lo más importante para tu vida “minimal”.


Cógelo por el lado positivo, ser “minimalista” mi amigo/a es libertad en todo sentido, porque significa si se quiere, desprenderse de toda deuda, acumulación de documentos, limpieza total (incluyendo la digital), etc, se trata de restringir los excesos que muchas veces no nos damos cuenta que tenemos, resulta ser un remedio contra todos los males que vivimos en esta “sociedad líquida moderna”, recuperando así las alegrías, sueños de muchos, de esta manera: “menos si es más”, y de esta forma, tendríamos “autonomía” y "fuerza voluntad”. 


Son actitudes minimalistas-estoicas: dormir bien (entre 7 a 8 horas), realizar ejercicios a diario (sobre todo de fuerza), desearle lo mejor al prójimo, practicar el “earthing”, disfrutar de la naturaleza (un buen sol mañanero, repleto de vitamina D), ser selectivo escogiendo bien a tus amigos, relaciones y compañeros, ser agradecido, respetuoso, leal, tener una restricción horaria de las redes sociales, meditar, ahorrar, escribir y leer a diario (lo que más te gusta), aprender a estar solo, desapegarse de lo material (regala o vende lo que no usas), proyectar tus metas y lo que deseas hacer, eliminar o mantener alejada gente tóxica o que no es vital para tu vida, pensar en la muerte (memento mori) a cada rato, deshacerte de lo malo para ti (hábitos no deseados), aprender cosas nuevas, ducharte en agua fría/caliente, ayunar, etc, la lista seguiría pero en resumen priorizas tus cosas buscando las metas que necesitas para realizar tus propósitos. 


En conclusión tener una vida organizada (planificada), despejada, de cosas que no necesitas, emocional, social, y personalmente hablando no solo te resultará beneficioso sino también te ayudara a tener un "control mental" perfecto para solventar las adversidades a futuro, que es lo que más necesitamos fortalecer sobre todo en estas épocas de debilidad de “hombres-masas” (utilizando el termino de Ortega y Gasset, que es uno de mis filósofos españoles liberales preferidos), lo que se tiene se utiliza, sino se “atrofia”, por así decirlo, somos “animales sociales” que requerimos de práctica constante, adaptándonos a un “estilo de vida” que debería ser sencillo, para evitar situaciones que van a encontrar en la realidad sería dichoso, siempre predicando con la conducta (ya que el ejemplo arrastra), de esta forma de actuar nos hará realmente libres en contra de esa “pesadez material mundana” existente (que seguramente nos sugerirá ir en contra la marea, como buenos borregos).